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Dulceida: la reina millennial del self-marketing

Dulceida: la reina millennial del self-marketing

Dulceida es la bloguera más conocida de nuestro país… Pero también es una verdadera reina del self-marketing, y aquí explicamos por qué.

Más que probablemente, Dulceida es la bloguera más popular de nuestro país. Y, de hecho, decir que es una bloguera se queda corto porque, en una de sus múltiples evidencias de enfoque genial, Aida Domènech ha sabido reconvertirse en influencer sin levantar ni sospechas ni (demasiados) abucheos. Y lo ha conseguido, obviamente, siendo una verdadera reina del self-marketing.

Al fin y al cabo, si te lo paras a pensar, vivimos en la era del ego. Las redes sociales han sido la plataforma ideal para que todo el mundo dé rienda suelta a su egomanía más desaforada y, en los casos más extremos, usar esa egomanía para convertirse uno mismo en marca andante.

Ese es el caso de Dulceida, que no fue a la universidad pero algo tiene que entender de marketing para haber conseguido erigir un DulceImperio que ya es una marca registrada y que ha congregado a una verdadera plantilla de trabajadores capaz de ocupar tres plantas de un edificio en Badalona. ¿Cómo lo ha conseguido? Este artículo intentará dar explicación a esas pregunta.

 

Una breve DulceHistoria

Cualquiera podría pensar que Aida Domènech es una chica guapa que tuvo la suerte de dar un pelotazo mediático con recalada en televisión (aquel “Quiero Ser” que no terminó de cuajar entre su audiencia potencial)… Pero no hay nada más lejos de la realidad, porque resulta que Dulceida lleva trabajando duro desde el año 2007.

Fue entonces cuando empezó a explorar las posibilidad del blogging (una de las herramientas fundamentales del marketing, no lo olvidemos) a través de una red hoy en desuso: Fotolog. De allá dio el salto a su propio blog (que, ojo, contra el trabajo de otras bloggers más descuidadas, el blog de Dulceida sigue incluyendo religiosamente un texto que es pura empatía y engagement).

De hecho, incluso puede considerársele una de las visionarias de YouTube, ya que abrió su cuenta en el año 2013, cuando el servicio de video streaming no era ni de lejos el gigante de la actualidad. Es aquí cuando empieza su aventura con el self-marketing…

 

La reina del self-marketing

Y es que, visto desde fuera (y desde ese clima de envidia poco sana que envuelve a este mundillo), puede parecer fácil convertir el ego-blogging en un negocio. Solo hace falta una cara bonita y un buen fotógrafo, ¿no? Pues no. Todo es mucho más complejo, y el caso de Dulceida así lo prueba: además de los ya mencionados textos de su blog (algo que le confiere un plus de profundidad a un oficio que puede caer y que cae en la superficialidad), Aida Domènech ha brillado en la creación de su propia marca.

Primero, definiendo un estilo único, personal e intransferible que no tiene rival en nuestro país. Dulceida sabe cuál es su público y, en consecuencia, ha sabido dirigirse a él y solo a él para convertirse en modelo aspiracional. Puede gustarte más o menos ese target (es decir: chica de extrarradio que juega a las tendencias sin caer en el sibaritismo de la élite snob), pero lo cierto es que es un target extenso que necesita figuras de influencia.

No solo eso: Aida Domènech ha sabido aplicar las leyes del marketing para conseguir rentabilizar lo que muchos otros no han conseguido rentabilizar. Porque una cara bonita y un buen fotógrafo no genera dinero, pero la aproximación de Dulceida a las redes sociales, por ejemplo, sí. Ella (y su equipo) han sabido crear un engagement realmente adictivo que, a nadie se le escapa, es lo básico en el marketing de contenidos y redes sociales.

 

El DulceImperio

Es ese engagement el que ha hecho posible el crecimiento del DulceImperio actual, con fuentes de ingreso tan sólidas como la marca de ropa propia de Dulceida (a la venta en su DulceShop) o incluso algo tan sorprendente como el DulceWeekend. ¿Existe alguna otra bloguera lo suficientemente inteligente en nuestro país como para haber convertido un mercadillo que montaba para vender la ropa que ya no usaba en un festival de dos días?

Y no solo eso: el DulceImperio se sustenta a día de hoy en In Management, la empresa de management de influencers de la madre de Aida Domènech, Anna Pascual. Es esta la agencia de influencers que ha levantado las carreras de otros grandes nombres como Gigi VivesGerard EstadellaBruna BravoT rendy TasteNacho Duyos o Sara Domènech.

Todos ellos forman parte del #DulceSquad, otro volantazo magistral de marketing con el que Dulceida ha convertido su pandilla de amigos en el deseo aspiracional definitivo para toda una generación. ¿Lo mejor de todo? Que, viendo cómo esta reina del self-marketing ha ido superándose y adaptándose con cada cambio de la era digital, no es difícil prever que lo mejor de Dulceida todavía está por llegar.