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¿Cómo ayuda la inteligencia artificial al CRM?

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¿Cómo ayuda la inteligencia artificial al CRM?

Las plataformas CRM llevan años haciéndole la vida mucho más sencilla a las empresas, gracias al grado de automatización que esta herramienta tecnológica consigue. Con el CRM, las empresas aligeran muchas funciones rutinarias que en otro tiempo les robaban casi todo el tiempo y los recursos de los que disponían.

Los beneficios que pueden proporcionar los CRM no son meras consideraciones: la empresa de investigación de mercado Forrester Research determinó en un estudio que estas herramientas logran un 50% más de productividad en los equipos, incrementan las ventas en mínimo un 5% y reducen el costo laboral de servicio a clientes en un 40%.

Así pues, hay pocas cosas que objetar a los CRM actuales, si acaso, que todavía no han alcanzado el máximo de su potencial, y esto se debe a que el crecimiento de la inteligencia artificial nos hace plantearnos escenarios aún más propicios para este tipo de herramientas. La unión entre los CRM y la inteligencia artificial va a dar frutos maravillosos, y de hecho ya lo está haciendo:

Automatiza tareas rutinarias

Tal y como hemos mencionado, la inteligencia artificial puede lograr que se automaticen todos esos procesos de carácter repetitivo que consumen gran parte del tiempo y los recursos de una empresa, recursos que, por otra parte, podrían ser invertidos en otras necesidades de la empresa.

En ese sentido, el ingreso de datos o la recuperación de los mismos son tareas que pueden ser automatizadas gracias a la combinación de CRM más la inteligencia artificial, así como la actualización de previsiones o la determinación de listas de correos y llamadas.

Puede asumir la función de asistente virtual

Una de las aplicaciones más evidentes de la inteligencia emocional en el actual sistema de negocios es la de asumir funciones de asistencia virtual. Gracias a los llamados bots, el CRM puede impulsar la productividad de sus trabajadores automatizando funciones básicas de asistencia, como la resolución de dudas sencillas o la gestión de contactos. Asimismo, la inteligencia artificial puede capturar automáticamente los datos de los clientes actuales y potenciales a fin de realizar un seguimiento, con el consiguiente impulso en la estrategia de ventas.  

Mejorar la segmentación

En la línea señalada anteriormente, después de obtener los datos, la inteligencia artificial está cualificada para segmentar esos datos en el orden que la empresa le diga, ya sea por género, ubicación o historial de compra. Un CRM que se sirva de la inteligencia artificial para cualificar leads, puede además desarrollar mensajes personalizados con mayor efectividad.

Entiende al consumidor

Gracias a la ingente cantidad de datos recopilada y analizada por la inteligencia artificial aplicada al CRM, esta herramienta tiene –y tendrá más aún, en el futuro– la capacidad aumentada de entender mejor a los consumidores.

Esto quiere decir que se pueden desarrollar mejores perfiles a partir de los cuales se personaliza más la interacción y se mejora, finalmente, la eficacia de venta. El cliente está más satisfecho y el negocio crece como nunca lo ha hecho. En definitiva, la asociación entre CRM  e inteligencia artificial es una bendición para cualquier negocio que crea en ella.