Emprender

Trend hunters: cómo cazar tendencias y usarlas a tu favor

Trend hunters: cómo cazar tendencias y usarlas a tu favor

Lo de trend hunter seguro que te suena a coolhunter o nethunter y, por lo tanto, a lo mejor piensas que no va contigo porque es algo relacionado con el mundo de la moda. Error. ¡Claro que te interesa! Porque, al final, una tendencia es un movimiento que, detectado a tiempo y antes que nadie, puede traducirse en una oportunidad a aprovechar antes que nadie a través de un proyecto concreto.

Al fin y al cabo, si toda esta terminología de tendencias se asocia al mundo de la moda es precisamente porque en este mundillo las tendencias son algo que hay que procesar a la mayor velocidad posible antes de que se queme. Pero eso mismo es algo que puede aplicarse a cualquier otro mundillo… Y, sobre todo, que puedes aplicar a tu favor. A continuación te explicamos cómo.

 

Observatorio de tendencias

Lo primero de todo a la hora de enfocar tus proyectos pensando en tendencias rentables en un futuro próximo es, fundamentalmente, estructurar un observatorio de tendencias. Y puede que el concepto te suene maximalista y a algo que necesitará muchos recursos de una empresa para ser sacado adelante… Pero no. Ni mucho menos.

Un observatorio de tendencias puede ser un única persona. Lo más importante es que tenga claro cómo detectar una tendencia en concreto para que sea rentabilizada en forma de proyecto. Para ello, lo primero de todo es establecer una especie de filtro de información que beba de diferentes fuentes, ya sean humanas (a partir de lo que expresan en redes sociales e incluso a través de encuestas en plena calle), de consumo (a través de estudios de mercado) o medioambientales (teniendo en cuenta que una tendencia no se desarrollará igual en Londres que en Madrid, por ejemplo).

Una vez establecidas establecidos los filtros necesarios para detectar las tendencias que interesen especialmente a nuestra empresa, es el momento de crear todo un conjunto de herramientas (a modo de software, por ejemplo) que ayuden a procesarlas y depurarlas debidamente. Para ello, sin embargo, es necesario tener en cuenta todo un conjunto de factores que son determinantes…

 

Que no se te pase por alto

Hay ciertos errores de apreciación a la hora de aproximarse a las tendencias… Y son errores en los que no deberías incurrir. Por ejemplo, tiende a pensarse que hay que perseguir el dragón de las tendencias como si no hubiera un mañana, sin considerar que, en ocasiones, lo interesante es pensar que toda tendencia crea antitendencias, y que puede ser que lo que te interese a ti sea más bien aprovechar estas últimas.

Lo mismo ocurre con el debate entre lo local y lo global. ¿Por qué elegir entre uno de los dos cuando probablemente el término más elocuente a este respecto sea lo glocal? Es decir: intentar triunfar en un mercado global sin perder las raíces de lo local. En una sociedad que cada vez desconfía más de lo global, ¿por qué no apostar por lo glocal?

Y, sobre todo, como último factor a tener en cuenta, piensa lo siguiente: las tendencias es algo que hay que saber abandonar a tiempo. No hay nada peor que seguir intentando cabalgar una tendencia que hace tiempo que está muerta… Así que hay que estar muy atento y no dormirse en los laureles.

 

¿Cómo usar las tendencias a tu favor?

Una vez detectadas las tendencias, es hora de poner a trabajar la maquinaria de tu empresa… ¿Y cómo hacerlo? Antes de nada, abriendo unas vías de comunicación fluidas, usables y claras para que tu observatorio de tendencias pueda exponer sus hallazgos ante los departamentos que pueden (y deben) traducirlos en proyectos concretos: marketing y ventas.

Ellos son los que deberán entender las tendencias, visualizar cómo esas tendencias pueden monetizarse y transformarlas en ventas. Para ello, deberías recurrir a algún tipo de plataforma y/o software que no solo ponga en contacto a tus diferentes equipos, sino sobre todo que ayuda a compartir información y contactos y también a establecer flujos de trabajo en los que las tendencias puedan convertirse rápidamente en oportunidades de negocio.