Facturación

¿Cómo facturar sin ser autónomo? Consejos básicos

¿Cómo facturar sin ser autónomo? Consejos básicos

¿Quién no se ha planteado alguna vez hacer un trabajito extra para sacarse un sobresueldo? Aquí te explicamos cómo facturar sin ser autónomo…

Todos lo hemos pensado alguna vez que otra: ¿y lo bien que nos vendrían unos ingresos extra que complementaran nuestro sueldo? Lo que ocurre es que, acto seguido, empiezas a investigar y te encuentras con todo un conjunto de trabas y problemáticas que te obligan a lanzar al cielo una segunda pregunta: ¿cómo facturar sin ser autónomo?

Esta es la pregunta que queremos responder en este artículo. A tu cuenta corre encontrar un programa de facturación gratis que se ajuste a tus necesidades y te ayude a llevar tus facturas (seas o no autónomo). Pero lo realmente importante aquí es que acabes de leer este artículo y sepas cómo emitir factura sin ser autónomo. ¿Nos ponemos manos a la obra?

 

¿Necesitas emitir factura sin ser autónomo?

Pongamos que te has lanzado a la piscina y que a la pregunta que abre este texto has respondido con un «sí» rotundo. Has realizado algún trabajo extra… Y ahora te preguntas cómo emitir factura sin ser autónomo. Debes saber, entonces, que tienes dos opciones fundamentales.

  1. Puedes darte de alta en Hacienda sin hacerlo en la Seguridad Social. Esto es algo posible si tus ingresos son bajos, y lleva implícito el hecho de que se da por supuesto que tú serás el encargado de hacer la declaración de impuestos pertinente.
  2. Puedes apostar por el sistema de cooperativas de trabajo asociado o de impulso empresarial. Aunque esto es un mundo realmente complejo que merecería otro artículo aparte.

Centrémonos, pues, en la primera de las dos opciones.

 

Se puede facturar sin ser autónomo: Requisitos

Si aún te preguntas cómo facturar sin ser autónomo, debes saber que, para emitir factura sin ser autónomo, es necesario que coincidan dos hechos: que la actividad que factures no sea recurrente y que ingreses una cantidad menor al Salario Mínimo Interprofesional. ¿No sabes exactamente si cumples ambos requisitos? Entonces sigue leyendo.

Porque, al fin y al cabo, ambos hechos presentan cierta ambigüedad que merece ser tratada en detenimiento. Para empezar, ¿qué se considera una actividad recurrente? Si nos basamos en la ley pura y dura, la Seguridad Social considera que igual de recurrente es dedicarle 40 horas semanales a un proyecto laboral que ofrecer conferencias todos los fines de semana.

El truco aquí está, entonces, en el segundo punto: si tu actividad es recurrente pero resulta que no supera el Salario Mínimo Interprofesional, que ahora mismo se encuentra fijado en 900 € al mes, no deberías preocuparte. De hecho, en casos de este tipo que han pasado por el juzgado, siempre se le ha dado la razón al trabajador.

 

¿Cómo facturar sin ser autónomo?

Si quieres responder a la pregunta sobre cómo facturar sin ser autónomo, la respuesta (a priori) puede ser sencilla: debes responder a ciertas obligaciones con Hacienda y con la Agencia Tributaria. Ni más, ni menos.

Lo primero de todo será estar dado de alta en Hacienda, un trámite que no implica coste alguna. Eso sí, una vez hayamos realizado los trabajos que queremos facturar, será obligatorio declarar los ingresos obtenidos a través del IVA y el IRPF usando los modelos 036 y 037. Si mantienes estos impuestos en orden, no debería suponerte ningún problema el hecho de emitir factura sin ser autónomo.

 

Peligros que conlleva…

Cambiemos la pregunta que corona este artículo por su nueva versión: ¿cómo facturar sin ser autónomo… y no morir en el intento? Porque lo cierto es que, si no hay más gente que se lanza a la piscina de esta (tan legítima) práctica, es precisamente porque todo el mundo intuye que va pareja a todo un conjunto de peligros.

Y esta es una intuición cierta. Al fin y al cabo, facturar sin ser autónomo puede implicar multas y sanciones en el caso de que una Inspección de Trabajo determine que hemos infringido la ley. Esto se puede dar si demuestran que nuestra actividad facturada es recurrente y que ha sido tarifada por encima del Salario Mínimo Interprofesional. También pueden multarnos si no nos hemos dado de alta en Hacienda.

Así que mejor no arriesgarse si no lo ves demasiado claro, ¿no te parece? Eso sí, ahora que ya tienes claro cómo facturar sin ser autónomo (y sin morir en el intento), a lo mejor te compensa intentarlo y añadir unos ingresos extra a tu sueldo.