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¿Qué es el ‘employer branding’?

¿Qué es el ‘employer branding’?

¿Qué es exactamente el employer branding del que habla todo el mundo? Y, sobre todo, ¿deberías dedicarle tiempo y esfuerzo?

Employer branding por aquí, employer branding por allá… No hay ninguna duda de que este concepto está en boca de absolutamente todo el mundo y no solo de los profesionales de los Recursos Humanos, que son los que primero acuñaron el término. Pero, entonces, ¿te interesa o no te interesa dedicarle tiempo, energías y recursos a entender (y aplicar) todo esto del employer branding?

Pues ya sabes lo que dicen: cuando el río suena, es que employer branding lleva. Y, por lo tanto, si este concepto es algo que está obsesionando a la gestión de empresas aquí y ahora, lo mejor que puedes hacer es plantearte en incorporarlo a tu propio flujo de trabajo. Pero, antes de nada, empecemos por el principio…

 

¿Qué es exactamente el employer branding?

Employer branding, que en castellano suele mencionarse como marca empleadora, es un término que hace referencia a la imagen de una empresa en calidad de empleador. Esta imagen es, de hecho, la suma de la reputación de la empresa entre sus empleados vigentes y entre los candidatos potenciales.

Al fin y al cabo, vivimos en un mercado laboral salvaje en el que todo empresa siempre quiere (y necesita) incorporar a su equipo a los mejores profesionales. Y resulta que los mejores profesionales no solo escasean, sino que cada vez tienen más medios a su disposición (redes sociales, blogs, etc.) para conocer el employer branding de una empresa y así decidir si les interesa o no formar parte de ella.

 

¿Cómo puedes conseguir un buen employer branding?

En resumen: si quieres contratar a los mejores candidatos, necesitas tener un employer branding potente. Y, para conseguirlo, lo mejor que puedes hacer es tener en cuenta los siguientes consejos:

  1. Trabaja en una estrategia donde la transparencia y la autenticidad sean tus dos prioridades. Desde Recursos Humanos es necesario definir una estrategia que “enamore” a los candidatos potenciales, y para conseguir tal cosa es necesario que tu imagen se presente al mundo de forma transparente y auténtica. Dicho de otra forma: no mientas al proyectar una imagen irreal, porque eso solo puede acabar jugando en tu contra.
  2. Pregunta a tus empleados. ¿Cuál es su grado de satisfacción dentro de tu empresa? ¿Qué es lo que más y menos valoran? ¿Cómo podrían sentirse más a gusto? La opinión de tus empleados es el mejor punto de partida para mejorar tu employer branding.
  3. Cuida a tus empleados. Esto puede parecer algo de perogrullo, pero es de vital importancia que dediques grandes esfuerzos en hacer felices a tus empleados, incluyendo un proceso de onboarding óptimo (es decir: la experiencia de un nuevo empleado al entrar a trabajar a tu empresa). Porque esa felicidad se traducirá en un boca / oreja positivo que es la base de toda marca empleadora.
  4. Consigue que tus empleados compartan su experiencia positiva. Esta parte puede parecer algo utópico, pero ¿existe mejor forma de proyectar una buena imagen de empresa que cuando son tus propios empleados los que hablan maravillas de su trabajo? Y no solo “hablar”: si consigues que se muestren felices en redes sociales, ya tienes bien pavimentado el camino hacia un employer branding óptimo.
  5. Apuesta por la diversidad. Un equipo diverso tanto cultural como generacionalmente es indicativo de apertura de mente empresarial. Y eso es lo que suelen desear los candidatos potenciales: un entorno que acoja nuevas ideas y esté abierto a discursos renovadores.
  6. Considera la posibilidad de crear tu propia página de empleo. ¿Qué mejor lugar para exponer tus valores y tu imaginario empresarial que en tu propia página de empleo? En ella no solo deberías anunciar las vacantes que se presenten en tu empresa, sino que también deberías proyectar la imagen que pienses que atraerá a los candidatos que necesitas.