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¿Tu e-commerce no vende? 5 posibles motivos

¿Tu e-commerce no vende? 5 posibles motivos

¿Has detectado que tu e-commerce no vende todo lo que te gustaría? Aquí tienes cinco posibles motivos que pueden ayudarte.

 

Detectar que tu e-commerce no está vendiendo tanto como debería es algo fácil porque, al fin y al cabo, acaba cantando bastante en los resultados económicos de tu empresa… Lo complejo en este tipo de casos es determinar por qué no está vendiendo tu tienda virtual. Y, sobre todo, complejo es dar con las soluciones necesarias para levantar tu e-commerce.

Pero empecemos por el principio: antes de idear soluciones para vender más en tu tienda online, lo primero de todo es localizar y aislar los problemas concretos. Por eso mismo, a continuación tienes cinco posibles motivos por los que tu e-commerce podría no estar funcionando a plena potencia. ¿Puedes responder satisfactoriamente a las siguientes preguntas?

 

¿Has cuidado las apariencias?

La primera impresión es la que cuenta” lo tenemos todos totalmente interiorizado. “Una imagen vale más que mil palabras” también… Y, aun así, todavía existen negocios online que descuidan por completo la apariencia y que no responden a las expectativas del usuario medio de internet en pleno año 2018.

Apuesta por un diseño limpio, sencillo y que huya tanto de barroquismos estéticos como de la tendencia a sobrecargar la página con productos e información. Intenta adaptarte al diseño del momento y, sobre todo, piensa en que tu e-commerce ha de entrar por la vista… Si no lo hace, estás perdido.

 

¿Has optimizado la navegación?

Un cliente potencial llega a tu tienda virtual de alguna forma u otra, ve un producto, no le convence, tampoco hay nada más que le convenza y salta hacia el próximo estímulo que reclame su atención en internet… Esto es lo que necesitas evitar a toda costa en tu e-commerce.

Y la mejor forma para conseguirlo es optimizar la navegación para que el usuario no quiera abandonar nunca tu espacio virtual: un producto le debería llevar a otro y, de hecho, tu tienda debería ser surfeable a través de diferentes fórmulas para que, cuando un cliente potencial aterrice en ella, no la abandone hasta haberse convertido en un cliente real.

 

¿Solo prestas atención a tus productos?

En un mundo ideal, tus clientes potenciales llegarán hasta tu e-commerce si tu producto es bueno. Pero no vivimos en un mundo ideal y, a día de hoy, es más probable que ese cliente potencial llegue hasta tu comercio virtual de forma incidental y lateral que directamente atraído por tu producto.

Esto significa que claro que tienes que mimar tus productos y la forma de presentarlos, pero que también es buena idea pensar en otras tácticas para atraer a los usuarios. Un blog con contenido interesante relativo a tu producto o servicio es, de hecho, una idea óptima que, además, te ayudar a reforzar la identidad de tu empresa.

 

¿Has pensado en los usuarios móviles?

El sentido común nos dice que un e-commerce hay que construirlo pensando en la pantalla de un ordenador, con su formato horizontal y su capacidad para albergar diferentes estímulos e incluso líneas narrativas en un espacio reducido. Pero el sentido común se equivoca.

Las estadísticas indican claramente que, a día de hoy, la gente accede a internet con más frecuencia a través de su móvil que a través del ordenador… Y eso significa que, aunque no debes descuidar la versión desktop de tu tienda virtual, lo mejor será que inviertas en optimizar una versión para móviles.

 

¿Has mimado tus redes sociales?

Otro error común es pensar que invertir tiempo en redes sociales es algo absurdo para una tienda virtual. Y, en este caso, es un error justificado porque, hasta hace relativamente poco tiempo, las estadísticas indicaban que así era.

Pero las redes sociales se han puesto la pila a base de bien y, a día de hoy, social networks como Instagram o Facebook ofrecen opciones realmente interesantes para crear confluencias entre tus followers y tu e-commerce. Explóralas, porque ya sabes que el usuario medio actual pasa más tiempo en redes sociales que navegando a través de internet. Bienvenido al siglo XXI.