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Los 14 tipos de ecommerce y cómo se clasifican

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El comercio electrónico ha supuesto un cambio sustancial en los hábitos de consumo de los españoles y representa un modelo de negocio con grandes oportunidades y ventajas para las empresas emergentes.

Actualmente son muchos los consumidores que prefieren comprar online y esta es una tendencia en crecimiento en nuestro país teniendo en cuenta que, según datos de la CNMC, a finales de 2021 se superaron los 14.600 millones de euros en compras por Internet, un 15% más que el año anterior.

Tipos de ecommerce y cómo se clasifican

A estas alturas seguramente la mayoría ya conocemos lo que es un ecommerce: una tienda online en la que se pueden comprar productos o servicios mediante medios digitales. Ahora bien, existen distintos tipos de ecommerce así como distintos criterios de categorización que vemos a continuación:

Tipos de ecommerce según los agentes involucrados

B2C: Business to Consumer

Es la tipología más común en el mundo del ecommerce. En estos la operación comercial se da entre una empresa y un consumidor o persona particular, por lo que la empresa es responsable de todo el proceso de compra y distribución así como de lanzar estrategias de marketing para la captación de clientes.

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B2B: Business to Business

La transacción se produce entre dos empresas. En la operación comercial no intervienen consumidores finales ni particulares, sólo empresas.

Los ecommerce B2B pueden tener distintas modalidades en función de si se trata de un vendedor que busca compradores, un comprador que busca vendedores, o un intermediario que busca que se realice una transacción entre comprador y vendedor.

B2E: Business to Employee

Aquí la operación se produce entre la empresa y el empleado. La empresa pone a disposición de sus trabajadores una plataforma interna o intranet en la que pueden comprar productos a la venta con algún beneficio adicional. Esto forma parte de la estrategia de employer branding de algunas empresas ya que representa una ventaja competitiva a la hora de captar talento.

B2A: Business to Administration

En esta categoría entran las plataformas que el gobierno pone a la disposición de los ciudadanos para que puedan efectuar trámites y pagar impuestos de forma online.

B2I: Business to Investors

Llamamos business to investor o B2I a las transacciones realizadas entre empresas e inversores, donde la empresa da visibilidad a su propuesta de negocio en una plataforma online con el objetivo de atraer nuevas fuentes de inversión.

C2C: Consumer to Consumer

En los ecommerce C2C las transacciones se realizan directamente de consumidor a consumidor, pero hay una empresa detrás que facilita la infraestructura y regula hasta cierto punto las normas del intercambio. Un ejemplo sería Wallapop o Airbnb.

Wallapop, ecommerce C2C

C2B: Consumer to Business

En este caso son los particulares que, a título individual, ponen sus productos y servicios en un ecommerce a disposición de las compañías. Algunos ejemplos populares de bienes o servicios en este modelo son el trabajo freelance, el marketing de afiliación o el user testing. Bancos de imágenes en línea como iStockPhoto o plataformas de contenido como TopContent son un ejemplo de negocios C2B.

A2B: Administration to Business

La administración pública facilita algún tipo de servicio a través de internet a empresas. Un ejemplo de este tipo de comercio electrónico es cuando pagamos el precio de diferentes trámites –transferencia de un vehículo– o licencias –licencia de apertura de un local–, incluso cuando pagamos una multa a hacienda

A2C: Administration to Consumer

En esta categoría entran las plataformas que el gobierno pone a la disposición de los ciudadanos para que puedan efectuar trámites y pagar impuestos de forma online.

Tipos de ecommerce según perfil comercial

Tienda online con productos propios

Estos ecommerce tienen la misma característica que una tienda física pero en este caso las marcas venden sus productos de forma online ahorrándose los costes que representa el alquiler y mantenimiento de un local.

Ecommerce de afiliación

Los usuarios encuentran productos de distintas marcas –de otras personas o empresas– en un mismo ecommerce. De esta manera, la empresa se limita a ser un escaparate online de productos que redirige a los compradores a las páginas de cada fabricante a cambio de una comisión al confirmarse la venta. Un ejemplo son los sites de nichos, como un ecommerce en el que solo se venden servicios de seguros o productos de una categoría específica.

Dropshipping, categoría de ecommerce

Dropshipping

En este tipo de ecommerce la empresa vende productos de terceras empresas mayoristas que no tiene en stock, por lo que solo hace de intermediario. El dropshipping permite ahorrar los costes que representa tener un almacén de productos y la empresa del ecommerce solo se limita a atraer las ventas, gestionarlas y atender al cliente.

Ecommerce de subscripción

El objetivo de este tipo de tienda online es conseguir compras recurrentes con una suscripción periódica –semanal, mensual, bimensual, etc–. En lugar de limitarse a una sola venta, se ofrece la posibilidad de recibir un producto o servicio con una determinada frecuencia o de forma ilimitada durante un periodo de tiempo concreto.

Marketplace

Un marketplace es una plataforma digital que agrupa diferentes tiendas online que venden productos o servicios de terceros. Es una web donde diferentes vendedores ofrecen sus productos de una o varias temáticas. La plataforma constituye el intermediario por medio del cual se realiza la transacción de compraventa entre un comprador y un vendedor digital. Amazon, AliExpress o Privalia son un claro ejemplo de marketplace.

Como ves, hay distintas maneras de hacer negocio mediante el comercio electrónico y en función de tus objetivos y de lo que quieras vender te resultará más conveniente elegir uno u otro. A priori, crear una tienda online ofrece muchas ventajas a los emprendedores, entre otras el ahorro de costes que supondría abrir una tienda física. Sin embargo, hay que tener en cuenta que es necesario contar con un capital inicial para arrancar el proyecto y unos ingresos para poder mantener la web.

¿Cuál es el presupuesto necesario para montar una tienda online?

El presupuesto variará en función del tipo de ecommerce que se quiera montar. En la inversión inicial tendrás que contemplar los costes que representan la compra del dominio, la compra de la plataforma de ecommerce y otras posibles aplicaciones para integrar funciones extra. Además, para una óptima organización de la empresa y gestión diaria de tu ecommerce te será muy útil contar con una herramienta ERP como Holded, que permite la integración con plataformas como Shopify, WooCommerce o Prestashop.

Por otro lado, al fundar la empresa existen gastos administrativos que tendrás que cubrir y, por supuesto, tendrás que invertir en marketing para dar a conocer tu producto. Todo esto puede suponer alrededor de unos 1.000 € de inversión inicial a los que se le tendrá que sumar los costes de mantenimiento del ecommerce a lo largo del tiempo.

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Clara Valls
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