Finanzas

Cómo registrar un nombre comercial o una marca para tu empresa

11 mayo, 2018

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Cómo registrar un nombre comercial o una marca para tu empresa

En este artículo te explicaremos como debes registrar una marca o un nombre comercial en el que quede reflejada la identidad del negocio. Te contaremos sobre las distintas denominaciones que puedes llevar al registro y sobre los procedimientos que debes seguir para hacer efectiva la operación. Además, pondremos en valor la necesidad de analizar el naming de tu marca para que no se solape a otra firma con mayor peso o trayectoria.

¿Por qué debemos registrarlo? Esta necesidad surge cuando intuimos que nuestro negocio va a tener cierta relevancia en el mercado en el que se mueve, por lo que conviene proteger el nombre comercial para que otros no se aprovechen de tu reputación haciendo uso de él. Si no lo registras te arriesgas a que te lo quite la competencia, un lance necesariamente fatal para tu negocio.

En este artículo te explicaremos como debes registrar tu negocio o producto a través de una marca o un nombre comercial en el que quede reflejada tu identidad comercial. Te contaremos sobre las distintas denominaciones que puedes llevar al registro y sobre los procedimientos que debes seguir para hacer efectiva la operación. Además, pondremos en valor la necesidad de analizar el naming de tu marca para que no se solape a otra firma con mayor peso o trayectoria.

Esta necesidad surge cuando intuimos que nuestro negocio va a tener cierta relevancia en el mercado en el que se mueve, por lo que conviene proteger el nombre comercial para que otros no se aprovechen de tu reputación haciendo uso de él. Si no lo registras te arriesgas a que te lo quite la competencia, un lance necesariamente fatal para tu negocio.

Qué es una marca nacional

Según Wikipedia, una marca (en inglés brand) es una identificación comercial primordial y/o el conjunto de varios identificadores con los que se relaciona y ofrece un producto o servicio en el mercado. Es decir, la marca es el título que concede un derecho exclusivo de utilización de un signo para identificar un producto en el mercado y diferenciarlo de la competencia.

Para ilustrarlo pongamos por caso el ejemplo de una tienda que vende ropa de surf y que registra dos tablas de surf cruzadas a modo de logo, y lo hace para diferenciarse de otras del estilo que emplean una sola tabla, un surfista, etc. Cuando veamos en una tienda las dos tablas cruzadas, pensaremos directamente en esa marca sin necesidad de mirar la etiqueta.

La idea es de marca es de dominio común, por lo que no hace falta extenderse en la explicación. Pero, ¿se puede poner cualquier nombre de marca? El registro permite inscribir palabras o combinados de palabras, imágenes, figuras, símbolos, gráficos, letras, cifras y formas tridimensionales (con las que se hace referencia a la forma del producto en cuestión).

La lógica del mercado dicta que las marcas adquieran estas representaciones:

  1. Palabras y combinaciones, como Holded.
  2. Imágenes, figuras, símbolos y dibujos, caso del círculo rosado de Holded.
  3. Letras, cifras y sus combinaciones, como Chanel nº5.
  4. Las marcas tridimensionales, caso del envase de Toblerone.  
  5. Los sonidos susceptibles de representación gráfica mediante pentagrama u otros soportes.

En el lado contrario, existen algunas prohibiciones en cuanto al registro de marca, como los nombres genéricos, los signos que describen un producto o servicio, los indicadores geográficos, los signos contrarios al orden público o los signos engañosos. Como es obvio, tampoco se permiten los signos idénticos o similares a marcas ya registradas para productos muy similares.

Aunque no todo es susceptible de registrase como marca, existen algunas prohibiciones que afectan a: nombres genéricos, signos que describan los productos o servicios, indicadores de procedencia geográfica, signos contrarios al orden público y signos engañosos. Tampoco se permiten los signos idénticos o similares a marcas ya registradas para productos o servicios similares.

Según datos de la Oficina Española de Patentes y Marcas, en lo que va de 2018 llevamos 14.509 solicitudes de marcas, casi 10.000 más que en 2017 a estas alturas de año.

Qué es un nombre comercial

Un nombre comercial es un título que concede el derecho exclusivo a la utilización de cualquier denominación como identificación de una empresa y que sirve para distinguirla de otras empresas, sobre todo cuando éstas realizan actividades idénticas. El nombre comercial puede ser registrado por personas naturales –autónomos–, personas jurídicas o sociedades limitadas.

Ahora pensemos de nuevo en la ropa de surf anteriormente mencionada. Supongamos que se llama Surfermaniacs; pues bien, ese nombre es el que adopta la empresa para identificarse en lo puramente comercial. Sin embargo, has de saber que el nombre comercial es independiente del nombre de sociedades inscritas en el Registro. La denominación social es el nombre ‘formal’ que aparecerá en facturas, contratos de trabajadores, etc. Mientras, el nombre comercial se utiliza –como ya hemos dicho– en el ámbito comercial.

Siguiendo con el ejemplo citado: la empresa cuyo nombre comercial es Surfermaniacs puede denominarse a nivel social Productos Textiles Surfermaniacs SL y luego operar mediante su identificativo corto, es decir, Surfermaniacs.

En lo que va de 2018 se han concedido 2508 nombres comerciales en nuestro país, según cifras extraídas de la base de datos de la OEPM, siendo Madrid la región que más nombres comerciales registra con un total de 774.

Diferencias entre la marca y el nombre comercial

La marca sirve para distinguir productos o servicios en el mercado, mientras que el nombre comercial sirve para diferenciar a una empresa respecto de otras empresas del mismo o diferente sector.

La marca es el signo distintivo y puede extenderse internacionalmente por los canales habituales, de hecho existe la llamada marca comunitaria –que no es el nombre comercial comunitario, pues éste solo puede protegerse en cada país de manera individual de acuerdo con las normas del Estado–.

El régimen para la protección de marcas y nombres comerciales es parecido, pero existen algunas peculiaridades respecto al nombre comercial:

  • Cada empresa solo puede registrar un nombre comercial que le identifique, pero puede registrar varias marcas.
  • El nombre comercial sólo puede transmitirse con la totalidad de la empresa –no cabe la cesión ni licencia independiente de la transmisión de la empresa–.
  • A la hora de presentar tu solicitud, si el nombre comercial o marca incluye algún diseño gráfico, una determinada tipología de letra o colores, tendrás que tener un diseño elaborado, pues te van a exigir presentar reproducciones que distingan realmente a tu nombre o marca.

Duración de una marca o un nombre comercial

La duración de la protección establecida por los signos es de diez años desde que se deposita la solicitud. Después de ese plazo, la marca o nombre comercial pueden ser renovados de manera indefinida. Además, has de saber que para que se mantenga en vigor el signo distintivo es necesario pagar unas tasas.

Ten en cuenta que la tramitación de la solicitud durará un tiempo de entre 8 y 15 meses. A los diez años, la marca o el nombre comercial deben renovarse; la OEPM te avisará del vencimiento de ese plazo con antelación suficiente.

Fácil de recordar

Lo más difícil es elegir cuál va a ser tu marca; debes tener presente que será tu seña de identidad y que conviene que sea fácil de memorizar y de vincular al productos. Como ya contamos en este artículo sobre las grandes empresas tecnológicas de Silicon Valley, uno de los grandes hallazgos de estas exitosas empresas es desarrollar un producto muy fácil de explicar. El nombre y la marca deben trabajar a favor de esa accesibilidad. La idea es hacer de nuestro negocio algo comprensible y asimilable, no un rompecabezas difícilmente digerible.

Como consejo, antes de acudir al registro con un nombre en la cabeza procura comprobar que éste no haya sido registrado. Te evitará gastos y trámites innecesarios. Para ello puedes consultar, si se trata de una denominación, el localizador de marcas de la página web de la OEPM.

Si en la búsqueda encuentras un registro de denominación idéntica y destinado a un producto similar al que pretendes comercial, has de saber que si el titular se opone, tu solicitud puede ser denegada.

Cuánto cuesta obtener una marca o nombre comercial en España en 2018

El precio de registrar un marca o nombre comercial es de 144,58 euros –en tasas– por la primera clase solicitada, con un descuento del 15% si la solicitud se realiza por vía electrónica, lo que supondría 122,89 euros. Sin en una misma solicitud se pide una segunda marca o nombre comercial  el coste será de 93 euros.

Para mantener estos derechos hay que hacer frente a las renovaciones cada diez años. El importe de estas tasas se actualiza anualmente a través de la Ley de Presupuestos Generales del Estado.

Dónde presentar la solicitud

Las solicitudes de registro de nombres comerciales pueden presentarse en los órganos competentes de las Comunidades Autónomas. Otra opción es dirigirse al órgano correspondiente en los diferentes registros de las Administraciones Autonómicas habilitados al efecto, haciéndolo por carta a través las Oficinas de Correos, en sobre abierto, por correo certificado y con acuse de recibo.

En este enlace puedes encontrar los Centros Regionales de Información en Propiedad Industrial. Los solicitantes de Ceuta y Melilla y los no domiciliados en España presentarán sus solicitudes ante la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Por último, la solicitud de registro se puede formular de manera electrónica rellenando el siguiente formulario electrónico. Este sistema tiene aplicada una reducción de las tasas de solicitud del 15%.