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Problemas que surgen cuando un sistema ERP no ha sido instalado correctamente

Problemas que surgen cuando un sistema ERP no ha sido instalado correctamente

Te hablamos de los cuatro principales problemas que surgen cuando un sistema ERP no se ha instalado correctamente… ¡Para que los evites!

La instalación de un sistema ERP es cosa seria. Y, sobre todo, es cosa seria porque implica un proceso realmente largo en el que muchos son los factores que pueden descontrolarse y conducir a problemas y errores que, si surgen muy adelante en el proceso de implementación, son más difíciles de corregir.

Más difíciles, pero no imposibles de corregir. Aunque lo cierto es que, tal y como dice la sabiduría de abuelas, “más vale prevenir que curar”. Así que, en el caso de que estés planteándote implementar un ERP (como, por ejemplo, el software para gestión de empresas de Holded) en tu empresa o ya estés en pleno proceso de implementación, te interesa este artículo.

Al fin y al cabo, nuestro objetivo primordial es poner el foco sobre cuatro problemas habituales que surgen cuando un sistema ERP no ha sido instalado correctamente. De esta forma, si conoces el problema de antemano, seguro que puedes evitarlo con mucha más facilidad.

 

El problema son los objetivos del sistema ERP

Como todo en esta vida, lo importante al implementar un ERP es tener claro cuáles son tus objetivos finales y no hacerlo porque sí, porque todo el mundo lo está haciendo. Ese es el peor caso posible de todos: hacerlo porque crees que es una moda a la que tienes que apuntartarte sí o sí.

Dedica un tiempo prudencial a reflexionar sobre cómo puede beneficiarse tu negocio de un ERP… Y, a partir de estas conclusiones, establece unos objetivos realistas tanto a corto como a largo plazo. Piensa que, primordialmente, un ERP debería ser un decisión estratégica que ayudara a tu negocio a crecer económica y competitivamente. Pero, si no tienes unos objetivos claros y realistas, un ERP tampoco te servirá de mucho.

 

El problema es el equipo

No minimices el impacto que la implementación de un ERP va a tener en el flujo de trabajo de tu equipo: la idea es, precisamente, que este sistema optimice y mejore estos flujos de trabajo… Pero está claro que, para conseguirlo, va a ser estrictamente necesario que el equipo se implique, abrace el nuevo sistema, lo comprenda y comparta los objetivos finales.

Ten en cuenta que, si tu equipo no muestra una actitud positiva hacia la implementación del nuevo ERP, el freno será tal que incluso puede acabar por detener el proceso en seco: Y, para conseguir esa actitud positiva, deberás meter al equipo en el bolsillo del ERP… Lo que, por otra parte, no debería ser demasiado difícil si les muestras cómo mejorará su trabajo con las nuevas herramientas a su disposición.

 

 

El problema es una falta de jerarquía

De la misma forma que un equipo desmotivado puedes suponer un gran problema en la implementación de un ERP, lo mismo puede decirse de un equipo sin una jerarquía determinada. Porque el trabajo que supone este proceso puede ser bastante colosal y, por lo tanto, debe estar repartido y compartimentado de la mejor forma posible.

Esto significa que deberías asignar un líder de proyecto que supervise toda la implementación del sistema ERP. Pero eso no es suficiente: para aumentar la eficiencia del proceso, lo mejor es que cada uno de los departamentos afectados por el nuevo sistema tenga su propio líder específico. Una cadena de mando sólida y poderosa en la que confiar. Sin fisuras.

 

El problema es el proveedor del sistema ERP

Oye, que no solo tú vas a ser el foco de problemas en un proceso de instalación de un sistema ERP. Ni mucho menos. Imagina que te lo curras y consigues que todo vaya como la seda, pero resulta que no cuidaste suficiente la elección de tu proveedor de ERP y es este el que te acaba dando problemas… ¡Imperdonable!

Así que, desde un buen principio, asegúrate de que cuentas con el mejor proveedor posible: chequea que te ofrezca una consultoría y asesoría adecuada y que, además, cuente con la experiencia suficiente implementando este tipo de sistemas en empresas como la tuya. Procesos tan importante como estos hay que empezarlos con el mejor pie… Y está claro que, en el caso de todo ERP, el mejor pie posible te lo va a dar un proveedor solvente.