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8 min de lectura

Cómo preparar y elaborar una previsión de tesorería

Descubre qué es y cómo hacer una previsión de tesorería para tu negocio. Guía para autónomos con ejemplos reales, plantilla descargable y consejos clave.

Previsión de tesorería: cómo hacerla paso a paso y ejemplos
Isabel Rubio
Isabel Rubio

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Si eres autónomo, sabes que un mes de buenas ventas no siempre significa que puedas pagar todas las facturas a final de mes.

Hay una diferencia fundamental entre ganar dinero y tenerlo disponible en el banco y gestionar mal esa diferencia es uno de los motivos por los que muchos negocios viables acaban cerrando.

La buena noticia es que eso tiene solución y no requiere ser un experto en finanzas, incluso puedes optar por hacerlo con un software de tesorería.

En este artículo vamos a centrarnos en lo que realmente necesitas: entender de forma clara y práctica cómo hacer una previsión de tesorería que te permita anticiparte a los problemas de liquidez, planificar tus pagos con tranquilidad y tomar decisiones sin sobresaltos.

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¿Qué es una previsión de tesorería?

La previsión de tesorería o presupuesto de tesorería no es más que un mapa financiero que proyecta, en un periodo de tiempo determinado (semanal, mensual, trimestral), todas las entradas de efectivo (cobros) y salidas (pagos) previstas.

El objetivo no es solo evitar sustos, sino anticiparse. Como bien apuntas, la idea es prever situaciones de riesgo económico, pero también identificar oportunidades (como un excedente de caja para invertir) y tomar las decisiones correctas para obtener mayores beneficios y garantizar la estabilidad del negocio.

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Diferencia clave: beneficio vs. liquidez (y por qué no debes confundirlos)

Uno de los errores más comunes es pensar que si tu empresa es rentable, la tesorería está saneada. Y esto no siempre es cierto. Es totalmente compatible tener un beneficio alto en el papel y, al mismo tiempo, no tener liquidez para pagar las nóminas.

  • El beneficio es un concepto contable. Es el resultado de restar a tus ingresos (ventas realizadas, tengas el dinero o no) tus gastos (obligaciones contraídas, las hayas pagado o no).
  • La liquidez (o tesorería) es un concepto de caja. Mide el dinero real y disponible que tienes en el banco en un momento concreto.

Ejemplo práctico: realizas una venta por 1.000€ hoy, pero das a tu cliente un plazo de pago de 60 días. En tu cuenta de resultados, ese ingreso ya aparece y contribuye al beneficio.

Pero en tu tesorería real, ese dinero no entrará hasta dentro de dos meses. Si mañana tienes que pagar 500€ a un proveedor, tendrás un problema de liquidez a pesar de haber sido "rentable". Una buena previsión de tesorería te ayuda a gestionar este desfase.

Cómo hacer una previsión de tesorería en 5 pasos (con ejemplo numérico)

Ahora que entiendes la importancia de controlar la tesorería de tu negocio, vamos al grano: el proceso. Aquí tienes una metodología clara, dividida en pasos, para construir tu propia previsión, ya sea en una hoja de cálculo o en un software específico, como Holded.

Define el horizonte y el saldo inicial

Determina el periodo que quieres proyectar. Para un control fino, empieza con una previsión mensual a 3-6 meses vista. Necesitas el saldo exacto con el que arrancas en tu banco hoy.

Llamemos a esta cifra Saldo Inicial = 15.000€.

Calcula todos tus cobros previstos

Aquí debes ser realista. No basta con sumar las ventas, hay que estimar cuándo se convertirán en dinero en el banco. Crea dos categorías:

  • Cobros ordinarios: facturas que ya has emitido con vencimiento en el mes y una estimación de ventas del mes (aplicando tu plazo de cobro medio. Si vendes 10.000 € pero tu cliente tarda 30 días de media, ese cobro no lo verás hasta el mes siguiente).
  • Cobros extraordinarios: subvenciones, devoluciones de Hacienda, inyecciones de capital, etc.

Lista todos tus pagos comprometidos

Sé meticuloso e incluye absolutamente todo lo que suponga una salida de dinero. Agrúpalos por categorías para no olvidar ninguno:

En la sección de pagos de personal deben aparecer las nóminas y seguros sociales, mientras que en los pagos a proveedores y gastos operativos tienes que incluir el alquiler, los suministros, la compra de mercancía y los servicios profesionales.

Además, debes tener en cuenta los pagos de impuestos como IVA, IRPF o impuesto de sociedades (¡anota las fechas exactas de vencimiento!), así como los pagos financieros, incluyendo cuotas de préstamos, pólizas de crédito y comisiones bancarias.

Proyecta el saldo final

Es el momento de poner los números en una tabla. Imagina esta previsión simplificada para los próximos meses:

ConceptoJULIOAGOSTOSEPTIEMBRE
Saldo inicial15.000 €10.000 €12.500 €
Total cobros previstos8.000 €12.000 €9.000 €
Ventas al contado3.000 €3.500 €3.000 €
Cobro de facturas (a 30 días)5.000 €8.500 €6.000 €
Total pagos previstos13.000 €9.500 €10.000 €
Nóminas y S.S.6.000 €6.000 €6.000 €
Proveedores4.000 €2.000 €2.500 €
Alquiler y suministros1.500 €1.500 €1.500 €
Pago de IVA1.500 €0 €0 €
Saldo final proyectado10.000 €12.500 €11.500 €

Analiza, revisa y ajusta

Observa la tabla. En julio, los pagos superan a los cobros, lo que hace que el saldo final baje de 15.000€ a 10.000€. Esta información es oro. Sabes que ese mes necesitarás un colchón extra.

¿Puedes negociar pagar alguna factura en agosto? ¿Necesitarás un pequeño descubierto? La previsión no es un documento estático; revísala cada semana y ajústala cuando un cliente te confirme un retraso en el pago o cuando tengas un gasto imprevisto.

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Usa una hoja de cálculo

La primera opción es la básica y clásica: una hoja de cálculo. Puede ser un Excel, un Google Sheets... Es el punto de partida fundamental para entender la mecánica de la previsión. Con una hoja de cálculo puedes crear una tabla como la del ejemplo y empezar a tomar contacto con tus flujos de caja.

La idea en este caso es optimizar la previsión de pagos y cobros, por lo que nuestra hoja de cálculo deberá diferenciarlos y disponerlos de forma separada. Debería bastar un solo vistazo a esta hoja de cálculo para saber qué pagos y cobros va a recibir tu empresa en los próximos meses.

Por un lado, deberás tener en cuenta una sólida previsión de pagos. Teniendo en cuenta, claro, que lo más habitual en este caso es no pagar de forma inmediata, sino establecer un período de abono pactado con tus clientes. Cuanto más largo sea este período, mayor será el control que tendrás sobre tu previsión de pagos y, sobre todo, más fácil será afrontarlos con solvencia.

Por otro lado, la previsión de cobros se erige como el corazón del plan de tesorería. Este será el flujo de dinero que hará posible que tu empresa sea solvente y que pueda afrontar todos los retos de tesorería. Es por esto mismo por lo que resulta de vital importancia pactar también con tus pagadores un vencimiento de las facturas...

Aunque, en este caso, cuanto más corto sea ese plazo de vencimiento, mejor. Y no hace falta explicar por qué, ¿verdad?

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Más allá del Excel: ¿por qué un software de tesorería te da una ventaja real?

Las hojas de cálculo son un excelente ejercicio de aprendizaje y valen para empresas muy pequeñas con pocos movimientos. Sin embargo, a medida que tu negocio crece, sus limitaciones se vuelven evidentes: son propensas a errores humanos, requieren una actualización manual constante y viven aisladas de la realidad (tus bancos, tus facturas).

Ahí es donde un software de tesorería dedicado como Holded transforma por completo la gestión. No se trata solo de "digitalizar el Excel", sino de automatizar y enriquecer el proceso:

  • Datos en tiempo real: conecta tus bancos vía API y las transacciones se importan automáticamente.
  • Integración total: tu previsión se nutre de las facturas emitidas y recibidas que ya tienes en el sistema, conociendo sus fechas de vencimiento exactas.
  • Automatización de procesos: olvídate de copiar y pegar. La conciliación bancaria es automática y el software puede generar proyecciones basadas en datos históricos y tendencias reales.
  • Visión de futuro y escenarios: puedes simular con un clic diferentes escenarios (optimista, pesimista) para ver cómo afectaría a tu caja, por ejemplo, un retraso generalizado de pagos de clientes.

En resumen, el software eleva la previsión de tesorería de ser una tarea administrativa a convertirse en una herramienta de estrategia financiera, liberando tiempo y aportando una precisión y una capacidad de análisis que el Excel jamás podrá ofrecerte.

Isabel Rubio

Isabel Rubio

Redactora de Contenidos

Isabel Rubio es redactora de contenidos en Holded, enfocada en emprendimiento y estrategias empresariales para pymes.

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