Ventas

Clasificación de los tipos de ventas

Clasificación de los tipos de ventas

¿Conoces todos los tipos de ventas que existen? Te ofrecemos una clasificación básica para que te conviertas en un verdadero maestro del tema.

¿Cómo vas a convertirte en un crack de las ventas si no conoces exactamente cuáles son las tipologías fundamentales de este tipo de transacción? Porque, a la hora de vender, nunca se sabe de más… Y por eso queremos abordar en este artículo las principales modalidades de venta que existen. Para que no se te escape ni una.

Porque el momento de amasar beneficios a espuertas y buscar el mejor programa de contabilidad para autónomos para gestionar esas ganancias ya llegará… Pero, por ahora, la casa no se puede empezar a construir por el tejado, sino que hay que hacerlo por los cimientos.

Y los cimientos de toda empresa empiezan cerrando tratos con sus clientes. Así que veamos los tipos de ventas de los que podrías (y deberías) beneficiarte.

Tipos de venta presencial y no presencial

Venta presencial

También denominada como directa o personal, la venta presencial implica que un vendedor utiliza métodos de comunicación y persuasión para convencer a un cliente potencial de que realice una compra. Todo ello, sin la presencia de ningún tipo de medio electrónico ni de terceras partes implicadas.

Esto significa que el vendedor tiene vía libre para desplegar sus estrategias sobre un cliente potencial del que recibe toda su atención. El entorno, además, suele ayudar, ya que esta modalidad de venta suele ocurrir en espacios gestionados por el propio vendedor, normalmente una tienda.

Venta no presencial

También puede darse el caso, sin embargo, de que vendedor y cliente potencial no se encuentren en un mismo lugar y no mantengan un proceso de comunicación de tú a tú. Estamos hablando, entonces, de un tipo de venta no presencial.

Abordemos a continuación algunos de los casos de venta más comunes en el ámbito no presencial…

Venta por correo

Por mucho que el correo ordinario fuera un tipo o método de venta poderoso en el pasado, hay que reconocer que ha caído en desuso en las últimas décadas… Y que, en contraposición, la venta por correo electrónico tiene cada vez más fuerza. Al fin y al cabo, el e-mail es una herramienta perfecta para que el vendedor haga llegar hasta el posible comprador todo un conjunto de argumentos de compra en forma de textos, archivos multimedia, catálogos online y un largo etcétera que no hace más que crecer año tras año.

Venta por teléfono

No vamos a engañar a nadie: la venta por teléfono implica tácticas cada vez más agresivas por parte de un vendedor que necesita mantener la atención del cliente potencial a toda costa. Será por eso por lo que, a día de hoy, este tipo de ventas abunda más en servicios que en productos, ya que cualquier comprador querrá ver lo que está comprando antes de tomar una decisión.

Venta por Internet

A partir de aquí entramos en un terreno en el que, directamente, no existe un vendedor humano. Sus tácticas de persuasión, sin embargo, son substituidas por todo un conjunto de técnicas de marketing y comunicación aplicadas a la venta online. Hablamos, entonces, de un arte en el que convergen todo un conjunto de factores (fotografías, textos, experiencia de usuario…) que han de conducir hacia la compra por parte del posible cliente.

Otros tipos de venta

¿Existen otros tipos de venta además de los que ya hemos comentado? Bueno, en verdad, cualquier método de venta puede catalogarse como presencial o no presencial… Pero, ojo, porque hay otras dos variantes que es necesario que conozcas.

Ventas mayoristas

Las ventas mayoristas son aquellas en las que el cliente compra grandes cantidades de productos a precios más asequibles que si comprara en partidas menores. Este es un método de venta, sin embargo, que suele estar vetado para el consumidor final y que suele moverse entre proveedores y tiendas.

Ventas al detalle

Las ventas al detalle son lo contrario a las ventas mayoristas: son tipos de ventas referidas a cantidades pequeñas de producto. El día a día de todo comprador, vamos. Lo de «al detalle», por cierto, se refiere a que la venta en cuestión cubre una necesidad concreta por parte del comprador.

¿Te ha servido este artículo para tener controlados todos los tipos de ventas que existen? Pues, ahora, ya lo sabes: no se trata de controlarlos… ¡Se trata de aplicarlos!