
¿Hasta qué punto las personas frenamos el verdadero potencial de la inteligencia artificial? ¿Cómo deben relacionarse IA y fuerza laboral? Tres expertos en empresa y tecnología conversaron sobre ello en el 4YFN
Que las empresas aprovechen o no el verdadero potencial de la inteligencia artificial dependerá de su capacidad para integrarla en el día a día del equipo humano. Bajo esta premisa, el encuentro de ‘start-ups’ digitales 4YFN organizó un panel con varios expertos en la materia en el marco del pasado Mobile World Congress (MWC). Se trataba de responder hasta qué punto somos las personas las que limitamos las extraordinarias posibilidades de la IA y cómo se puede adoptar esa tecnología en las empresas sin dejar a las personas atrás.
Los participantes en la mesa, presentados por la organización como ‘líderes’ en sus respectivos ámbitos, fueron Alessandra Antonelli, directora global de Estrategia y Soluciones de Microsoft; Alejandro Mañez, CEO de Digital Robots; y Maria Delgado Álvarez, COO de ThinkingBeyond. El encargado de dirigir la conversación fue Errol Gardner, vicepresidente global de la consultora EY, un profesional con más de 30 años de experiencia que defendió que “la transformación va más allá de los sistemas o las estructuras, sino de poner a la gente en el corazón del cambio”.
Durante la charla, se habló de poner a las personas en el centro y prepararlas para trabajar ‘mano a mano’ con la IA. La sala estaba llena, lo que constató el interés que despierta este asunto al conjunto del tejido empresarial. A continuación, algunas de las ideas, estrategias y recomendaciones para sacar el máximo partido a esta tecnología generando valor y crecimiento sostenibles.

Para la representante de Microsoft, el principal error empresarial en relación a la IA es ejecutar “experimentos de manera aislada, separados de la estrategia”. Dicho de otra manera, para sacar el máximo partido a esta tecnología es importante integrarla en el conjunto de la compañía. “Separados de la estrategia, esos experimentos pueden resolver algo puntual, pero para desbloquear su verdadero valor no basta con la inteligencia por sí sola. Necesitamos un enfoque sistémico”, añadió en su primera intervención Antonelli, una reconocida líder empresarial centrada en el impulso de organizaciones AI-First.
En otras palabras, Antonelli defendió la importancia de diseñar productos, servicios, operaciones y tomas de decisiones con la IA como punto de partida y eje central de su estrategia. Las empresas que solo adoptan esa tecnología para optimizar procesos ya existentes, como un simple añadido, coinciden los expertos, son menos eficientes a nivel operativo.
"Vemos en la era de la automatización que muchas empresas quieren una transformación con IA inmediata, sin preparar la base humana".
Alejandro Mañez, CEO de Digital Robots
“Apunta alto, pero empieza poco a poco”. Partiendo de esta premisa, Mañez no se preocupó tanto por la centralidad de la IA en la estrategia de las empresas como por la importancia de introducir esa tecnología de manera gradual, consiguiendo crear un valor tangible en semanas o meses, y luego escalar.
“Vemos en la era de la automatización que muchas empresas quieren una transformación con IA inmediata, sin preparar la base humana. La IA no falla, pero fallan las personas si no se las prepara, si no se gestionan las expectativas y no se definen responsabilidades”, sostuvo el CEO y fundador de Digital Robots, una empresa especializada en la automatización impulsada por inteligencia artificial y soluciones de automatización de nueva generación.

En la misma línea, a favor de una incorporación gradual, Delgado también defendió la necesidad de dejar muy claras las funciones del personal humano y de la IA. “Desde mi experiencia, el problema es de definición. No podemos introducir esa tecnología sin comprender realmente qué rol debe desempeñar y qué brechas debe cubrir cada uno”, aseguró la COO de ThinkingBeyond, una joven creativa y analítica conocida por acercar las carreras STEM (Science, Technology, Engineering, Mathematics) a la Generación Z.
"No podemos introducir esa tecnología sin comprender realmente qué rol debe desempeñar y qué brechas debe cubrir cada uno".
María Delgado, COO de ThinkingBeyond
Antonelli, por su parte, puso como ejemplos a seguir las llamadas ‘Empresas Frontera’, aquellas organizaciones que desarrollan los modelos de inteligencia artificial más avanzados y capaces del momento. “No se trata sólo de adoptar una herramienta, sino de reinventarse en torno a la IA: redefinir cómo aprenden, colaboran y trabajan los empleados; cómo se gestionan los clientes; cómo se optimizan los procesos aprovechando las capacidades de la IA en distintas áreas de la organización.
Según un estudio global encargado por Microsoft, el 68% de las empresas líderes ya utilizan la IA. La verdadera diferencia radica, con todo, en cómo la usan: las ‘Empresas Frontera’ logran rendimientos tres veces mayores que los de adopción lenta”.
"No se perderán empleos, se trabajará de forma más inteligente".
Alejandro Mañez, CEO de Digital Robots
Uno de los momentos más reveladores del panel fue la reflexión sobre los supuestos “errores” de la inteligencia artificial. Mañez fue muy directo: “La IA no suele fallar técnicamente”. Y relató un ejemplo real, de su propia compañía: “Hicimos un piloto que funcionó a la perfección y luego lo llevamos a producción con un gran ROI [retorno de inversión]. Todo parecía ideal, pero no funcionó. ¿Por qué? Porque las personas tenían otras prioridades.
Falló la comunicación entre el usuario final en producción y el equipo técnico”. Asimismo, continuó, la colaboración entre humanos y tecnología es imprescindible. “No se perderán empleos, se trabajará de forma más inteligente. Queremos que las personas se centren en tareas de alto valor y dejen las tareas repetitivas o de bajo valor para la IA”, aseguró Mañez, acostumbrado a compartir en eventos globales de tecnología e innovación sus experiencias reales en “entornos empresariales complejos”.
En el mismo sentido, intervino Antonelli: “Debemos encontrar el equilibrio más efectivo entre capacidades humanas y capacidades de la IA”. Prevé que para 2028 se automaticen muchos procesos. “Debemos decidir qué delegar y qué mantener humano”, insistió la directora de estrategia global de Microsoft.
"Debemos decidir qué delegar y qué mantener humano".
Alessandra Antonelli, Directora Global de Estrategia y Soluciones de Microsoft

Delgado puso sobre la mesa las inquietudes de los más jóvenes, nativos digitales que han crecido rodeados de tecnología y tienen facilidades para integrarlas en su vida. A ellos no les preocupa tanto perder el empleo como perder la capacidad de pensar: “Puede sorprenderles, pero (a los jóvenes) nos preocupa volvernos pensadores pasivos si dependemos demasiado de la IA. Queremos mantener nuestro pensamiento crítico y profundo. Y eso es un gran valor para las organizaciones, porque cuestionaremos los resultados producidos por la IA y evitaremos una dependencia excesiva”, aseguró.
"A los jóvenes nos preocupa volvernos pensadores pasivos si dependemos demasiado de la IA. Queremos mantener nuestro pensamiento crítico y profundo".
María Delgado, COO de ThinkingBeyond
En el ámbito educativo, respondía Delgado, la IA plantea serios interrogantes y desafíos. “Cuando llegó al aula tuvimos que preguntarnos qué significaba realmente aprender —recordó la experta en aprendizaje automático (Machine Learning)—. Puedo asegurar que integrado en el aprendizaje de idiomas todavía comete errores, porque lo he visto de primera mano. Entonces, ¿cómo supervisar lo que hace la IA sin duplicar el trabajo? Ese es un reto”.
"¿Cómo supervisar lo que hace la IA sin duplicar el trabajo? Ese es un reto".
María Delgado, COO de ThinkingBeyond
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Adoptar la inteligencia artificial implica rediseñar procesos y también redefinir responsabilidades, expectativas y formas de colaboración en el seno de las empresas. Supone aceptar que el aprendizaje será continuo y que los modelos deberán evolucionar al mismo ritmo que el entorno.
En este escenario de cambios acelerados, los tres panelistas invitados por la organización del 4YFN coincidieron en la necesidad de construir y adoptar modelos personalizados que sean, ante todo, flexibles. Cualquier medida implementada hoy puede quedar obsoleta en unos pocos meses.
La IA dejó de ser una promesa futurista, pues ya está transformando muchos puestos de trabajo y plantea en la actualidad numerosos desafíos. De las palabras de los tres especialistas, con todo, podemos quedarnos con una idea fundamental: el verdadero diferencial competitivo radica en la combinación de inteligencia artificial e inteligencia humana.