Contabilidad

Diferencia entre liquidez y solvencia

Diferencia entre liquidez y solvencia

¿Conoces todas las diferencias entre liquidez y solvencia? Te las explicamos en este artículo para que puedas llevar tu contabilidad de forma óptima.

Solvencia y liquidez. Liquidez y solvencia. Estos dos conceptos suelen ir siempre tan de la mano que es inevitable preguntar: ¿tanto monta, monta tanto? ¿O nos encontramos ante una confusión habitual cuando los consideramos tan bien avenidos? Este artículo tiene un objetivo muy claro: deshacer este entuerto.

Y es un objetivo que te va a ser de mucha ayuda cuando te pongas delante de tu software de contabilidad en la nube. Porque, al fin y al cabo, incluso el mejor programa no te va a explicar estos conceptos, sino que te va a exigir que los conozcas de antemano para poder operar de la forma más óptima posible.

Pero no te preocupes, porque después de este artículo vas a estar mucho más que informado.

Definición de solvencia financiera

Liquidez y solvencia pueden mencionarse siempre de corrido, pero dejemos ahora el segundo concepto en pausa y preguntemos: ¿qué es exactamente la solvencia financiera? Podríamos afirmar, entonces, que nos encontramos ante un indicador de la capacidad de un negocio para afrontar sus obligaciones de pago independientemente del momento en el que tenga que asumirlas, ya sea en un futuro próximo o lejano.

Existen, por su parte, dos medidores que garantizan el estado solvencia de una empresa:

  1. Disponer de recursos económicos suficientes para cubrir todo lo que debe al momento.
  2. Tener capacidad de mantenerse en esta situación a lo largo del tiempo.

Dicho de otra forma: toda empresa ha de luchar por tener una solvencia a corto plazo y que esta sea el trampolín que la impulse hacia una solvencia financiera continua y duradera en el tiempo. Por lo que, de alguna forma u otra, es habitual considerar la solvencia como un proceso en dos fases.

¿Y cómo consigue un negocio llegar al estado de solvencia? Principalmente, ha de evitar tres tipos fundamentales de riesgos: operativos, internos y externos. Estos tres tipos de riesgos pueden afectar, a su vez, a tres grandes áreas:

  1. Mercado. Para ser solvente, hay que tener en cuenta siempre los cambios de demanda y cómo pueden afectar a la empresa.
  2. Área financiera. Siempre hay que contar con la financiación suficiente y evitar inversiones que puedan resultar fallidas.
  3. Área comercial. Es necesario huir de cobros con retraso y, sobre todo, de impagos.

¿Qué es la liquidez financiera?

Seguimos deshaciendo la madeja de liquidez y solvencia… Esta vez haciendo otra pregunta básica: ¿qué es entonces la liquidez financiera? Este concepto se refiere a la capacidad de una empresa para generar dinero en efectivo con tal de hacer frente a sus obligaciones económicas a corto plazo.

Dicho de otra forma: la liquidez es la facilidad con la que un activo de un negocio puede transformarse en dinero en efectivo. Y es que, si nos centramos en términos económicos más complejos, es inevitable recordar que este término se refiere a la cualidad de un activo para ser transformado en dinero efectivo inmediatamente sin perder valor significativo.

Diferencia entre liquidez y solvencia

Ambas definiciones, sin embargos, nos conducen irremisiblemente a la pregunta final: pero, a ver, en serio, ¿hay entonces alguna diferencia entre liquidez y solvencia? Pues, de hecho, hay una muy básica que se desprende de las mencionadas definiciones: solvencia hace referencia a un período largo de tiempo y liquidez a una situación inmediata.

Lo que nos lleva a otra consideración que hay que tener muy clara: liquidez casi siempre es sinónimo de solvencia, pero solvencia no siempre es sinónimo de liquidez. Porque, por ejemplo, unos impagos pueden provocar falta de liquidez por mucho que la solvencia a largo plazo esté asegurada. ¿Sabrás diferenciar a partir de ahora entre liquidez y solvencia cada vez que te pongas con la contabilidad de tu negocio?