La Renta 2026 trae una deducción nueva de hasta 340 euros para rentas del trabajo bajas, ampliaciones para vehículo eléctrico y autoconsumo renovable.
La Renta 2026 llega con varias novedades que pueden aumentar tu devolución: una nueva deducción de hasta 340 euros para rentas del trabajo bajas, un 10-20% por instalar autoconsumo renovable y la prórroga del 15% por compra de vehículo eléctrico hasta fin de año.
Este artículo recoge todas las deducciones estatales, autonómicas y para autónomos vigentes en la declaración del ejercicio 2025, con importes actualizados, límites en vigor y una lista concreta de lo que tienes que añadir manualmente al borrador para no pagar de más.
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Las deducciones del IRPF son cantidades que se restan de la cuota íntegra del impuesto para reducir lo que pagas a Hacienda. Se diferencian de las reducciones (o desgravaciones), que disminuyen la base imponible antes de calcular el impuesto.
Las deducciones pueden ser estatales (se aplican en todo el territorio común) o autonómicas (solo para residentes de cada comunidad) y varían según tu situación personal, familiar, laboral y patrimonial.
Confundir desgravar con deducir es uno de los errores más habituales del contribuyente. Desgravar significa restar una cantidad de la base imponible, antes de aplicar el tipo de IRPF. Deducir significa restar una cantidad ya calculada de la cuota íntegra, después de haber aplicado los tramos.
Por ejemplo, una aportación de 1.500 euros a un plan de pensiones desgrava (reduce la base sobre la que tributas), mientras que la compra de un vehículo eléctrico, en cambio, deduce (resta directamente de la cuota a pagar).
La escala estatal del IRPF vigente tiene seis tramos progresivos:
A esta escala se suma la autonómica, que cada comunidad fija con cierta libertad. El tipo efectivo final varía, por tanto, según tu lugar de residencia.
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La base imponible es la cantidad sobre la que se calculan los impuestos. La base liquidable es el resultado de aplicar las reducciones (por planes de pensiones, por ejemplo) a la base imponible. Si tu base imponible general es de 30.000 euros y aportas 1.500 euros a un plan de pensiones individual, tu base liquidable se queda en 28.500 euros, que es sobre la que tributarás.
Las deducciones del IRPF se clasifican en dos grandes bloques. Las estatales aplican a todos los contribuyentes residentes en territorio común (País Vasco y Navarra tienen su propio sistema foral). Las autonómicas, en cambio, las aprueba cada comunidad con sus propios requisitos e importes.
Dentro de cada bloque, se agrupan por motivo:
A continuación, detallamos las principales deducciones vigentes para la Renta 2026.
Si presentas la declaración conjunta con tu cónyuge, la base imponible se reduce en 3.400 euros anuales. En el caso de unidades familiares formadas por un progenitor y sus hijos (separación, inexistencia de matrimonio o fallecimiento), la reducción es de 2.150 euros. No siempre compensa: si ambos cónyuges tienen ingresos relevantes, la tributación individual suele salir mejor.
Las retribuciones en especie que ofrece la empresa no tributan hasta determinados límites. Entran aquí la tarjeta restaurante (hasta 11 euros/día), el abono transporte (hasta 1.500 euros anuales), los gastos de guardería abonados por la empresa, la formación vinculada al puesto de trabajo y los seguros médicos para el trabajador y su familia (hasta 500 euros por persona, o 1.500 si hay discapacidad).
Los deportistas profesionales y los de alto nivel pueden aportar hasta 24.250 euros anuales a su mutualidad de previsión social con derecho a reducción en la base imponible del IRPF. El importe no aportado puede arrastrarse a los cinco ejercicios siguientes.
Hay tres deducciones compatibles para obras de eficiencia energética realizadas hasta el 31 de diciembre de 2026 en vivienda habitual, y hasta el 31 de diciembre de 2027 en edificios residenciales:
Las tres exigen un certificado de eficiencia energética emitido antes del inicio de las obras y otro tras su finalización, ambos registrados en la comunidad autónoma. El pago no se admite en efectivo.
La deducción por compra de vivienda habitual sigue vigente para quienes adquirieron la vivienda antes del 1 de enero de 2013: 15% sobre las cantidades pagadas en el ejercicio (capital más intereses), con base máxima de 9.040 euros anuales.
La deducción estatal por alquiler quedó eliminada en 2015 para nuevos contratos. Solo la mantienen quienes firmaron antes del 1 de enero de 2015 y la han venido aplicando ininterrumpidamente.
En cambio, sí siguen activas las deducciones autonómicas por alquiler en muchas comunidades, especialmente para jóvenes.
La deducción por compra de vehículo eléctrico se ha prorrogado hasta el 31 de diciembre de 2026. Quienes adquieran un vehículo eléctrico nuevo para uso particular pueden deducir el 15% del valor de adquisición, con base máxima de 20.000 euros (deducción máxima de 3.000 euros).
Para acogerse, el coche debe estar matriculado en España antes del 31/12/2026, incluido en la base del programa MOVES o equivalente, no afecto a actividad económica y haber sido adquirido entre el 30 de junio de 2023 y el 31 de diciembre de 2026.
También puede aplicarla quien entregue antes del 31/12/2026 al menos el 25% del precio como reserva o anticipo y complete el pago en los dos ejercicios siguientes.
La instalación de puntos de recarga domésticos para vehículos eléctricos da derecho a una deducción paralela del 15%, con base máxima de 4.000 euros. Requiere factura y pago no realizado en efectivo.
Las madres trabajadoras (por cuenta propia o ajena) con hijos menores de 3 años tienen derecho a una deducción de 1.200 euros anuales por hijo. La deducción se aplica también en adopciones y acogimientos durante los tres años siguientes a la inscripción.
El cálculo es proporcional al número de meses en que se cumplen los requisitos (por ejemplo, si el niño nace el 1 de mayo, la deducción del ejercicio serían ocho meses, 800 euros).
A esa cuantía se suma un complemento de hasta 1.000 euros adicionales por gastos en guardería autorizada o centro de educación infantil.
Hay dos formas de cobrarla: solicitar el abono anticipado a través del modelo 140 (100 euros mensuales) o aplicarla en la declaración anual. Cuidado con el complemento de guardería, que no es automático: hay que asegurarse de que el centro está autorizado y conservar las facturas, o se queda sin cobrar.
Si el contribuyente tiene el título de familia numerosa, la deducción se aplica automáticamente.
Estas deducciones son compatibles entre sí y con la de maternidad. Conviene revisarlas con calma porque, en familias con varios hijos o con discapacidad, el ahorro suele ser de cuatro cifras.
Los planes de pensiones desgravan en la declaración de la Renta en función de las cantidades aportadas. Los límites vigentes son:
En conjunto, la deducción total no puede superar el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas. Al cónyuge sin rendimientos del trabajo o con rendimientos inferiores a 8.000 euros también se le puede aportar hasta 1.000 euros anuales con derecho a desgravación.
Además de las bonificaciones para emprendedores, también existen incentivos para promover el ahorro particular. La primera figura es los Planes de ahorro 5 (SIALP o CIALP), cuyos rendimientos no hay que tributarlos en el IRPF con un límite de 5.000 euros al año durante un plazo de 5 años, siempre que no se retire la inversión en ese periodo.
Los donativos a fundaciones, ONG y otras entidades acogidas a la Ley 49/2002 de mecenazgo dan derecho a:
Hay que conservar el certificado de la entidad. Las ONG registradas suelen remitir a los socios el justificante anual y, además, sus aportaciones ya salen precargadas en el borrador de la Renta.
Hay condicionantes que permiten desgravar, o no, en la declaración de la Renta y que merece la pena mencionar.
Además de las deducciones generales, los autónomos tienen derecho a ciertos beneficios fiscales exclusivos para su régimen laboral.
Los autónomos que inician una nueva actividad económica pueden aplicar una reducción del 20% sobre el rendimiento neto positivo en el primer ejercicio en que sea positivo y en el siguiente (artículo 32.3 de la Ley del IRPF), con una base máxima de 100.000 euros anuales. Los requisitos para optar a la deducción son los siguientes:
La aplicación de esta deducción se llevaría a cabo en el primer año en el que se obtienen beneficios y al año siguiente y es compatible con la cuota reducida de 80 euros de autónomos durante los dos primeros años.
Más allá de las deducciones puras, los autónomos pueden minorar el rendimiento neto con todos los gastos deducibles del IRPF vinculados a la actividad: cuota de autónomos, suministros (luz, agua, internet en el porcentaje afecto), compras, alquiler del local, dietas, combustible (50% si el vehículo se usa para trabajo, 100% si es vehículo de mercancías), programas informáticos y trabajos realizados en el extranjero exentos hasta 60.100 euros.
La AEAT publica criterios concretos para cada partida y conviene tenerlos a mano antes de cerrar el ejercicio.
Los autónomos pueden aportar hasta 4.250 euros adicionales en planes de pensiones simplificados de empleo, por encima del límite general de 1.500 euros para planes individuales. El conjunto no puede superar el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas.
Las deducciones autonómicas solo pueden aplicarse si has residido al menos 183 días del ejercicio fiscal en esa comunidad. Cada CCAA fija sus propias deducciones por vivienda, familia, educación, salud y cultura.
Estas son algunas de las deducciones autonómicas más relevantes para la Renta 2026:
La lista completa supera las 200 deducciones autonómicas. La herramienta Renta WEB de la Agencia Tributaria no aplica automáticamente la mayoría de las autonómicas, así que tienes que añadirlas tú al borrador. Vale la pena consultar el catálogo de tu comunidad antes de presentar la declaración.
Contar con las deducciones es importante, pero aplicarlas correctamente en la declaración es fundamental y la Agencia Tributaria no siempre lo hace de forma automática. La AEAT suele incluir en el borrador:
Sin embargo, habitualmente tendrás que añadir de forma manual las siguientes deducciones para no perder sus beneficios, ya que no suelen aparecer en el borrador:
Antes de presentar la declaración, repasa el borrador con calma, casilla a casilla. Es la principal causa por la que muchos contribuyentes pagan de más año tras año. El Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos estima que aceptar el borrador sin revisar puede costar hasta 300 euros en deducciones perdidas.
Si gestionas tu actividad con un programa de contabilidad bien organizado durante el ejercicio, llegar a abril con los datos ordenados deja de ser un problema.
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No siempre: la ley vigente da derecho a aplicar la deducción solo en aquellos contratos de arrendamientos firmados antes del 1 de enero de 2015 y en caso de que el contribuyente sea menor de 35 años. Asimismo, este deberá tener una base imponible inferior a 24.107,20 euros anuales. Las condiciones y el porcentaje deducible también dependerá de la Comunidad Autónoma.
Es una de las preguntas más frecuentes cuando toca hacer la declaración de la renta, ¿me puedo desgravar un préstamo hipotecario en la declaración del IRPF? La respuesta depende de varios matices:
Hacer cualquier tipo de gasto en paraísos fiscales puede tener sus ventajas (y aquí lo dejamos ya a la imaginación de cada uno). Pero lo que no podrás hacer es desgravar estos gastos en tu declaración de la renta, ya que imputan en la misma categoría que las multas o los donativos y, por lo tanto, no se contemplan a este respecto.
No debemos tener prisas por terminar con la declaración de la Renta. De hecho, las prisas suelen dar pie a errores y a terminar pagando más de la cuenta. Lo primero que debes saber es que la Agencia Tributaria se equivoca con frecuencia por lo que tener una fe ciega en el borrador de la renta es un error que debemos evitar por encima de todo. El Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos advierte que se pueden perder hasta 300 euros al aceptar el borrador sin revisar.
Es muy recomendable que, aunque no estés obligado a presentar la declaración de la Renta, te descargues el borrador y lo revises igualmente. Si te sale a pagar, no será necesario que lo envíes. Pero si la renta te es beneficiosa una vez calculada, la podrás presentar.