Facturación

Pago recurrente o pago único: ¿cuál es mejor?

Pago recurrente o pago único: ¿cuál es mejor?

¿Pago recurrente o pago único? ¿Conoces las diferencias entre ambos? ¿Sabes cuál te beneficia más? Descúbrelo en este artículo.

Puede que últimamente hayas empezado a contemplar un baile de terminología en torno a los tradicionales pagos… ¿Recurrentes? ¿Únicos? ¿Qué es cada uno de ellos? ¿Cuáles son sus ventajas? ¿Y cuál te conviene más? Intentemos descubrirlo en este artículo.

Porque, al fin y al cabo, los pagos por tus productos o servicios es algo que acaba afectando por completo a tu sistema de facturación. Y por todos es sabido que con la facturación no se juega. Así que, si de pronto surge una transacción novedosa (que en verdad tampoco es tan novedosa), tendrás que ponerte al día y decidir si deberías implementarlos en tu negocio o no.

Pago recurrente o pago único: diferencias

El pago único deberías tenerlo controlado porque, al fin y al cabo, es el más clásico que existe. Es un tipo de transacción que va asociada normalmente a la venta de bienes, y nos referimos a ella como «única» porque solo la realizas una vez. Dicho de otra forma: compras un bien, pagas por él… Y ya. No hay más.

En contraposición al pago único, el pago recurrente suele asociarse más bien a servicios digitales, y se refiere a la domiciliación de pagos de forma automática y periódica en plazos regulares sujetos a los establecido por la previa subscripción del usuario. Ojo, entonces, porque subscripción y pago recurrente no es exactamente lo mismo (por mucho que ambos conceptos estén ligados).

Esta última es una transacción que cada vez se hace más y más común gracias a servicios como Netflix y HBO. Pero también debido a la reciente tendencia de ciertos softwares a no lanzar una «versión» cada cierto tiempo, sino a mantener un versión online que se actualiza constantemente y por la que los usuarios pagan de forma recurrente.

Entonces, ¿cuál es la principal diferencia a la hora de hablar de pago recurrente o pago único? Vendría a ser, fundamentalmente la temporalidad de ambos. Por un lado, una transacción inmediata. Por el otro, una que se repite periódicamente. ¿Cuál se ajusta más a lo que ofrece tu empresa?

Tipos de pago recurrente

Los diferentes tipos de pago recurrente se definen en base a diversos factores. Para empezar, según su temporalidad, pueden ser quincenales, mensuales, trimestrales e incluso anuales.

La principal forma de tipificar estas transacciones, sin embargo, vendría dado por el modo de pago. De esta forma, tendríamos realmente tres tipos de pago recurrente: la domiciliación de pagos automáticos (a la que nos solemos referir como la domiciliación bancaria SEPA), el pago con tarjeta y el pago con billeteras electrónicas.

Pero, realmente, existen tantas tipologías de pago recurrente (que no pago único) como servicios ofrecidos por empresa. Puede haber prepago, pago recurrente sin o con límite de duración, pago recurrente evolutivo (que suele ser darse cuando la subscripción ofrece algún tipo de oferta) y un largo etcétera que nadie duda que irá evolucionando a medida que se vayan implantando las subscripciones a servicios digitales.

Ventajas del pago recurrente

¿Sigues preguntándote cuál te conviene más? Pues, como el pago único ya lo tenemos más que mascado, vamos a adentrarnos un poquito más en los beneficios del pago recurrente.

En este caso, hay que diferenciar entre las ventajas para la empresa y para el consumidor que tiene el pago recurrente versus el pago único. La empresa que recurra a este tipo de transacciones, por ejemplo, verá cómo su flujo de caja se suaviza gracias a los ingresos periódicos. También conseguirá fidelizar usuarios, limitar el riesgo de impagos y crear una poderosa base de clientes.

El consumidor que opte por el pago recurrente, por su parte, se beneficiará del hecho de no tener que invertir tiempo y esfuerzo en realizar el pago. Además, nunca se le aplicarán cargos por pagos atrasado y podrá darse de baja cuando así lo desee. Esto implica una mayor capacidad para escalonar sus propios gastos, lo que nunca está de más.

Así que, con toda esta información en tu poder, llega el momento de la pregunta final: ¿pago recurrente o pago único? ¿Cuál será tu elección?