Contabilidad

¿Qué es la conciliación bancaria y para qué sirve?

¿Qué es la conciliación bancaria y para qué sirve?

La conciliación bancaria es uno de los procesos cruciales en la contabilidad de toda empresa… Te explicamos qué es y para qué sirve.

Hay cosas en esta vida que quieres hacer… Y hay otras cosas que no quieres hacer pero que tienes que hacer porque sabes que son buenas para ti. Una empresa es como la vida misma, y entre esas cosas que no quieres hacer pero que debes hacer sin falta está, sin lugar a dudas, la conciliación bancaria.

Al fin y al cabo, la conciliación bancaria es un proceso que puede resultar tedioso (aunque aquí viene un spoiler: al final de todo este artículo te brindamos un consejo de esos que te solucionan un poco la vida), pero que, una vez realizado, nos indica que todo está bien en nuestra empresa. Que podemos dormir tranquilos.

Así que, para que puedas dormir tranquilo, en este artículo vamos a dejar claro todo lo relativo a la conciliación bancaria. Empezando por el principio: su definición básica.

 

¿Qué es la conciliación bancaria?

Si tuviéramos que definir la conciliación bancaria en una sola oración, diríamos que es aquel proceso de control que pone en común los registros contables de una empresa y los movimientos de su cuenta bancaria. Su objetivo es descubrir y corregir errores que podrían resultar fatales en la contabilidad de un negocio.

En definitiva, «conciliar» significa hacer compatibles dos cosas. Y, en el ámbito empresarial, la conciliación bancaria supone poner en sintonía lo que está ocurriendo en tus cuentas con lo que se ve reflejado en tu cuenta bancaria. Si todo cuadra, palmadita en la espalda. Si hay algo que chirría, preocúpate… ¡Y busca la solución cuanto antes!

 

¿Para qué sirve?

Podríamos resumir la respuesta a la pregunta de este titular con otro titular totalmente sensacionalista: para que tu empresa no se vaya al garete. Al fin y al cabo, un único error en la conciliación puede que (con un poco de suerte) no sea determinante… Pero si se suman varios, eso sí que puede conducir a una situación de no retorno.

Así que, ahora entrando en un mayor detalle, podríamos afirmar que hay cuatro motivos primordiales por los que la conciliación bancaria es un proceso crucial en la contabilidad de todo negocio…

  1. Detectar errores. A nadie le gustan las sorpresas desagradables, y la conciliación te puede ayudar a minimizar estas sorpresas al cien por cien. Piensa, además, que los errores que puedes destapar al realizar este proceso pueden venir de dentro de tu negocio, pero también puede resultar que se te han cargado gastos que no debían cargarse, por ejemplo. Los errores siempre ocurren, así que lo importante es detectarlos a tiempo.
  2. Comprobar transacciones. Esto es algo que suele ocurrir: de repente, la conciliación bancaria trae a la luz el extracto bancario de una transacción que no ha sido procesada por contabilidad. No pasa nada, todavía estás a tiempo de contabilizarla adecuadamente.
  3. Controlar el rendimiento de tu empresa. Está claro que, al final, de este proceso de conciliación surge una especie de visión panorámica de la contabilidad (y del estado económico) de una empresa. Y eso es algo mucho más que relevante, ya que te permitirá tomar decisiones de futuro con mucha más certeza.
  4. Prevenir pérdidas. Igual que la conciliación bancaria te puede ayudar a tomar decisiones positivas de futuro, también puede servirte para detectar un sistema que no está funcionando, que está produciendo pérdidas y que necesita ser revisado y replanteado con urgencia.

 

¿Cómo hacerla?

Y aquí llegamos al punto crucial: ahora que ya sabes que la conciliación bancaria es algo tan importante para toda empresa, ¿cómo deberías hacerla? Pues, a ver, puedes coger todos tus libros de cuentas y tus extractos bancarios y tus estados de cuentas y boli y papel y escuadra y cartabón y todo lo que sea necesario… y ponerte a comparar.

Claro que puedes hacer eso. Pero, recuerda: esta es una de esas tareas empresariales que no quieres hacer pero que debes hacer… Así que ¿por qué no dejarte ayudar por las herramientas de contabilidad que trae un buen software de gestión de empresas (como, por ejemplo, el de Holded)? Con este tipo de herramientas, la conciliación bancaria se hace de forma automatizada. Y ya. De forma totalmente indolora.