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SoftBank, el fondo de capital riesgo japonés que ha conquistado Silicon Valley

SoftBank, el fondo de capital riesgo japonés que ha conquistado Silicon Valley

¿Te suena el nombre de SoftBank? Te lo explicamos todo sobre este fondo de capital riesgo japonés que ha conquistado Silicon Valley.

El nombre de SoftBank entró en la vida de muchos de nosotros en el año 2017, cuando este fondo de capital riesgo japonés fue de los poquísimos con la solvencia económica suficiente como para plantearse entrar en la junta directiva de Uber. Sufragando una cantidad económica astronómica, claro. Fue entonces cuando todo el mundo se preguntó: ¿pero qué es exactamente esto de SoftBank?

Así que empecemos por el principio, que no es el año 2017… Sino 1981. Fue a principios de aquella década tan revolucionaria a tantos niveles cuando SoftBank nació como holding de telecomunicaciones. Aquella fue su forma inicial, pero pronto se reveló que era insuficiente para contener todos los proyectos de futuro que se empezaban a gestar en su interior.

 

A la conquista de la tecnología

Su estrategia desde aquel mismo momento se revelaba clara: no crear proyectos inhouse, sino comprarlos una vez han despuntado. Esta ha sido la estrategia con la que han entrado en escenas como las de internet, las telcomunicaciones o la televisión digital.

Pero lo cierto es que SoftBank no tiene techo, y tan pronto se lanzan a la adquisición de compañías de publicidad como productoras de juegos. Y, claro, otro de los campos más rentables que existen: los deportes. De hecho, a través de la Fukuoka SoftBank Hawks se ha introducido incluso en la Liga Japones de Béisbol Profesional. (Y ni que decir tiene que el béisbol es para los nipones lo que el fútbol para nosotros.)

Pero repetimos: el músculo de SoftBank está en la tecnología, por lo que no es de extrañar que grandes gigantes como Yahoo o Vodafone Japón hayan acabado sucumbiendo a los encantos de este fondo de inversión. Y Apple, obviamente, con quien SoftBank firmó un jugoso acuerdo en 2008 que le aseguraba la exclusividad a la hora de vender el por entonces novedoso 3G dentro del territorio japonés.

No hay duda de que Alibaba, el gigante de ventas online oriental, ha podido acabar plantándole cara a Amazon gracias a la fuerza de SoftBank, que a día de hoy controla el 32% el capital de la empresa. Y, para ir cerrando esta impresionante lista de compañías ilustres en las que este fondo de inversión ha metido la patita, aclarar que también tienen una amplia participación tanto en Line (el competidor de WhatsApp y Telegram) y Supercell (el estudio de videojuegos responsable de «Clash of Clans»).

 

SoftBank y las start-ups

Y, entonces, llegamos a 2017. El año de Uber. Pero también el año en el que SoftBank creó el fondo tecnológico más grande de la historia con la capitalización de un monto total de 100.000 millones. ¿El objetivo? Invertir esa cantidad astronómica en start-ups estratégicas repartidas por el mapa internacional. Los partners que avalaron este fondo no podían ser más impresionantes: Apple, Qualcomm, Mubadala Investment Company, UAE, el fondo público PID de Arabia Saudita, Foxconn y Sharp. Y los beneficiados, como era de esperar, empezaron a llover…

Ahí están Slack, por ejemplo, que ya en una primera manga de inversión recibió una inyección de 250 millones. Pero otras que se han beneficiado de este fondo de inversión son WeWork (y su red de coworking por ciudades diseminadas en todo el mundo) o Flipkart (una poderosa online store india especializada en tecnología móvil), por citar tan solo un par de ellas.

Teniendo en cuenta, sin embargo, que estamos hablando de un imaginario tecnológico puramente Silicon Valley, es necesario preguntar: ¿y cuál es precisamente la última obsesión en la cuna de las start-ups tecnológicas? La movilidad y el transporte. Efectivamente. Y, a ese respecto, SoftBank ya puede fardar de estar dentro no solo de Uber, sino también de Grab, Ola y Didi.

Lo más interesante de este caso es que, por mucho que estemos hablando de una entidad con casi 40 años de antigüedad, es imposible no pensar que solo hemos visto la punta del iceberg de SoftBank… ¿Cuál será su próxima revolución en la que invertir?