Desde el café con clientes hasta el portátil: ejemplos reales de gastos deducibles para autónomos en el IRPF y cómo documentarlos para que no salten las alarmas.
Conocer qué gastos puedes deducirte como autónomo en el IRPF puede suponer un ahorro de cientos o miles de euros al año.
Sin embargo, la normativa genera dudas constantes: ¿el coche es deducible al 100%? ¿puedo desgravarme el móvil? ¿qué pasa si no tengo factura?
En esta guía encontrarás la respuesta a todas esas preguntas: una lista completa y actualizada para 2026 de los gastos que Hacienda acepta como deducibles, los límites y porcentajes aplicables en cada caso, los gastos conflictivos que generan más inspecciones y cómo documentar todo correctamente para evitar problemas.
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Un gasto deducible es aquel que la Ley del IRPF permite restar de los ingresos obtenidos por la actividad económica, reduciendo así la base imponible sobre la que se calcula el impuesto. Cuantos más gastos deducibles puedas justificar, menor será tu factura fiscal.
Por ejemplo: si en un trimestre has ingresado 10.000€ y tienes 3.000€ en gastos deducibles, tributas sobre 7.000€, no sobre los 10.000€.
En términos simples, son los gastos que has tenido que afrontar exclusivamente para poder trabajar y facturar. La clave para que un gasto sea deducible es que esté correctamente justificado (con su factura o ticket) y que tenga una relación directa con tu actividad profesional.
¿Qué dice la Ley sobre los gastos deducibles?
La regulación de los gastos deducibles para autónomos se encuentra principalmente en dos textos legales:
El criterio general que establece el artículo 28 de la LIRPF es que los gastos deben estar vinculados a la actividad económica, estar debidamente justificados y estar contabilizados o registrados en el libro de gastos del autónomo.
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No todos los gastos que realices en el contexto de tu actividad profesional pueden considerarse deducibles. La Agencia Tributaria establece ciertos requisitos que deben cumplir:
Recuerda, eso sí, que solo puedes deducir gastos del IRPF cuando estás dado de alta en el estimación directa, el régimen de módulos no admite gastos deducibles.
¿Aún no tienes claro qué gastos puedes deducir y cuáles no? Te lo ponemos aún más fácil: estos son los tipos de gastos que la Agencia Tributaria considera como deducibles:
Si trabajas desde casa y eres autónomo, descubre qué gastos puedes deducir legalmente en este artículo.
Hay una serie de gastos que generan más dudas y más inspecciones que el resto, porque dependen del grado de afectación a la actividad o tienen requisitos específicos. Te explicamos cómo aplicar cada uno correctamente.
Es el gasto que más controversia genera con Hacienda. La regla general es:
Si trabajas habitualmente desde casa y tienes un espacio dedicado a la actividad (aunque no sea exclusivo), puedes deducir una parte de los suministros. La fórmula que acepta Hacienda es:
Gasto deducible = m² afectos a la actividad / m² totales de la vivienda × 30% × factura del suministro
Ejemplo: si tu casa tiene 100 m², usas 20 m² para trabajar y la factura de la luz es de 200€, puedes deducir: 20/100 × 30% × 200€ = 12€.
El alquiler de la vivienda, en cambio, no es deducible aunque trabajes desde casa, salvo que el contrato de arrendamiento especifique expresamente el uso mixto.
Si utilizas el móvil tanto para uso personal como profesional, Hacienda acepta habitualmente el 50% del gasto como deducible, tanto en IVA como en IRPF. Esto aplica tanto a la factura mensual de la línea como al coste del dispositivo.
Si tienes una línea exclusivamente profesional (diferente a la personal), puedes deducirla al 100%.
Son deducibles las comidas con clientes, proveedores o colaboradores en establecimientos de hostelería, siempre que:
La ropa de trabajo solo es deducible cuando se trata de uniformes con el logo de la empresa, equipos de protección individual (EPI) obligatorios por ley, o indumentaria específica del sector (médicos, cocineros, mecánicos...).
No es deducible la ropa de calle aunque se use exclusivamente para trabajar (trajes, zapatos formales, etc.), salvo casos muy específicos con jurisprudencia favorable.
Los gastos de formación son deducibles cuando existe una relación directa y demostrable con la actividad económica. Acepta:
No acepta formación de ocio o desarrollo personal sin conexión con la actividad, aunque se argumente que "mejora las habilidades generales".
Hay algunos gastos que es posible deducir sin la correspondiente factura, aunque en todos los casos debes disponer de un ticket o comprobante de pago que los justifique.
Además, y de la misma forma que el resto de gastos deducibles, deben estar íntimamente relacionados con tu actividad y estar debidamente recogidos en tus libros de contabilidad.
Si quieres saber más sobre este tipo de gastos, consulta nuestro post Gastos que puedes deducir sin factura, donde encontrarás más detalles al respecto.
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Se considera no deducible todo aquel gasto que no esté relacionado con la actividad directa de la persona en régimen de autónomos. En general, esto se refiere a:
Te interesa: ¿Qué deducciones del IRPF pueden realizarse en la declaración de la renta en 2026?
El proceso para desgravarse los gastos correctamente tiene cuatro pasos:
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Solo si el vehículo se destina exclusivamente a la actividad profesional y puedes demostrarlo (por ejemplo, un vehículo de empresa diferente al de uso personal).
Para vehículos de uso mixto, Hacienda es muy restrictiva en IRPF. En IVA acepta el 50% como afectación mínima, pero en IRPF suele exigir prueba de uso exclusivo. Lo más prudente es consultar con tu asesor y llevar un registro de los desplazamientos profesionales.
Puedes deducir una parte de los suministros (luz, agua, internet, gas) aplicando la siguiente fórmula: metros cuadrados destinados a la actividad dividido entre los metros cuadrados totales de la vivienda, multiplicado por el 30% de la factura. El alquiler de la vivienda no es deducible en IRPF salvo que el contrato contemple expresamente el uso profesional.
No completamente. Las dietas en restaurantes requieren factura completa y pago con tarjeta para ser deducibles. Sin embargo, los gastos de difícil justificación (5% del rendimiento neto, máximo 2.000€ anuales) pueden cubrir pequeños gastos no documentados. En ningún caso se pueden deducir comidas cotidianas o gastos de alimentación personal.
Si utilizas el mismo móvil para uso personal y profesional, Hacienda acepta habitualmente el 50% del gasto (tanto del dispositivo como de la factura mensual). Si tienes una línea exclusivamente profesional separada de la personal, puedes deducirla al 100%. El criterio del 50% es una posición consolidada de la AEAT, aunque técnicamente la ley exige que demuestres el porcentaje real de uso profesional.
Sí, siempre que exista una relación directa y demostrable con tu actividad económica. Son deducibles los cursos de especialización de tu sector, certificaciones profesionales, libros técnicos, congresos del sector y plataformas de formación online con contenido profesional. No son deducibles los cursos de idiomas genéricos, formación personal o actividades de desarrollo sin conexión con la actividad.
Si Hacienda rechaza un gasto en una comprobación o inspección, tendrás que pagar la cuota de IRPF correspondiente a ese gasto más intereses de demora (actualmente el 4,0625% anual) y, potencialmente, una sanción de entre el 50% y el 150% de la cuota no ingresada, dependiendo de si se considera infracción leve, grave o muy grave.
Por eso es fundamental documentar bien cada gasto y conservar los justificantes durante al menos 4 años.