Emprender

¿Qué es un smart commerce?

¿Qué es un smart commerce?

Dicen que la web 3.0 va a ser la del smart commerce… Así que resulta pertinente preguntar: ¿en qué consiste exactamente este concepto?

Podría decirse que la web 1.0 fue la del e-commerce… Pero mucho han evolucionado las cosas desde entonces. De hecho, después de haber pasado por una fase de web 2.0 en la que supuestamente iba a imponerse el social commerce (es decir: los comercios hiper-conectados con las redes sociales), parece ser que ya más bien estamos en una fase de web 3.0 en la que las palabras que imperan son dos: smart commerce.

¿Y qué es exactamente el smart commerce? Podríamos afirmar que este es un nuevo modelo comercial que no solo tiene en cuenta las tendencias de compra de los consumidores, sino que las registra y las usa para enriquecer su compra futura. Lo hace usando herramientas actuales como las redes sociales y las nuevas tecnologías.

Para entender más qué es exactamente un smart commerce, sin embargo, resulta del todo necesario definir otros tres conceptos diferentes pero interconectados: el smart consumer, la inteligencia artificial y el smart e-commerce. Abordémoslos a continuación uno a uno.

 

El smart consumer

Está claro que el teléfono móvil ha cambiado por completo la forma en la que las personas acceden a la información y, por lo tanto, también la forma en la que un consumidor usa el smartphone como herramienta en la que apoyar cualquier impulso de compra. El consumidor actual es un consumidor digital… incluso cuando compra en el mundo real.

Hay que tener en cuenta que el móvil ya es el dispositivo más usado para acceder a internet, y eso es algo que hay que saber jugar a favor de tu propio negocio. Para empezar, en el propio mundo digital: lo mejor es no luchar contra todo lo que está fuera del control de tu propio e-commerce, sino establecer alianzas con redes sociales, opiniones externas de usuarios sobre productos, etc.

Lo más interesante es que el concepto de smart consumer es aplicable también al mundo real: ¿por qué no poner códigos QR en tu tienda que aumenten la información de los productos? ¿Por qué no explorar las posibilidades de la realidad aumentada para enriquecer la experiencia de compra? De eso trata precisamente el smart commerce.

 

La inteligencia artificial

Puede que el rastro digital que deja todo consumidor (de nuevo: en el mundo real o en el mundo virtual, cada vez más interconectados) sea una de esos peligros que teme todo consumidor. El temor a ser monitorizado es real, pero eso no quita que esa monitorización (o, por lo menos, una monitorización dentro de unos parámetros sensatos) pueda recopilar ciertos datos del consumidor que luego faciliten futuras compras.

El trabajo de la inteligencia artificial, una realidad cada vez más compleja y efectiva, consiste en interpretar ese rastro y ponerlo al servicio del smart commerce. Ahora bien, para asegurar un acceso limpio y directo de la inteligencia artificial a los datos pertinentes hay que recurrir a términos como usabilidad (el acceso al producto y a la información, cuanto más claro e intuitivo, mejor) o privacidad (¿has de permitir el acceso a tu e-commerce como invitado? ¿Optar mejor por el registro obligatorio?).

 

El smart e-commerce

Evidentemente, el smart commerce tiene su aplicación directa en el mundo virtual a través del concepto concreto de smart e-commerce. La tendencia en este caso es optar por la multicanalidad (¿por qué no vender tus productos fuera de tu propia web y usar marketplaces externos?) y explorar una buena estrategia de precios.

Es inevitable: el consumidor identifica internet como el lugar en el que encontrar gangas… Aunque esas gangas impliquen una búsqueda mucho más intensa que, de hecho, puede acabar jugando a favor de tu propio negocio. La cuestión es encontrar una estrategia de precios que sea competente y atractiva para que sirva de trampolín para tu smart commerce. Y, a partir de ahí, directos hacia la fase de web 4.0.