Emprender con poco dinero: 22 tips para arrancar con el viento a favor

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Emprender con poco dinero suele ser una experiencia agridulce, hay un punto ilusionante de expectativa y novedad y otro punto menos agradable monopolizado por el miedo: a hacerlo mal, a fracasar, a perder mucho dinero.

En esta guía intentaremos eliminar la incertidumbre a través de 22 consejos que –como mínimo– te servirán para descifrar algunas de las preguntas más importantes en relación al emprendimiento.

Define las razones para emprender

Muchas veces se empieza un negocio con la idea utópica del dinero rápido y sencillo, la imagen recurrente del dinero llovido en tromba, en diluvio capital; sin embargo, al primer obstáculo y ante la dificultad de conseguir un buen flujo de billetes, se le da la espalda al negocio para depositar la energía sobre otra cosa. O peor: sobre ninguna.

Los emprendedores más grandes de la historia coinciden en afirmar que el dinero no fue su prioridad al iniciar el proyecto con el que terminaron atrayéndolo. Sus argumentos casi siempre estaban motivados por la pasión, el deseo de superación o los ideales activistas –cada uno los suyos–.

Recomendación: coge un folio y anota tres razones, sin incluir la ganancia de dinero, por las cuales merece la pena emprender y asumir los riesgos que esto conlleva. Una vez las hayas identificado tendrás siempre motivos para sortear la adversidad monetaria.

Al emprender con poco dinero siempre es mejor escoger ideas sencillas

Las grandes ideas de negocio tecnológico actuales se explican con una frase. Conectar a todos tus amigos a través de una red. Crear un almacén con todos los productos de entretenimiento del mundo. Ofrecer habitaciones de tu casa para hospedaje. Es decir, no hace falta montar una película en tres actos para generar beneficios y escalar.

Las buenas ideas de negocio a menudo son las más sencillas; las que pueden cubrir necesidades o inquietudes universales de manera intuitiva. En este sentido, ayuda tener siempre una regla en cuenta: que el negocio lo entiendan fácilmente todos los familiares.

Construye un modelo de negocio rentable

Tras seleccionar tu idea de negocio debes hacerte cargo de uno de los pasos más importantes; desarrollar el modelo. Esta labor exige que respondas a una serie de cuestiones:

¿Cuál es mi producto o servicio?

¿Voy a fabricarlo yo o sólo voy a comercializarlo?

¿A quién voy a venderle mi producto o servicio?

¿Qué medio voy a utilizar para llevar mi producto a manos del cliente?

¿Qué puede ofrecer mi producto que no ofrezca la competencia?

¿Cómo voy a hacer crecer mi negocio?

Arma un buen equipo de trabajo

Es otra de las patas que sostienen tu negocio: el equipo. Obviamente, gran parte de los nuevos negocios baratos no tienen la capacidad de emplear a una masa de gente, y en el emprendimiento online tampoco suele darse una política de contratación masiva; no obstante, es básico encontrar con una red de apoyos y colaboradores que te ayuden a sacar un proyecto adelante.

Lo ideal es que busques personas complementarias en cuestión de ideas y ambiciones, gente competitiva que encare el proyecto de manera positiva, pues necesitarás brazos que remen a favor en esta primera etapa de zozobra y contracorriente.

Finánciate adecuadamente

Sobre todo evita caer en el error del endeudamiento excesivo. Al principio trata de reducir los gastos al máximo, aunque también debes saber que un negocio pocas veces empieza rentabilizando su inversión. Prepárate para el primer estrago. En caso de tener que acudir al mercado financiero, asegúrate de obtener las menores condiciones en tasas de interés y elige las más bajas y las que te ofrezcan mejores condiciones de pago.

Recuerda que con un buen plan de negocios es más sencillo acceder a subvenciones para emprendedores o al capital privado de los inversores.

¿Quieres montar un negocio propio? Primero evalúa tus habilidades y capacidades

Es una realidad cruel, muchas veces dolorosa de aceptar. No todo el mundo tiene las habilidades suficientes para abrir el negocio que quiere abrir Antes de emprender, evalúa si realmente estás capacitado para hacerlo.

Identifica el mercado

Una vez que hayas tenido una idea y te hayas evaluado a ti mismo para saber que realmente estás capacitado para materializarla, te quedan otros dos pasos a seguir: primero, prueba con tu círculo de amigos y conocidos si el negocio puede generar su propia clientela. Segundo, evalúa el mercado para saber hasta dónde puedes llegar.

¿Es un mercado saturado? ¿Quiénes dominan este mercado? ¿Qué estrategias emplean? ¿Cómo puedo abrirme hueco entre ellos?

Calcula los gastos

Tal vez tengas previsto abrir un negocio sin dinero. O hacerlo muy barato. Sea como sea, calcula los gastos iniciales para no llevarte sorpresas desagradables. ¿Cuáles son los gastos que suelen tener quienes compiten en ese mismo mercado? ¿Te va a ayudar la financiación a cubrirlos?

Lo hemos dicho antes, al principio la empresa apenas generará ingresos y los beneficios brillarán por su ausencia, así que más vale que los gastos estén bien controlados.

Soluciona la cuestión legal

A menudo es la cuestión más farragosa, pero nadie puede huir de ella. Si vas a montar un negocio por tu cuenta, no debes estar al margen de la ley. Al principio tendrás que determinar ser el propietario único, si quieres tener un socio, una sociedad de responsabilidad limitada, un corporación S, una organización sin ánimo de lucro o una cooperativa.

También tendrás que ver qué impuestos te corresponden y qué documentación necesitas para dar de alta un negocio. En paralelo, deberás poner en orden todo lo relativo a la propiedad del tu marca y tu nombre comercial. En este artículo te explicamos a hacerlo.

Flexibiliza

A veces ocurre que la idea original no termina de despegar lo suficiente y se necesita pivotar el negocio, buscar los ingresos en otro mercado. Ocurrió con el popularísimo videojuego Fortnite, como ya te contamos aquí.

No tengas miedo a modificar la primera idea, adáptate a las exigencias del mercado y flexibiliza todos los procesos que puedan suponer un freno a largo o medio plazo. Para lograrlo deberás ser capaz de identificar dónde estás fallando y dónde hay mejoras de negocio aprovechables con lo que ya has montado. Recuerda: una buena idea de negocio es solo el primer paso.

No deseches la ayuda emocional

Lo vimos en este artículo sobre una persona que se convirtió en CEO a los 20 años: a veces el liderazgo implica soledad. Procura no abandonar los lazos que te unen al mundo real, conserva tu círculo más cercano sin importar cuántas horas le echas al nuevo negocio y apóyate en un terapeuta si es necesario.

Sacar un nuevo negocio adelante genera muchos quebraderos de cabeza; si tú no estás bien, tu negocio lo pagará.

Olvida el miedo al fracaso

Abrir un negocio propio supone salir de la zona de confort, con lo que el miedo va a sobrevolar desde el minuto uno. El miedo al fracaso es común y hasta recomendable porque ayuda a no emprender aventuras suicidas. Hay que medir, claro, pero una vez que hayamos hecho el modelo de negocio y analizado nuestras posibilidades de éxito: adelante.

El fracaso es un paso más en el camino hacia el rendimiento comercial; un paso que tarde o temprano todos los emprendedores tendrán que enfrentar.

LEER MÁS: 6 miedos que debes superar para triunfar en tu negocio

Exprime el entorno digital

A la hora de abrir un nuevo negocio conviene tener en cuenta las posibilidades que ofrece el entorno digital, tanto si el negocio va a ser online como si se desempeña en el mercado analógico. En plena era digital, la presencia de una marca en las redes es irrenunciable si quiere exprimir al máximo todo su potencial.

En este artículo aportamos algunas ideas para abrir un negocio online sin dinero. Solo se necesita un ordenador y cierta originalidad.

Alimenta el blog de tu nuevo negocio

Como ya hemos dicho es imprescindible que algo que nace lo haga ya armando ruido en las redes, pero también se antoja imprescindible la presencia en Google, y esto se hace, sobre todo, administrando un blog optimizado en SEO. El tráfico orgánico que te llegue a través del buscador es el trampolín que necesita tu negocio para despegar. Y en este sentido, el contenido lo es todo.

Sé paciente

El éxito no se consigue en un día. Si estás leyendo esto es porque tal vez tengas una idea de negocio a desarrollar, si estás en ese punto ya habrás pasado por otras experiencias de negocio, aunque sea rodeandolas, y si lo has hecho ya sabrás que la paciencia es imprescindible. No obstante, conviene insistir en esta idea: la rentabilidad de un negocio que está destinado a tener una larga trayectoria no llegará el primer año, y probablemente tampoco el segundo.

Lucha por tu idea, pero sé paciente con ella hasta que alcance la madurez.  

Trabaja el networking

Un negocio naciente –tanto si es pequeño como grande, si es innovador como tradicional– necesita crecer en las cuatro paredes de la oficina, pero también fuera de ella. No tengas miedo a salir del despacho y enseñar tu cara al público, ya sea en una conferencia o en un evento de networking.  Al principio el contacto directo con posibles prescriptores es lo mejor que tendrás para vender tu negocio.

Ofrece una experiencia al cliente

No te quedes en lo básico. Tener un buen producto/servicio es esencial, pero hay una segunda parte que consiste en ofrecer un plus respecto a tus competidores, algo como por ejemplo una experiencia de mercadotecnia sensorial. Esto pasa por añadir y jugar con los colores, los aromas, los conceptos, etc. Es solo una forma de estirar la idea de marca, pero no la única. Al final de lo que se trata es de aportar un valor añadido que te diferencie del resto.

Renuncia a ciertas cosas de tu vida social

Habíamos dicho antes que no debes desatender las relaciones más cercanas. Nunca. Esas personas serán tu flotador salvavidas. Otra cosa es que sigas sosteniendo el ritmo de vida que tenías antes de emprender un negocio, especialmente si este era incompatible con un trabajo.

Has de ser consciente de que vas a dedicar mucho tiempo a tu negocio, muchísimo, y que al principio este tiempo será una inversión para que el negocio crezca progresivamente. De lo contrario, si no tienes tiempo para él, acabará siendo una actividad residual, frustrante y enormemente improductiva.

Márcate un presupuesto y un objetivo a medio plazo

Si bien recomendamos que los costes se mantengan lo más bajos posible, igualmente habrá que determinar un presupuesto inicial para saber cuánto se podrá gastar en la primera etapa. Si el negocio es autofinanciazo, se debe ser realista con los gastos asumibles. Lo más recomendable es configurar el negocio teniendo en cuenta la rentabilidad de los primeros 30 a 90 días. Asimismo, procura tener una reserva de presupuesto para poder sobrevivir si las cosas no van según lo esperado.

Por otra parte, define un objetivo de ventas a medio plazo, también realista, que sirva de guía a la hora de establecer métricas de resultados. Las métricas son básicas para que los datos asuman el decisiones que no se pueden asumir  a través de la intuición. Si no se llega a ese objetivo, como dijimos al principio, a lo mejor toca pivotar la idea de negocio.

No mezcles cuentas

Es una idea básica que te puede acompañar en todos los ámbitos de tu vida, no solo en el laboral. Independientemente de cuál sea la actividad que elijas, mantén los fondos apartados las cuentas personales. Muchas veces se comete el error de mezclar ambas cosas y a partir de ahí se generan confusiones en los impuestos y las finanzas.

Dale a la web el peso que necesita

La web será tu escaparate, la primera impresión que se lleve cualquier cliente. No solo debes tener una web optimizada en SEO para que te encuentren rápido en Google, sino que también debes cuidarla estéticamente porque en esa primera impresión, visual, ganarás o perderás gran parte de tu mercado. Si abres una tienda con escaparate, ¿colocarás maniquíes rotos de hace 20 años y ropa raída? Si es una tienda vintage quizás sí… pero, ¿eres una tienda vintage?

Haz tests de venta

Cuando tengas una base de clientes puedes comenzar a hacer algunas pruebas de venta. Trata de correr la voz sobre tu negocio de manera creativa y barata. Si tu negocio está basado en servicios, involúcrate inmediatamente en la cámara de comercio local o en alguna organización de pequeña y mediana empresa. Pregunta qué recursos hay disponibles para hablar sobre tu empresa. Si tienes un negocio de productos, prueba su viabilidad en pequeñas reuniones de intercambio local, mercados sectoriales y otros eventos comunitarios.

En cuanto a la estrategia online, dedica algo de presupuesto, poco, a publicitar el negocio en Facebook y Google para comprobar si el público está interesado en aquello que ofreces. Si el tráfico fluye, entonces puede estar orgullo: el negocio va viento en popa.

Difúndelo: la importancia del marketing

Al hilo de lo mencionado antes sobre Facebook, debe quedar clara una idea en cualquier negocio incipiente: el marketing es un basamento enorme sobre el que apoyar las ventas. Antes de lanzar un negocio conviene desarrollar la estrategia de marketing, identificar dónde vamos a poner la energía en cuanto a la comercialización, en qué redes sociales vamos a estar presentes y cómo vamos a sacar a nuestra empresa de la invisibilidad.

Crea canales de Facebook, Linkedin, Google +; trabaja las páginas de tus redes para que entre todas tramitan una sensación de coherencia y comunícate con tus clientes a través de ellas. Cuanto más cerca esté el cliente y más comunicativo sea contigo, más información tendrás de hacia dónde debe crecer tu marca.

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