Contabilidad

Todo lo que necesitas saber sobre las cuentas anuales de tu empresa

Todo lo que necesitas saber sobre las cuentas anuales de tu empresa

¿Sabes todo lo que hay que saber sobre las cuentas anuales? Antes de responder, échale un vistazo a este artículo… Porque puede que acabes sorprendiéndote.

Las cuentas anuales es algo que hay que hacer sí o sí. Es inevitable. Ninguna empresa puede pasar por alto esta obligación si pretende seguir existiendo en un futuro próximo… Y, sin embargo, deja que te preguntemos: ¿sabes todo lo que es necesario sobre las cuentas anuales de tu negocio?

Si eres capaz de responder a esta pregunta con un sí rotundo y asertivo, felicidades. Eso significa que seguro que eres un crack de la contabilidad. Pero si has tardado más de dos segundos en encontrar la respuesta adecuada, sigue leyendo, porque en este artículo queremos abordar no solo los básicos de las cuentas anuales, sino también qué deben incluir y, finalmente, sus problemáticas habituales. ¿Vamos allá?

 

Lo básico

¿Cuáles son los requisitos básicos para que Hacienda acepte tus cuentas anuales? Vale, quedarse en lo básico nunca es lo óptimo porque, así, no hay empresa que crezca. Pero lo cortés no quita lo valiente, y es necesario que sepas cuáles son estos tres requisitos básicos…

  1. Fiabilidad. Todos los datos que incluyas en tus cuentas anuales deben ser correctos y estar verificados. Porque claro que puedes falsearlos, pero al primero que estarás engañando será a ti mismo y, de hecho, si tu fiabilidad no está asegurada al cien por cien, puedes acabar teniendo problemas serios.
  2. Exhaustividad. Estas cuentas sirven, por encima de todo, para que tú mismo tengas una visión panorámica del estado económico de tu empresa, ¿y de qué sirven entonces si no son lo más completas posibles? De nada. Unas buenas cuentas anuales son aquellas ricas en detalles en las que no hay huecos ni omisiones.
  3. Claridad. Añadir complejidad a tus cuentas para difuminar sus resultados solo acabará propiciando una situación de embrollo. Así que, a la hora de abordar tus cuentas, sé lo más claro posible y esfuérzate en eliminar cualquier complicación prescindible. No dejes espacio para la duda.

 

¿Qué incluir en las cuentas anuales?

Ahora que las coordenadas básicas de tus cuentas anuales están más que claras, es el momento de abordar qué es exactamente lo que han de incluir. Dejemos claro desde un principio que hay cinco puntos que toda cuenta anual debe contemplar…

  1. Balance. Suele ser el primer documento que abre todas las cuentas anuales. En él queda expreso no solo el activo y el pasivo de la compañía, sino también su patrimonio neto.
  2. Cuenta de resultados. Los beneficios económicos generados por el negocio deben segmentarse según explotación, finanzas y operaciones realizadas. La idea es que la cuenta de resultados sea una especie de balance en profundidad.
  3. Cambios de patrimonio. Esta es la parte en la que toda empresa ha de reflejar su estado patrimonial. Suele hacerse de forma genérica, aunque será más efectivo cuanto más información incluya.
  4. Cambios de efectivo. La liquidez del negocio queda patente en este tramo de las cuentas anuales que informa de los cambios monetarios que ya han aparecido en el balance. Su finalidad es aclarar cualquier tipo de movimiento de efectivo.
  5. Memoria. Cerrando las cuentas anuales, la memoria es el lugar ideal para explicar cualquier estado financiero de una empresa que no se haya contemplado en los apartados anteriores. Entiéndelo como un complemento a modo de conclusión final.

 

Problemas habituales

El problema más habitual en las cuentas anuales suele ser la aparición de un cambio de criterio una vez cerradas las mismas. Para solucionarlo, la única vía posible es reajustar todas las cuentas en base al nuevo criterio. (Por cierto, esto también es aplicable en el caso de que hayas encontrado algún tipo de error contable.)

También puede darse el caso de que el cambio no sea de criterio, sino de estimación contable. Aquí se complican las cosas, porque este tipo de cambio implica que debe aplicarse no solo al año en curso, sino también a la partida de patrimonio neto pertinente.

Por último, también puede ocurrir que se realicen operaciones después del cierre de las cuentas anuales. Si son operaciones previsibles, ya deberían ir incluidas en tus cuentas anuales. Pero si han sido imposibles de prever, puedes solventarlas incluyéndolas directamente en la memoria.

Y ya está. Con toda la información comprendida en este artículo, puedes estar seguro de una cosa: ¡ya eres un verdadero máster de las cuentas anuales!