Contabilidad

Cómo y cuándo se deben presentar las Cuentas Anuales

Cómo y cuándo se deben presentar las Cuentas Anuales

Te explicamos cómo y cuándo presentar las Cuentas Anuales de tu empresa en cada ejercicio económico… ¡Para que no te pierdas!

¿Te traen de cabeza las Cuentas Anuales? No te preocupes, porque le pasa a todo el mundo. Esta es una parte de la contabilidad de toda empresa que a veces resulta particularmente opaca por lo que tiene de compleja y porque, para alguien que no sea versado en el tema, llevar al día todos los conceptos que implica puede hacerse bastante cuesta arriba.

Así que sería del todo comprensible que no tuvieras una idea clara de cómo y cuándo deben presentarse las Cuentas Anuales. Pero para eso está el presente artículo: para aclararte las cosas desde el principio.

Y ese principio pasa por preguntar: ¿quién está obligado a presentar las cuentas anuales exactamente? La lista incluiría a sociedades anónimas, sociedades de responsabilidad limitada, sociedades extranjeras con sucursal en España, sociedades comanditarias por acciones y de garantía recíproca, fondos de pensiones y cualquier empresario que, por un motivo u otro, tenga obligación de presentar sus cuentas anuales.

¿Estás dentro de esta lista? Entonces necesitas seguir leyendo…

 

1. Formulación de las cuentas anuales

Esta primera fase es algo que han de realizar los administradores pertinentes de cada empresa. Es un primer paso que debe realizarse obligatoriamente durante los tres primeros meses desde la finalización del ejercicio económico. (Y, por cierto, este artículo da por supuesto que tu empresa opera dentro de un ejercicio económico anual que vaya del 1 de enero hasta el 31 de diciembre.)

Esto significa que la fecha máxima para que los administradores formulen las cuentas anuales de la empresa es el 31 de marzo… Aunque también es cierto que estos informes no es necesario presentarlos en organismo oficial alguno. Por ahora.

 

2. Legalización de Libros Contables

El siguiente paso es la legalización de los Libros Contables, que es algo que es necesario realizar en los 4 meses siguientes a la finalización del ejercicio contable. Es decir: los Libros Contables tienen que estar legalizados antes del 30 de abril.

Existen dos tipos de Libros Contables. El Libro Diario es aquel que contiene los registros de las operaciones relativas a la actividad de toda empresa. El Libro de Inventarios y Cuentas Anuales se abre con el balance inicial de la empresa y, como mínimo, cada trimestre realiza un registro del balance de sumas y saldos. Este segundo libro se cierra con el balance final al cierre del ejercicio económico.

Esta documentación ha de presentarse en el Registro Mercantil Provincial que corresponda según el domicilio social del negocio. Y a los dos libros hay que añadir el Balance de Situación, la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, el Estado de Cambios en el Patrimonio Neto, el Estado de Flujos de Efectivo y, por último, la Memoria. Todo ello se presenta en papel, soporte magnético (ya sea CD o DVD) o por vía telemática.

 

3. Aprobación de las Cuentas Anuales

Dentro de los seis meses siguientes al cierre del ejercicio económico, la empresa se verá obligada a convocar una Junta General en la que se aprueben las Cuentas Anuales realizadas por los administradores pertinentes. La fecha máxima para aprobar las Cuentas Anuales, entonces, será el 30 de junio.

 

4. Depósito en el Registro Mercantil

El último paso dentro del proceso de las Cuentas Anuales será su depósito en el pertinente Registro Mercantil, que es necesario realizar dentro de un mes natural después de la celebración de la Junta General. El plazo límite para este depósito es, entonces, el 30 de julio (en el caso de que se lleve todo hasta un extremo que es mejor evitar para evitar sorpresas).

 

5. ¿Qué pasa si hay un error?

El error más habitual en lo tocante a las Cuentas Anuales suele concernir a las fechas: ¿qué ocurre si las presentas fuera de las fechas que tocan? Prácticamente nada… Siempre que las sigas presentando dentro del año corriente. A partir de ahí, las sanciones pueden ser considerables.

En el caso de que el error no concierna a las fechas, sino a las cantidades y balances presentados, la cosa se complica y es necesario consultar cómo proceder con el Registro Mercantil pertinente. Aun así, este tipo de errores suelen comportar la posibilidad de volver a presentar las cuentas con las correcciones pertinentes. Así que no hay que preocuparse. (¡Aunque tampoco hay que relajarse!)