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Unicornios en Silicon Valley: así han construido su imperio las grandes empresas tecnológicas

8 mayo, 2018

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Unicornios en Silicon Valley: así han construido su imperio las grandes empresas tecnológicas

¿Cómo lo hace San Francisco para generar empresas de un valor tan descomunal? Bueno, el talento atrae al talento, y ahora mismo Silicon Valley es el mayor foco de creatividad empresarial del mundo. Pero no sólo eso: también hay una fórmula de éxito detrás.

El blog de referencia Techcrunch ha elaborado una pieza sobre el éxito de los unicornios de San Francisco, un artículo en el que arroja luz sobre las estrategias seguidas por estas startups para escalar sus negocios a dimensiones y cifras de rentabilidad históricamente insospechadas.

Antes de ahondar en sus técnicas, aclaremos el significado del concepto “unicornio”. En el contexto de Silicon Valley este término no alude a la criatura mitológica que todos tenemos en mente. Aquí unicornio son las empresas que logran una valoración en el mercado de al menos un billón de dólares. Solo en San Francisco hay 30 ‘unicornios’ públicos y privados que se mueven en diferentes sectores, de las inversiones en línea a los viajes compartidos.

Podríamos pensar que el camino para llegar a la gloria es tan variado como el abanico de sectores de negocio de cada startup, pero sorprendentemente hay varios patrones comunes que desglosaremos por debajo de estas líneas. Ojo: la fórmula no puede reproducirse sin talento, cohesión, contactos y tiempo, Pero si cuentas con estos ingredientes, es el momento perfecto para intentarlo.

Primero conquistas, luego ganas.

Perder dinero no es un error. Es una característica. Siempre se pierde dinero antes de empezar a ver a la competencia por el espejo retrovisor. Esta es la regla más importante: el ingrediente que atraviesa el relato histórico de todas las empresas exitosas de Silicon Valley. Sí, en otros lugares también se ha aplicado esta receta; pero podría decirse que es en este valle donde mejor se ha ejercitado.

No es ningún secreto que todas las grandes compañías tecnológicas pierden grandes sumas de dinero antes de empezar a recoger beneficios. Uber, la considerada startup más valiosa del mundo, perdió el año pasado 4.500 millones de dólares. Dropbox perdió más de 100 millones de dólares después de perder más de 200 millones el año anterior y 300 el anterior. Incuso Airbnb, cuyo modelo suena a ganancia asegurada, tardó nueve años en acabar el ejercicio anual en positivo.

Hay muchos más ejemplos, pero la idea empieza a translucirse: perder dinero no es un error. No ganar dinero en origen puede ser la ventaja competitiva definitiva, si es que puede permitírselo, puesto que impide que otros entren en el hueco de oportunidad mientras su negocio engulle una cuota de mercado cada vez mayor. Luego, cuando la competencia está fuera de escena, su compañía puede subir precios y empezar a rentabilizar la inversión inicial.

Recauda dinero de los inversores que ya han pasado por la misma experiencia

Perder dinero es una condición irrenunciable, pero tampoco conviene tirarlo a la basura o hacerlo de manera descontrolada. Para triunfar como un unicornio de Silicon Valley ayuda perder el dinero proporcionado por una corta lista de inversores de prestigio que respaldan las valiosas –e inicialmente improductivas– nuevas empresas del sector tecnológico.

En el caso de tejido empresarial de San Francisco, la lista de inversores no es ningún misterio: la mayoría de nombres son conocidos inversores de capital riesgo que han estado participando activamente en nueva empresas locales durante muchos años y normalmente aparecen en rankings como la lista Midas de Forbes.

Inciso, ¿qué es esta lista? Cada año, la popular revista Forbes publica un ránking de los 100 mejores inversores de capital riesgo en el sector de la tecnología. Actualmente esta lista está encabezada por Neil Shen, de Sequoia Capital.

¿Y por qué es mejor perder el dinero proporcionado por Sequoia Capital que, por ejemplo, el de un inversor rico pero poco conocido? Digamos que interviene la reputación de una empresa a la hora de seleccionar startups ganadoras, la capacidad de los inversores de participar en valoraciones más altas y la habilidad de estas empresas de guiar a las startups en ciclos de crecimiento rápidos.

Elige un modelo de negocio que tus familiares entiendan

No es necesario que sepa mucho sobre infraestructuras de red para explicar a qué se dedica una empresa de alta valoración en Silicon Valley. En realidad, funciona de este modo: “Tengo una aplicación que me permite ligar con la gente de mi alrededor”. O, “tengo una aplicación con la que puedo alquilar habitaciones en casas de extraños”. Sonaba raro al principio, pero hoy todo el mundo está haciendo cosas por el estilo.

La lista de 32 unicornios y casi-unicornios de San Francisco está integrada por compañías cuyos negocios son ampliamente entendibles, caso de Pinterest, Instacar, Slack, Uber o Airbnb. La idea es sencilla: su mercado global.

Leer entre líneas de números rojos

Probablemente sea frustrante ver a un empresa tambalearse trimestre a trimestre sin ganancias a la vista, pero hay muchas pistas para deducir si el enfoque será exitoso a largo plazo. Un ejemplo: el CEO de Amazon, Jeff Bezos, ha sido recientemente declarado el hombre más rico del mundo; pues bien, Bezos lideró la compañía durante una década antes de reportar las primeras ganancias anuales.

En la actualidad, San Francisco y más concretamente Silicon Valley parece ser el núcleo de esta técnica de construcción de empresas. O mejor dicho, de estas empresas: startups de servicio masivamente escalables y que al principio pierden dinero.

Tal vez dentro de un tiempo se convierta en status quo. Quien quiera sentirse como una estrella de cine tendrá que viajar a Hollywood. Quien quiera ser un broker de Wall Street tendrá que entrar en Wall Street. Y quien aspire a cabalgar un unicornio tendrá que fijarse en la fórmula Silicon Valley: elige una idea sencilla, pierde dinero, conquista rápido y escala.