Protege tu proyecto desde el principio: te guiamos paso a paso en el registro oficial para asegurar tu nombre y marca con éxito y sin complicaciones.
Cuando tienes una idea de negocio y quieres dar el paso para comenzar hay un aspecto fundamental que a veces queda en el aire: ¿cómo proteger legalmente el nombre de tu empresa o tu marca?
Este es un escenario común para muchos emprendedores, que ven cómo una inversión en identidad y reputación puede quedar en riesgo si no se toman las medidas adecuadas.
El proceso de registro puede parecer un laberinto administrativo. ¿OEPM, nombre comercial, marca registrada, clases de Niza? No te preocupes.
En este artículo vamos a simplificar todo el proceso, explicando de forma clara y directa los pasos esenciales para registrar tu marca o nombre comercial en España, asegurando los cimientos legales de tu proyecto de la manera más sencilla y eficaz.
{{banner-pymes-1}}
Una marca es el conjunto de elementos que identifican y diferencian un producto, servicio o empresa dentro del mercado. No se trata solo de un nombre o un logotipo, sino de todos los signos, valores y percepciones asociados que permiten reconocer una propuesta concreta y distinguirla de la competencia.
La marca funciona como un identificador exclusivo que otorga personalidad propia a lo que representa, facilita su reconocimiento y construye una relación con el público. A través de ella, los consumidores no solo identifican un producto o servicio, sino que también lo asocian con determinadas cualidades, experiencias y expectativas.
Para ilustrar esta definición, pongamos por caso el ejemplo de una empresa que fabrica ropa y productos de surf y que registra dos tablas de surf cruzadas a modo de logo y para diferenciarse de otras del estilo que emplean una sola tabla, un surfista, etcétera. Cuando veamos en una tienda las dos tablas cruzadas, pensaremos directamente en esa marca sin necesidad de mirar la etiqueta.
La idea de marca es de dominio común. Pero, ¿un negocio puede coger cualquier nombre como marca? El registro permite inscribir palabras o combinados de palabras, imágenes, figuras, símbolos, gráficos, letras, cifras y formas tridimensionales (con las que se hace referencia a la forma del producto en cuestión), entre otros signos.
La lógica del mercado dicta que las marcas adquieran estas representaciones:
Pero no todo puede registrarse como marca. En este sentido, existen algunas prohibiciones en cuanto al registro de marca, como los nombres genéricos, los signos que describen un producto o servicio, los indicadores geográficos, los signos contrarios al orden público o los signos engañosos. Como es obvio, tampoco se permiten los signos idénticos o similares a marcas ya registradas para productos muy similares.
Te interesa: ¿Qué es el RETA?
Un nombre comercial es un título que concede el derecho exclusivo a la utilización de cualquier denominación como identificación de una empresa y que sirve para distinguirla de otras compañías, sobre todo cuando éstas realizan actividades idénticas. El nombre comercial puede ser registrado por personas naturales (autónomos), personas jurídicas o sociedades limitadas.
Ahora pensemos de nuevo en la empresa de ropa de surf anteriormente mencionada. Supongamos que se llama Surfermaniacs. Pues bien, ese nombre es el que adopta la empresa para identificarse en lo puramente comercial. Sin embargo, el nombre comercial es independiente del nombre de sociedades inscritas en el Registro. La denominación social es el nombre "formal" que aparecerá en facturas, contratos de trabajadores, etcétera. Por otro lado, el nombre comercial se utiliza –como ya hemos dicho– en el ámbito comercial.
Siguiendo con el ejemplo citado: la empresa cuyo nombre comercial es Surfermaniacs puede denominarse a nivel social Productos Textiles Surfermaniacs SL y luego operar mediante su identificativo corto, es decir, Surfermaniacs.
El registro de tu marca o nombre comercial conlleva interesantes ventajas para tu proyecto:
La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) ha elaborado una guía para registrar una marca comercial en ocho pasos. Son los siguientes:
Si la solicitud de registro de marca se aprueba, la OEPM publica la resolución en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI) y envía una resolución de concesión en la figura un enlace. Desde esta URL el solicitante puede descargar el título del registro transcurridas 24 horas desde la notificación.
Por el contrario, si la oficina deniega el registro, el solicitante puede interponer recurso de alzada en un plazo de un mes desde la publicación de la denegación en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI).
Te interesa: Sistema RED: qué es y cómo funciona
El precio de registrar una marca o nombre comercial en España es de 150,45 euros en concepto de tasas por la primera clase solicitada, según los datos de la OEPM, mientras que la segunda y siguientes marcas o nombres comerciales tienen un coste de 97,48 euros. No obstante, se aplica un descuento del 15% si la solicitud se realiza por vía electrónica.
Para mantener estos derechos hay que formalizar las renovaciones cada diez años, con un coste similar al de la primera solicitud. El importe de estas tasas se actualiza anualmente a través de la Ley de Presupuestos Generales del Estado.
Además, si se contratan los servicios de un agente de la propiedad industrial, tendrás que sumar a este precio sus honorarios, que oscilan entre 100 y 300 euros.
egistrar una marca?Cualquier persona física o jurídica, incluidas las entidades de Derecho Público pueden registrar una marca nacional, siempre que tengan nacionalidad española, residencia en nuestro país o una sede empresarial aquí:
Como hemos señalado antes, no se permite el registro de marcas idénticas o similares a otras registradas anteriormente. Por eso, antes de presentar la solicitud, es recomendable realizar una búsqueda para comprobar que ese nombre que nos ronda por la cabeza no está ya protegido.
Las búsquedas se pueden realizar utilizando las bases de datos de acceso gratuito que ofrece la OEPM o utilizando sus servicios de pago. El localizador de marcas gratuito de la OEPM nos permite buscar marcas nacionales e intencionales por su denominación o por elementos figurativos.
Recuerda consultar la Clasificación de Niza para realizar la búsqueda en la clase de productos o servicios correcta. En el caso de que sea positiva, comprueba si está en vigor, caducada, suspendida o en trámite de solicitud.
Si en la búsqueda hay un registro idéntico o confundible y destinado a un producto similar al tuyo, los órganos registrales competentes denegarán la solicitud. Si acaso se aprobara, el titular original del registro puede oponerse judicialmente e iniciar acciones legales.
La duración de la protección establecida por los signos es de diez años desde que se deposita la solicitud. Después de ese plazo, la marca o nombre comercial pueden ser renovados de manera indefinida en plazos de diez años. Pero, para que se mantenga en vigor el signo distintivo, es necesario pagar unas tasas.
Es importante tener en cuenta que la tramitación de la solicitud durará entre seis y 12 meses. Transcurrido el plazo de diez años, la OEPM avisará del vencimiento con antelación suficiente para renovar el registro.
Lo más difícil es elegir cuál va a ser tu marca. Debes tener presente que será tu seña de identidad y que conviene que sea fácil de memorizar y de vincular al producto.
Como ya te contamos en este artículo sobre las grandes empresas tecnológicas de Silicon Valley, uno de los grandes hallazgos de estas exitosas empresas es desarrollar un producto muy fácil de explicar y de recordar.
El nombre y la marca deben trabajar a favor de esa accesibilidad. La idea es hacer de nuestro negocio algo comprensible y asimilable, no un rompecabezas difícilmente digerible. Algunos consejos para elegir la mejor marca posible para tu proyecto son:
La solicitud de registro electrónica debe presentarse a través de la sede electrónica de la OEPM. Como hemos dicho, este sistema tiene la ventaja de que tiene una reducción de las tasas del 15%.
Ahora bien, también se puede realizar el trámite de manera presencial (con cita previa) en los siguientes lugares:
Como detalle, los solicitantes domiciliados en Ceuta y Melilla y los no domiciliados en España presentarán sus solicitudes ante la OEPM. En caso de optar por la vía presencial, es necesario descargar el formulario oficial desde la página web de la oficina.
{{banner-pymes-1}}
El nombre comercial de una empresa es la denominación por la que queremos que nos conozcan nuestros clientes y el público en general. Por otro lado, la razón social se utiliza solo en los documentos legales. Por poner un ejemplo simple y comprensible, es como cuando una persona tiene un nombre compuesto (María de las Nieves), pero solo utiliza uno de ellos (Nieves).
Generalmente, el nombre comercial es más atractivo, llamativo y fácil de recordar, mientras que la razón social es más descriptiva. En nuestro ejemplo de la tienda de productos de surf, la razón social de la empresa es Productos Textiles Surfermaniacs SL y su nombre comercial, Surfermaniacs.
Como hemos visto, nombre comercial y marca son dos conceptos diferentes. Mientras que el nombre comercial es la denominación oficial de la empresa, la marca corresponde a la línea de productos, servicios o actividades que ofrece la empresa.
Por lo tanto, no es cuestión de elegir, sino que vamos a necesitar tanto la marca como el nombre comercial si presumimos que nuestro negocio va a tener cierta relevancia en el mercado.