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Requisitos para usar un contrato mercantil con autónomos (+ ejemplo)

Descubre qué es el contrato mercantil para autónomos, sus diferencias con el contrato laboral y el TRADE, requisitos legales y una plantilla descargable.

Requisitos para usar un contrato mercantil con autónomos (+ ejemplo)
Pablo Gil
Pablo Gil

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Cuando una empresa contrata a un autónomo para un proyecto concreto, la fórmula habitual no es una nómina, sino un contrato mercantil. Se trata de un acuerdo entre iguales, sin jerarquía y con factura en lugar de salario.

Redactarlo bien protege a las dos partes y evita el riesgo que más caro puede salir: que la Inspección de Trabajo lo recalifique como relación laboral encubierta y obligue a pagar cotizaciones atrasadas y sanciones.

En este artículo encontrarás los requisitos legales, las cláusulas que no pueden faltar, las diferencias con el contrato laboral y el TRADE, y un ejemplo listo para adaptar a tu caso.

¿Qué es un contrato mercantil para autónomos?

Un contrato mercantil para autónomos es el acuerdo escrito por el que un trabajador por cuenta propia, dado de alta en el RETA, presta un servicio a otro autónomo o una empresa a cambio de un precio, sin que exista relación laboral ni subordinación jerárquica. Se regula por el Código de Comercio y el Código Civil, no por el Estatuto de los Trabajadores.

La contraprestación nunca se paga como nómina. Toda transacción se documenta con una factura con IVA y, cuando la actividad lo requiere, con retención de IRPF. El autónomo asume sus cotizaciones a la Seguridad Social y sus impuestos. La empresa, al contrario de lo que pasa con un trabajador por cuenta ajena, no paga cotizaciones por él.

Este formato es habitual en marketing digital, desarrollo web, consultoría, diseño gráfico, traducción, formación especializada y servicios técnicos. La clave para que funcione es sencilla: debe reflejar una relación entre dos partes independientes, no un empleado sin nómina.

Te interesa: Cómo detecta Hacienda a un falso autónomo y qué sanciones aplica

¿Cuándo se usa el contrato mercantil?

El contrato mercantil es la figura adecuada cuando se cumplen tres condiciones al mismo tiempo: el autónomo organiza su propio trabajo y aporta sus medios, no hay subordinación jerárquica ni horario impuesto por el cliente y el encargo tiene un resultado o plazo definido.

Este tipo de contrato afecta principalmente a dos perfiles: por un lado, al freelance o profesional independiente que factura a empresas por proyectos; por otro, a la empresa contratante, que necesita asegurarse de que la relación no se pueda interpretar como laboral.

Si el autónomo factura más del 75% de sus ingresos a un único cliente, el contrato deja de ser mercantil puro y pasa a ser un contrato TRADE, que tiene obligaciones específicas y debe registrarse en el SEPE.

Las características que distinguen al contrato mercantil de cualquier otra figura son la independencia del autónomo, la forma escrita, la retribución por proyecto o servicio en lugar de salario, la asunción de riesgos y medios por cuenta del autónomo, y la responsabilidad fiscal completa de este.

¿En qué se diferencian el contrato mercantil, el laboral y el TRADE?

La confusión entre estas tres figuras es una de las causas más habituales de conflictos con la Inspección de Trabajo. Esta tabla resume qué diferencia a cada una:

LaboralMercantilTRADE
SubordinaciónNoParcial (≥75% de un mismo cliente)
Régimen legalEstatuto de los TrabajadoresCódigo de Comercio y Código CivilEstatuto del Trabajo Autónomo (Ley 20/2007)
Derechos laboralesSí (vacaciones, paro, indemnización)NoAlgunos (18 días de vacaciones, indemnización si hay ruptura injustificada)
RetribuciónNómina mensualFactura con IVA y retención de IRPFFactura, con condiciones mínimas pactadas

El matiz importante es el TRADE. Aunque es una figura mercantil, reconoce algunos derechos laborales mínimos, porque la dependencia económica respecto a un único cliente crea un desequilibrio que el legislador quiso corregir. Sigue siendo un autónomo, pero con 18 días de vacaciones anuales garantizados y derecho a indemnización si la empresa rescinde sin justa causa.

¿Qué tipos de contratos mercantiles para autónomos hay

Hay cinco modalidades habituales. Cada una responde a una forma distinta de colaboración entre el autónomo y su cliente:

Contrato de prestación de servicios

Es el más común y el que suele firmarse por defecto cuando un autónomo trabaja para una empresa. Regula un trabajo con plazos y entregables definidos. Por ejemplo, un diseñador autónomo crea la identidad visual de una startup por 3.500 €.

Contrato de agencia

El autónomo promociona o negocia operaciones comerciales por cuenta de la empresa, normalmente a cambio de una comisión. Por ejemplo, un agente comercial autónomo vende maquinaria industrial a cambio del 8% de cada operación cerrada.

Contrato de distribución

Regula la compraventa de productos para su reventa. El autónomo adquiere al fabricante y revende con margen. Por ejemplo, una distribuidora autónoma compra cosmética natural y la revende a tiendas pequeñas.

Contrato de comisión

El comisionista realiza operaciones por cuenta del comitente a cambio de un porcentaje. Es habitual en el sector inmobiliario. Por ejemplo, un autónomo gestiona la venta de un inmueble y percibe el 3% del precio final.

Contrato TRADE

Figura mixta cuando más del 75% de los ingresos del autónomo vienen de un solo cliente. Exige registrarse en el SEPE, incluye algunos derechos laborales mínimos y debe documentarse en un contrato específico conforme al Estatuto del Trabajo Autónomo.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas del contrato mercantil?

Antes de firmar como autónomo, conviene tener claro qué ganas y qué asumes frente a un contrato laboral. La diferencia no es solo fiscal: también cambia la relación con el cliente y el reparto de riesgos. Entre las principales ventajas, destacan:

  • Flexibilidad total para organizar el trabajo y el horario.
  • Posibilidad de trabajar con varios clientes a la vez.
  • Ingresos potencialmente superiores por productividad y margen. Puedes leer más sobre esto en nuestro análisis de ventajas y desventajas de ser autónomo.
  • Libertad para pactar precio, plazos y alcance a medida.
  • Acceso a deducciones fiscales propias del régimen de autónomos.

Pero también tendrás que hacer frente a ciertos riesgos que debes tener en cuenta antes de tomar una decisión:

  • Asunción completa del riesgo económico, fiscal y legal.
  • Sin derechos laborales: ni vacaciones pagadas, ni baja por IT retribuida por la empresa, ni paro.
  • Ingresos variables y sin garantía de continuidad.
  • Cotizaciones a la Seguridad Social a cargo del propio autónomo (consulta la cuota de autónomos 2026 actualizada).
  • Riesgo de ser considerado falso autónomo si se dan indicios de laboralidad, con multas de entre 3.126 € y 10.000 € por trabajador según la LISOS.

¿Qué debe incluir un contrato mercantil para ser válido?

Un contrato mercantil mal redactado abre la puerta a sanciones administrativas y a que la Inspección lo recalifique como laboral. Los elementos obligatorios y las cláusulas recomendadas se separan así. Todos los contratos mercantiles deben incluir:

  • Identificación de las partes: nombre o razón social, NIF o CIF y domicilio fiscal.
  • Objeto del contrato: descripción clara del servicio que prestará el autónomo.
  • Duración: por tiempo determinado, indefinido o por obra, con fechas cuando proceda.
  • Condiciones económicas: importe, forma y plazo de pago, penalizaciones por impago.
  • Obligaciones del profesional y derechos del cliente.
  • Cláusulas de resolución anticipada y preaviso.
  • Régimen fiscal aplicable y asunción de impuestos por el autónomo.
  • Firma manuscrita o electrónica de ambas partes.

Además, y aunque no sea obligatorio para que el contrato sea válido, es recomendable incluir ciertas cláusulas, como a quien corresponde la propiedad intelectual sobre el trabajo realizado, algo especialmente relevante en sectores creativos y técnicos.

También te aconsejamos especificar cómo funcionará la confidencialidad sobre la información sensible a la que acceda el autónomo, posibles normas de exclusividad (cuando se quiere limitar la colaboración con la competencia directa) y definición de responsabilidades y garantías ante errores o daños.

¿Qué requisitos legales y fiscales tiene el contrato mercantil en 2026?

La validez del contrato depende de dos bloques de requisitos. Por un lado, los esenciales, que vienen directamente del derecho civil y mercantil, y por otro, los fiscales y administrativos, que dependen de la normativa aplicable a la actividad del autónomo en 2026.

Los requisitos esenciales para que el contrato mercantil sea considerado válido son la capacidad legal de ambas partes para contratar, el hecho de que ambos consientan de forma mutua y libre, hacer referencia a un objeto lícito y determinado, conllevar una contraprestación económica y tener forma escrita (imprescindible para el TRADE y muy recomendable en el resto).

Además, es fundamental cumplir con los requisitos fiscales y administrativos que obligan a cualquier autónomo en el ejercicio de su actividad laboral:

  • Tendrás que tramitar el alta en Hacienda, mediante el modelo 036, y alta en el RETA de la Seguridad Social.
  • Tu facturación tendrá un IVA general del 21% (salvo actividades exentas) y una retención de IRPF del 15%, o del 7% durante los tres primeros años como nuevo autónomo.
  • Estás obligado a presentar ciertas declaraciones trimestrales: modelo 303 para IVA y modelo 130 para el pago fraccionado del IRPF.
  • Del mismo modo, tendrás que hacer las declaraciones anuales obligatorias: modelo 390 como resumen de IVA y modelo 100 para la Renta.
  • Comienza ya a trabajar tu adaptación a Verifactu, ya que desde julio de 2027 las facturas deben emitirse con un software homologado.
  • Únicamente si la relación laboral se formaliza como TRADE, tendrás que registrar el contrato en el SEPE.

¿Qué supone el riesgo de falso autónomo?

El riesgo más costoso de un contrato mercantil mal planteado es que la Inspección de Trabajo lo recalifique como una relación laboral encubierta. En ese caso, el trabajador pasa a ser considerado falso autónomo y la empresa se expone a multas que oscilan entre 3.126 € y 10.000 € por persona afectada, más el pago retroactivo de las cotizaciones desde el inicio de la relación (hasta 4 años atrás).

¿Qué indicios valora la Inspección como señales de laboralidad?

Para decidir si el contrato mercantil es válido o se trata de una relación laboral encubierta y, por tanto, susceptible de sanción, la Inspección de Trabajo tiene en cuenta ciertas circunstancias:

  • Horario y jornada impuestos por la empresa.
  • Uso exclusivo de los medios de la empresa (ordenador, oficina, herramientas).
  • Subordinación jerárquica y órdenes directas de un superior.
  • Retribución fija mensual similar a un salario.
  • Exclusividad de facto con un único cliente.
  • Vacaciones "concedidas" por la empresa.

Para blindar la relación hay que dejar claro en el contrato y en la práctica que el autónomo organiza su trabajo, usa sus propios medios, tiene otros clientes y factura por proyecto o entregables. Si alguno de estos indicios está presente, conviene revisar el contrato antes de que lo haga la Inspección.

Impuestos y modelos fiscales en los contratos mercantiles (2026)

El autónomo que firma un contrato mercantil asume toda la gestión fiscal. Los tres bloques a tener en cuenta en 2026 son IVA, IRPF y Seguridad Social, más la adaptación obligatoria a Verifactu.

IVA

Se repercute en cada factura emitida al tipo general del 21%, salvo actividades exentas como la formación reglada, la sanidad o algunos servicios financieros. Hay tipos reducidos del 10% o del 4% para actividades específicas. La liquidación es trimestral con el modelo 303 y anual con el modelo 390.

IRPF

La retención habitual en factura es del 15%. Durante los tres primeros años como autónomo, se aplica el 7% reducido. Trimestralmente se presenta el modelo 130 si menos del 70% de los ingresos está sometido a retención. Anualmente, el modelo 100 de la Declaración de la Renta.

Seguridad Social

La cuota mensual del RETA depende de los rendimientos netos anuales, conforme al sistema de cotización por ingresos reales vigente desde 2023. Los tramos están actualizados para 2026 y puedes revisarlos en detalle en la guía de cuota de autónomos.

Verifactu

Desde 2027 todas las facturas tendrán que emitirse con un software adaptado a Verifactu según la normativa antifraude de la AEAT. Si sigues facturando con Excel o con programas no homologados, estarás incumpliendo la obligación y te arriesgarías a sanciones.

¿Cómo funciona la duración, renovación y resolución anticipada de los contratos mercantiles?

El contrato mercantil admite tres modalidades según su duración:

  • Duración determinada: con fecha de inicio y fin explícitas, por ejemplo seis meses para un proyecto concreto.
  • Duración indefinida: sin fecha de fin, con posibilidad de rescisión por cualquiera de las partes cumpliendo el preaviso pactado.****
  • Por obra o servicio: hasta completar el entregable, sin importar el tiempo transcurrido.

La resolución anticipada se suele pactar en el propio contrato con un preaviso de entre 15 y 30 días por escrito. Si una de las partes incumple, la otra puede reclamar daños y perjuicios, sobre todo si hay penalizaciones pactadas.

En el caso del autónomo TRADE, la Ley 20/2007 exige justa causa para la ruptura y reconoce indemnización si la empresa rescinde sin motivo justificado.

¿Cuándo hay que firmar un contrato mercantil?

La regla es simple: el contrato se firma antes de empezar a trabajar. Firmarlo a posteriori genera inseguridad jurídica, dificulta reclamar impagos y puede disparar la alarma de la Inspección si detecta una prestación que ya llevaba meses sin documentar.

Además, hay cuatro momentos en los que es obligatorio o muy recomendable formalizarlo: antes del primer encargo, incluso si el trabajo es corto; al ampliar el alcance del trabajo más allá de lo pactado inicialmente; en relaciones recurrentes o de tracto sucesivo, con revisión anual recomendada, y siempre en el caso del autónomo TRADE, con registro previo en el SEPE.

¿Qué obligaciones tiene un autónomo ante un contrato mercantil?

Las obligaciones se dividen en dos bloques bien diferenciados: los deberes fiscales y de alta, y las obligaciones contractuales pactadas con la empresa.

Respecto a las obligaciones fiscales y de alta, como autónomo debes:

  • Tramitar el alta en Hacienda y en el RETA.
  • Emitir factura por cada servicio prestado.
  • Liquidar IVA con el modelo 303 e IRPF con el modelo 130 cada trimestre.
  • Presentar resúmenes anuales: modelos 390 y 100.
  • Conservar las facturas y la documentación fiscal durante cuatro años.

Por lo que respecta al propio contrato, el autónomo debe:

  • Prestar el servicio pactado con los estándares de calidad y plazos acordados.
  • Respetar las cláusulas de confidencialidad, propiedad intelectual y exclusividad, si se pactaron.
  • Asumir el riesgo y la responsabilidad civil del servicio prestado.
  • Notificar con preaviso cualquier circunstancia que afecte al cumplimiento.

Ejemplo de contrato mercantil para autónomos

Este es un ejemplo simplificado de contrato mercantil de prestación de servicios que sirve como base para adaptarlo a tu caso concreto. Para usos profesionales conviene que un abogado o asesor lo revise antes de firmar.

CONTRATO MERCANTIL DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS

REUNIDOS

De una parte, [Nombre de la empresa], con CIF [número] y domicilio en [dirección], en adelante "la empresa".

Y de otra parte, [Nombre del autónomo], con NIF [número], domicilio fiscal en [dirección], dado de alta en el RETA, en adelante "el profesional".

CLÁUSULAS

  1. Objeto: el profesional se compromete a prestar los siguientes servicios: [descripción detallada].

  2. Duración: [número de meses] desde [fecha] hasta [fecha], salvo renovación o resolución anticipada.

  3. Remuneración: [importe] más los impuestos correspondientes, previa factura.

  4. Obligaciones: prestación profesional, cumplimiento de plazos y confidencialidad.

  5. Confidencialidad: el profesional se compromete a no divulgar información sensible.

  6. Resolución anticipada: cualquier parte puede resolver con [número] días de preaviso escrito.

  7. Jurisdicción: juzgados de [localidad] para cualquier conflicto.

Y en prueba de conformidad, firman por duplicado en [ciudad], a [fecha].

Te interesa: Software de facturación adaptado a Verifactu para autónomos

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio ser autónomo para firmar un contrato mercantil?

Depende de la habitualidad. Si el trabajo es puntual y no supera el Salario Mínimo Interprofesional, el Tribunal Supremo ha admitido no darse de alta en la Seguridad Social, pero sí tendrás que tramitar el alta en Hacienda. En el resto de casos sí hace falta estar dado de alta tanto en el RETA como en Hacienda para poder emitir facturas válidas.

¿Cuánto tiempo puede durar un contrato mercantil?

No hay un límite legal. Puede ser por obra, por tiempo determinado o indefinido. Si la relación se alarga y el autónomo empieza a facturar más del 75% a un mismo cliente, conviene revisarla y valorar si debe formalizarse como TRADE.

¿Se puede rescindir un contrato mercantil de forma anticipada?

Sí, siempre que se respete el preaviso pactado, normalmente entre 15 y 30 días. Si el contrato no fija preaviso, aplica el Código Civil y el incumplimiento puede dar lugar a reclamaciones por daños y perjuicios.

¿Un contrato mercantil puede convertirse en laboral?

Sí. Si la Inspección de Trabajo detecta indicios de laboralidad (horario impuesto, subordinación, medios de la empresa, retribución fija), puede recalificar la relación como laboral y obligar al alta retroactiva. Esto implica sanciones, pago de cotizaciones atrasadas y, en algunos casos, reconocimiento de antigüedad al falso autónomo.

¿Qué pasa si trabajo para un solo cliente con contrato mercantil?

Si más del 75% de tus ingresos vienen de un mismo cliente, tu relación pasa a encuadrarse como TRADE. Tendrás derecho a 18 días de vacaciones al año, a indemnización por ruptura injustificada y estarás obligado a registrar el contrato en el SEPE.

¿Qué ocurre si el cliente no paga la factura?

Primero, tendrás que reclamarla por vía extrajudicial con un burofax que fije fecha cierta y contenido. Si el cliente sigue sin pagar, puedes reclamar por la vía judicial o mediante un procedimiento monitorio. Para evitar problemas, conviene incluir penalizaciones por impago y la jurisdicción competente en el propio contrato.

Preguntas frecuentes

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Pablo Gil

Pablo Gil

Redactor de Contenidos

Pablo Gil es redactor de contenidos en Holded, cubriendo temas de ventas, CRM y marketing digital para empresas.

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