¿Tienes la edad de jubilación pero no quieres retirarte del todo? Te explicamos las claves para seguir trabajando mientras cobras tu pensión.
¿Eres autónomo y estás pensando en la jubilación? Una opción es reducir tu jornada sin cortar del todo tu actividad profesional, es la llamada jubilación activa. Esta opción que permite compatibilizar trabajo y pensión, se reforma en 2026 con novedades clave que todo trabajador por cuenta propia debe conocer.
Este cambio normativo puede abrirte nuevas posibilidades para una transición gradual hacia la jubilación, pero también conlleva requisitos y procedimientos específicos que, si no se gestionan bien, pueden complicar el proceso.
En este artículo te explicamos los nuevos criterios y plazos. Te guiamos, paso a paso, para que entiendas cómo solicitar y disfrutar de este régimen de forma clara y sencilla, asegurando que aprovechas esta oportunidad sin sobresaltos administrativos. La planificación es tu mejor herramienta, y aquí encontrarás la hoja de ruta.
{{banner-autonomos-1}}
La jubilación activa para autónomos es una modalidad especial dentro del sistema español de Seguridad Social que permite compatibilizar el cobro de una pensión con la continuidad de la actividad profesional, ya sea por cuenta propia o ajena y a tiempo completo o parcial.
Esta modalidad fue introducida en el ordenamiento jurídico español mediante la Ley 27/2011 y posteriormente desarrollada por el Real Decreto-ley 5/2013, bajo el título "Pensión de jubilación y envejecimiento activo" y ofrece una transición más flexible hacia el retiro completo para quienes desean seguir trabajando después de alcanzar la edad de jubilación.
En esencia, la jubilación activa busca fomentar la prolongación de la vida laboral en un contexto de envejecimiento poblacional y sostenibilidad del sistema público de pensiones. Además, ofrece una vía legal para que los autónomos puedan mantener activos sus negocios mientras disfrutan parcialmente de su pensión de jubilación.
Con respecto a la jubilación ordinaria, la jubilación activa muestra diversas diferencias y novedades que la convierten en una opción atractiva para cierto tipo de autónomos:
Si la jubilación activa es una opción atractiva para ti, puedes consultar a continuación los requisitos necesarios para disfrutarla y comprobar si los cumples.
Como novedad, desde 2026 los autónomos podrán eliminar los dos peores años de cotización de los últimos 27 años para calcular la pensión base. La implantación de esta nueva fórmula de cálculo será progresiva con un año de carencia, durante el cual la Seguridad Social escogerá de oficio la opción más beneficiosa para cada autónomo que se jubile.
Te interesa: ¿Cómo calcular tu pensión como autónomo?
El principal atractivo de la jubilación activa radica en poder cobrar una parte de la pensión mientras continúas trabajando. El porcentaje que cobrarás varía según diferentes circunstancias que entrarán en vigor en 2026.
El cálculo de los importes de la pensión de jubilación activa varió en abril de 2025 y permanece inmutable en 2026:
Este porcentaje aumentará un 5% adicional por cada 12 meses ininterrumpidos que permanezcas en situación de jubilación activa.
Además, si tienes contratado al menos a un trabajador indefinido con una antigüedad mínima de 18 meses, el porcentaje de pensión compatible será del 75% cuando la demora en el acceso a la jubilación haya sido entre uno y tres años.
Esta ventaja también aplicará si contratas indefinidamente a un nuevo trabajador que no haya tenido vínculo laboral contigo en los dos años anteriores.
La cuota en jubilación activa es considerablemente menor a la habitual. En 2026 cotizarás únicamente por incapacidad temporal y contingencias profesionales, aplicando un tipo total del 11,85% sobre la base que te corresponda según tus rendimientos.
Durante la jubilación activa, estarás sujeto a una cotización especial de solidaridad del 9% sobre la base de cotización por contingencias comunes. Esta cotización no computa para prestaciones futuras. También deberás cotizar un 1,55% por incapacidad temporal y un 1,3% por contingencias profesionales.
Estas cotizaciones no incrementarán el porcentaje aplicable a la base reguladora de la pensión que tengas reconocida. Sin embargo, la pensión se revalorizará en su integridad según los términos establecidos para todas las pensiones contributivas, aunque mientras mantengas el trabajo compatible, el importe se reducirá en el porcentaje correspondiente.
La elección de la jubilación activa implica evaluar cuidadosamente sus ventajas y desventajas antes de tomar una decisión. Conviene analizar si esta modalidad se adapta realmente a tus necesidades personales y profesionales.
Algunas de las ventajas más interesantes de la jubilación activa son:
Sin embargo, esta situación también conlleva limitaciones importantes. La principal es que las cotizaciones durante la jubilación activa no incrementan la cuantía de tu pensión futura. Aunque sigas cotizando, estas aportaciones no computarán para mejorar la prestación que ya tienes reconocida.
Asimismo, mientras compatibilices pensión y trabajo, no tendrás derecho a complementos para pensiones inferiores a la mínima. Esta restricción puede afectar a quienes tienen pensiones más bajas.
La jubilación activa conlleva costes que debes considerar. Aunque pagas una cuota reducida, sigues obligado a cotizar por incapacidad temporal y contingencias profesionales, además de abonar la cotización especial de solidaridad del 9%.
En el ámbito fiscal, los ingresos obtenidos durante la jubilación activa, tanto de la pensión como de la actividad profesional, tributan en el IRPF. Es fundamental calcular cómo esta situación afectará a tus tramos de renta.
{{banner-autonomos-1}}
Una vez que has tomado tu decisión, solicitar la jubilación activa para autónomos requiere seguir un procedimiento específico, que analizamos paso a paso para ti.
Para iniciar el trámite necesitarás presentar tu documento de identidad y, si optas por la vía electrónica, certificado digital o Cl@ve.
Además, deberás adjuntar vida laboral actualizada, justificantes de cotización y, en el caso de tener empleados, la documentación que lo acredite.
Los trabajadores con periodos cotizados en el extranjero deberán aportar justificantes adicionales.
Existen tres vías principales para solicitar la jubilación activa:
La solicitud debe presentarse dentro de los 3 meses anteriores al día de jubilación. Una vez tramitada, la Seguridad Social dispone de 30 días para resolver. Durante ese periodo, presta atención a posibles requerimientos de información extra.
Para tomar una decisión acertada, evalúa cuidadosamente tu situación particular. Calcula el impacto fiscal de combinar ingresos y valora si la reducción en las cotizaciones compensa los posibles complementos a mínimos que perderías durante este periodo.
La jubilación activa ofrece un camino más flexible hacia el retiro y te permite adaptar gradualmente tu vida laboral mientras disfrutas parcialmente de los beneficios de tu pensión, reflejando la adaptación del sistema de pensiones a una sociedad donde la longevidad y la actividad profesional prolongada son cada vez más habituales.