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9 min de lectura

¿Qué es el asiento de apertura y cómo se contabiliza paso a paso?

Cada ejercicio contable arranca con el mismo apunte. Aquí tienes qué cuentas entran en el asiento de apertura, cómo cuadrarlo y varios ejemplos resueltos con los números de cuenta del PGC.

¿Qué es el asiento de apertura y cómo se contabiliza paso a paso?
Isabel Rubio

Actualizado el

Cada ejercicio contable arranca con el mismo apunte: el que enlaza el cierre del año anterior con la contabilidad del que empieza. Un saldo inicial mal trasladado se arrastra durante todo el año y complica desde la declaración de impuestos hasta una solicitud de financiación.

A continuación verás qué es un asiento de apertura exactamente, cuándo se registra, qué cuentas entran (y cuáles no) y cómo contabilizarlo, con ejemplos para una empresa en marcha y para una de nueva creación.

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¿Qué es un asiento de apertura?

El asiento de apertura es el primer apunte contable de un ejercicio económico. Su función es trasladar los saldos de las cuentas patrimoniales (activo, pasivo y patrimonio neto) del cierre del ejercicio anterior al nuevo, para que la información financiera tenga continuidad de un año a otro.

También es el primer asiento de una empresa que acaba de nacer. En ese caso no traslada saldos previos, porque no existen: refleja las aportaciones iniciales de los socios.

Sirve para dos cosas. Marca el punto de partida patrimonial del año y garantiza que la contabilidad del nuevo ejercicio enlaza con la del anterior. Además es obligatorio, ya que el Plan General de Contabilidad exige formular el balance de apertura al inicio de cada ejercicio.

Puede que oigas hablar también de asiento de reapertura. Se refiere solo al asiento que abre un nuevo ciclo en una empresa que ya venía funcionando, nunca al primer asiento de un negocio recién creado.

¿Quién debe hacer el asiento de apertura y cuándo se debe hacer?

Todas las empresas y los autónomos que llevan contabilidad según el PGC tienen que registrar el asiento de apertura al inicio de cada ejercicio.

El momento habitual es el inicio del ejercicio contable. En la mayoría de pymes y autónomos coincide con el año natural, así que la fecha típica es el 1 de enero.

Si tu ejercicio no coincide con el año natural (por ejemplo, del 1 de julio al 30 de junio), el asiento se hace el primer día de ese periodo.

En una empresa en marcha, la apertura va justo después del asiento de cierre del año anterior. En una empresa nueva, se registra el día de la constitución, con las aportaciones de los socios recogidas en la escritura.

¿Qué cuentas se incluyen y cuáles no?

La regla es sencilla: en el asiento de apertura solo entran las cuentas de balance. Las que miden tu actividad durante el año se quedan fuera.

  • Activo: bienes y derechos. Por ejemplo, (572) Bancos, (213) Maquinaria o (430) Clientes.
  • Pasivo: obligaciones. Por ejemplo, (400) Proveedores o (170) Deudas a largo plazo con entidades de crédito.
  • Patrimonio neto: fondos propios. Por ejemplo, (100) Capital social, (112) Reserva legal o (113) Reservas voluntarias.

No entran las cuentas de ingresos y gastos (grupos 6 y 7). Se saldan al cierre con el asiento de regularización y su resultado neto se lleva a patrimonio neto, así que empiezan el año con saldo cero.

Hay dos cuentas que generan casi todas las dudas en este punto, conviene detenerse en ellas.

La amortización acumulada va en el haber

La (281) Amortización acumulada del inmovilizado material resta valor al activo, pero contablemente es una cuenta de saldo acreedor. Por eso en el asiento de apertura se anota en el haber, aunque en el balance aparezca minorando la maquinaria o el equipo al que corresponde. Colocarla en el debe u olvidarla es uno de los descuadres más frecuentes.

El resultado del ejercicio anterior

El beneficio o la pérdida del año anterior se refleja en la (129) Resultado del ejercicio y forma parte del patrimonio neto, así que también aparece en la apertura. Una vez la junta decide qué hacer con ese resultado, tu software suele trasladar el saldo a la (120) Remanente o a las reservas correspondientes.

¿Cómo se contabiliza el asiento de apertura?

El asiento de apertura sigue la lógica de cualquier apunte: activo en el debe, pasivo y patrimonio neto en el haber, y el total del debe igual al del haber. La diferencia está en de dónde sacas los saldos iniciales, y ahí puedes encontrarte en tres situaciones distintas.

1. A partir del asiento de cierre anterior

Si has cerrado tú la contabilidad del año anterior, la apertura es la inversa del asiento de cierre: las cuentas que estaban en el haber pasan al debe y viceversa. Es el caso más rápido y el que menos margen de error deja.

2. A partir del balance de situación o de sumas y saldos

Si solo dispones del balance de situación o del balance de sumas y saldos del ejercicio anterior (habitual cuando empiezas a llevar la contabilidad de un cliente), anotas en el debe las cuentas de activo y en el haber las de pasivo y patrimonio neto que figuran en ese balance.

3. Sin datos previos fiables

Si te encargas de una empresa sin registro contable fiable, primero haces un inventario de sus bienes, derechos y obligaciones para reconstruir los saldos. Mientras tanto puedes registrar un asiento de apertura provisional para no bloquear el día a día, y sustituirlo por el definitivo cuando tengas los saldos correctos.

Sea cual sea tu caso, los pasos son los mismos:

  1. Consigue los saldos de las cuentas de balance a cierre del ejercicio anterior.
  2. Anota las cuentas de activo en el debe.
  3. Anota las de pasivo y patrimonio neto en el haber.
  4. Comprueba que el debe y el haber suman lo mismo.

El asiento de apertura es el espejo del de cierre. Por eso, si los saldos de cierre no son correctos, arrastrarás el error a todo el ejercicio.

Ejemplos prácticos del asiento de apertura

Los ejemplos son la mejor forma de fijar la mecánica. Veamos los dos casos más habituales: una empresa que ya venía operando y otra que se acaba de constituir.

Empresa en funcionamiento (traslado de saldos)

Imagina que la sociedad ZYX, SL cierra el ejercicio a 31 de diciembre con este balance de situación:

ACTIVO€PATRIMONIO NETO Y PASIVO€
(213) Maquinaria30.000(100) Capital social20.000
(281) Amortización acum. inmovilizado(5.000)(112) Reserva legal6.000
(300) Mercaderías5.000(129) Resultado del ejercicio2.500
(430) Clientes4.000(170) Deudas a l/p con entidades10.000
(570) Caja1.000(523) Proveedores de inmovilizado c/p500
(572) Bancos5.000(400) Proveedores1.000
TOTAL ACTIVO40.000TOTAL PN Y PASIVO40.000

El asiento de apertura a 1 de enero traslada esos saldos. Fíjate en que la (281) Amortización acumulada, aunque en el balance resta valor al activo, se anota en el haber:

Debe (€)CuentaHaber (€)
30.000(213) Maquinaria
5.000(300) Mercaderías
4.000(430) Clientes
1.000(570) Caja
5.000(572) Bancos
(281) Amortización acumulada del inmovilizado material5.000
(100) Capital social20.000
(112) Reserva legal6.000
(129) Resultado del ejercicio2.500
(170) Deudas a l/p con entidades de crédito10.000
(523) Proveedores de inmovilizado a c/p500
(400) Proveedores1.000
45.000TOTALES45.000

Empresa de nueva creación (aportaciones de los socios)

Un socio constituye una SL con una aportación dineraria y en especie: 3.000 € en la cuenta bancaria, un vehículo de 9.000 €, mobiliario por 600 € y equipos informáticos por 1.000 €. El capital social asciende a 13.600 €.

Debe (€)CuentaHaber (€)
3.000(572) Bancos
9.000(218) Elementos de transporte
600(216) Mobiliario
1.000(217) Equipos para procesos de información
(100) Capital social13.600
13.600TOTALES13.600

Los gastos de constitución (notaría, registro, impuestos) se contabilizan en un asiento posterior, normalmente contra la cuenta (113) Reservas voluntarias, no dentro del asiento de apertura.

Normativa y obligaciones legales aplicables

El asiento de apertura no es opcional. Su base está en el Código de Comercio y en el Plan General de Contabilidad.

El artículo 28 del Código de Comercio establece que el libro de Inventarios y Cuentas Anuales se abre con el balance inicial detallado de la empresa. Ese balance inicial es, en la práctica, lo que materializas con el asiento de apertura.

El PGC lo completa con dos principios que debes respetar al abrir el ejercicio: el de empresa en funcionamiento (asumes que el negocio seguirá operando) y el de uniformidad (mantienes los mismos criterios de valoración que en el cierre anterior, salvo justificación excepcional).

El asiento se registra en el libro diario y se traslada al libro mayor. Ambos son obligatorios y deben legalizarse en el Registro Mercantil dentro de los cuatro meses siguientes al cierre del ejercicio (hasta el 30 de abril si cierras el 31 de diciembre).

Incumplirlo puede acarrear sanciones en caso de inspección, sobre todo si deriva en una determinación incorrecta del resultado del impuesto de sociedades o del IRPF.

Cómo automatizar el asiento de apertura con un software contable

Hacer el asiento a mano es viable, pero se vuelve tedioso y propenso a errores cuando tienes muchas cuentas patrimoniales. Un programa de contabilidad genera el asiento de apertura automáticamente al cerrar el ejercicio anterior, trasladando los saldos de balance sin que tengas que reescribirlos.

Con Holded, al validar el cierre el sistema crea la apertura del nuevo periodo con los mismos saldos y respetando la estructura del PGC. Te ahorra la transcripción manual y el riesgo de descuadres.

Isabel Rubio

Redactora de Contenidos

Isabel Rubio es redactora de contenidos en Holded, enfocada en emprendimiento y estrategias empresariales para pymes.

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