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Todo lo que NO debes hacer con tu tienda virtual

Todo lo que NO debes hacer con tu tienda virtual

Si has montado o estás pensando en montar un e-commerce, eso significa que tienes bastante claro lo que hay que hacer para que tu tienda virtual triunfe. ¿Has tenido una idea que es puro winner y sientes plena confianza en que pueda triunfar? Entonces ya tienes buena parte del camino andado.

Pero, ¡cuidado!, ¡no te confíes! Porque tener claro qué debes hacer no significa que seas consciente de qué es precisamente lo que NO debes hacer bajo ningún concepto. Por eso mismo, este artículo va a centrarse en todo un conjunto de consejos sobre lo que debes evitar a toda costa para conseguir que tu e-commerce triunfe.

 

Descuidar el nombre del dominio

¿Cuántos casos se dan continuamente de negocios con una gran potencia que acaban viéndose abocados al fracaso más absoluto por culpa de un nombre de dominio que no es lo suficientemente claro e indicativo de lo que vamos a encontrar dentro?

Está claro que esta tarea es difícil y que la mayor parte de los dominios simples y concisos ya están comprados… Pero aquí es donde toca estrujarse la cabeza para dar con el nombre perfecto. Más vale perder ahora un tiempo pensando en el dominio pluscuamperfecto que lamentarlo más tarde.

 

No darle importancia a la imagen

Hay quien piensa que una online shop lo único que tiene que hacer es mostrar los productos que la gente quiera comprar y que, de esa forma, los clientes potenciales llegarán al e-commerce de forma natural. Nada más lejos de la realidad.

Una tienda virtual ha de ser pura seducción, y para seducir no hay nada mejor que una imagen cuidadísima a todos los niveles. Empezando por la propia web, que ha de ser visualmente atractiva además de usable. Y siguiendo por las fotos de los productos, ya que cuanto más sugerentes sean, más tendrá el visitante la sensación de que necesita ese mismo producto de forma urgente.

 

Copiar a otras tiendas virtuales

¿No aprendimos todos de pequeños que copiar, además de un indicador de baja moral, era algo que siempre acababa mal? Pues en el caso del e-commerce es algo que también se aplica. Empezando, claro, por la idea primigenia: no copies ideas ajenas, porque si esa idea llegó antes al mercado seguro que ya tiene una gran cuota de clientes fieles que difícilmente podrás convencer para que se pasen a tu tienda.

Y, sobre todo, ni se te ocurra copiar textos descriptivos de otras tiendas virtuales. Para empezar, porque es algo que hará que el SEO de tu e-commerce caiga en picado. Pero, sobre todo, porque nunca hay que hacerle al prójimo lo que no quisieras que te hicieran a ti.

 

Ignorar las redes sociales

Hubo un momento crítico en el que la opinión experta decía que las redes sociales nunca te ayudarían a vender… Pero ese tiempo pasó. Y, de hecho, pasó precisamente porque en los últimos años han sido las propias redes sociales las que se han querido acercar al e-commerce.

A día de hoy, redes como Instagram o Facebook ofrecen múltiples opciones para linkar tu tienda virtual con tus respectivos perfiles, dirigir a tus seguidores hacia productos en concreto e incluso para interactuar con ellos. No subestimes el poder de la sociabilidad de estas redes.

 

Limitarte a una única forma de pago

En un mundo ideal, podrías elegir el método de pago que te resultara más rentable sabiendo que el cliente lo va a entender y que optará por ese inmediatamente. Pero no vivimos en un mundo ideal. De hecho, vivimos en un mundo en el que un cliente puede verse desalentado a realizar una compra si no puede realizarla a través de su método de pago preferido.

Con tarjeta bancaria, a través de Pay-Pal, incluso usando la ancestral técnica del reembolso… No dejes fuera ningún método de pago posible, porque no tenerlos todos en cuenta puede acabar costándote no una venta, sino más de dos y de tres y de cien.

 

Descuidar la posventa

¿Eres de los que se lavan las manos una vez has realizado una venta? ¿Te cuesta prestar atención a un cliente insatisfecho porque, al fin y al cabo, todos sabemos que muchas de esas insatisfacciones son injustificadas en un alto porcentaje de las ocasiones?

Pues cambia el chip, porque un cliente insatisfecho significa un cliente que nunca más volverá a realizar una compra en tu e-commerce. Y de lo que se trata precisamente aquí es de fidelizar a clientes que vuelvan una y otra vez, ¿no te parece?