Todo lo que hemos aprendido de Kim Kardashian como empresaria

Todo lo que hemos aprendido de Kim Kardashian como empresaria

¿Qué es lo que hemos aprendido de Kim Kardashian como empresaria en los últimos años? Te lo resumimos en cuatro lecciones.

Kim Kardashian acaba de declarar en una extensa entrevista en la edición yanki de la revista Vogue que su mayor prioridad en la vida a día de hoy es ni más ni menos que estudiar derecho y convertirse en abogada. Inmediatamente, el mundo entero se la ha tomado un poco a broma… Obviando que, en los últimos años, esta mujer nos ha ofrecido un buen puñado de lecciones como empresaria.

Solo hay que pararse a pensar que algo habrá hecho bien para convertirse no solo en una de las figuras más célebres e influyentes de los últimos tiempos, sino también una de las personas más ricas. Todos los proyectos empresariales en los que se ha metido han triunfado… Y eso significa que algo sabrá sobre cómo funcionan los negocios en el siglo XXI.

Así que, antes de ver cómo sublima eso de convertirse en abogada, analicemos las cuatro lecciones básicas que Kim Kardashian nos ha ofrecido como empresaria.

 

1. Convierte lo negativo en positivo

Las Kardashian no serían absolutamente nada sin Kim… Y, admitámoslo, Kim no sería nada sin la sex tape que la lanzó a una inesperada fama. Al fin y al cabo, antes de aquella sex tape, la familia Kardashian era conocida porque el pater familias había sido el abogado de O.J. Simpson durante su infame juicio por asesinato. Poco más.

Desde aquel momento hasta la sex tape, la familia al completo estuvo luchando por lograr una fama que solo llegó cuando Kim Kardashian supo coger la popularidad que había ganado con aquella cinta sexual filtrada por su ex-pareja Ray J y usarla en su propio beneficio. De ahí salió “Keeping Up With The Kardashians“. Y de ahí salió también el emporio de su familia. Solo hay que saber coger la energía negativa y convertirla en un impulso positivo sobre el que cabalgar.

 

2. Define muy bien tu target

Si algo tiene claro Kim Kardashian es a quién se dirige y a quién no. Obviamente, no se dirige a personas intelectuales que buscan que les iluminen sobre literatura rusa, arquitectura brutalista y filosofía clásica. Busca llegar a todas esas chicas que necesitan un modelo aspiracional que les ofrezca lecciones sobre estilo, pero también sobre cómo vivir la vida de las ricas y famosas.

La carrera como empresaria de Kim Kardashian surge tras haber definido de forma clarísima su target y, a partir de ahí, saber explotar sus necesidades. Ya sea con productos estéticos, ropa o, simple y llanamente, asociándose con marcas que quieren llegar al público que la adora.

 

3. Pétalo en redes sociales

Una cosa va de la mano de la otra: la gente que suele pensar que Kim Kardashian no es una empresaria seria también suele opinar que las redes sociales no son una plataforma que pueda ayudarles de forma positiva a la hora de hacer crecer sus negocio. Y eso es un error garrafal de percepción.

Porque resulta que el transcurso del tiempo ha demostrado todo lo contrario: que absolutamente todas las aventuras empresariales pueden beneficiarse de las redes sociales como herramienta para llegar al target del que hablábamos en el punto anterior. Cada vez más, las redes sociales son usadas por un abanico muy diferente de público, y seguro que en algún punto de ese abanico se encuentra nuestro target.

 

4. Diversifica

Un imperio no se basa ni en una idea única ni en un producto en concreto: crece de forma ramificada a partir de corolarios de ideas cercanas. El caso de Kim Kardashian como empresaria no podría ser más elocuente a este respecto: empezó con un programa de televisión, pero a partir de ese mismo creó una línea de ropa, otra de productos cosméticos, probó suerte con la dietética, con los accesorios, con los zapatos e incluso con un célebre videojuego y sus propios emojis.

¿Parecen ideas de negocio un poco absurdas? Pues son ideas de negocio absolutamente millonarias que vienen a probar que, como empresaria, Kim Kardashian ha sabido diversificarse de una forma lo suficientemente inteligente como para multiplicar su imaginario sin dejar de ser ella misma. Ese es el secreto de su éxito.