Saltar al contenido principal
12 min de lectura

¿Cumple tu tienda Shopify con Verifactu?

Si tienes una tienda en Shopify y vendes en España, Verifactu te afecta. Shopify no lo resuelve de forma nativa, pero tienes tres vías para cumplir sin rehacer tu tienda.

¿Cumple tu tienda Shopify con Verifactu?
Isabel Rubio

Actualizado el

Montaste la tienda, configuraste los impuestos, empezaste a vender y los pedidos salen con su documento adjunto. Hasta ahí, todo normal. El problema aparece cuando la Agencia Tributaria quiere saber cómo emites ese documento: con qué huella, en qué orden y con qué rastro.

Ahí es donde entran Verifactu y el reglamento que lo regula. Si vendes desde Shopify en territorio común, tendrás que incorporar un sistema de facturación que cumpla estos requisitos. En este artículo repasamos qué le pide el reglamento a tu tienda, qué opciones reales tienes para adaptarla y dónde se rompe el cumplimiento cuando nadie lo revisa.

Holded, el programa de gestión adaptado a Verifactu.

Holded es un software que te permite crear, gestionar y enviar facturas fácilmente en la nube, garantizando el cumplimiento legal del Reglamento Verifactu.

¿Shopify cumple Verifactu de forma nativa?

Shopify gestiona pedidos, inventario y pagos, pero su módulo de facturación no está diseñado para cumplir con la normativa fiscal española. No genera huella digital, no incluye el código QR fiscal obligatorio y no envía registros a la AEAT.

¿Por qué ocurre esto? Shopify es una plataforma global y Verifactu es una norma específica de España. Por eso delega la facturación a apps de terceros o a integraciones externas que sí pueden cumplir con los requisitos de la AEAT, como un sistema informático de facturación (SIF) que cree el registro de alta de cada factura, lo encadene con una huella, añada el código QR y lo remita a la AEAT o lo conserve firmado.

Existen tres vías: una app del App Store, conectar Shopify a un ERP o desarrollar tu propia integración contra la API. Tu fecha límite es octubre de 2028.

¿Qué requisitos técnicos exige Verifactu a tu tienda online?

El marco lo fijan el Real Decreto 1007/2023, que aprueba el reglamento de los sistemas informáticos de facturación, y la Orden HAC/1177/2024, que desarrolla las especificaciones técnicas. Este cuadro compara las exigencias del RD con las posibilidades de Shopify:

  • Numeración correlativa: cada factura con un número único y secuencial, sin saltos ni duplicados.
  • Huella digital (hash): un código criptográfico que garantiza que la factura no ha sido modificada después de su emisión.
  • Código QR fiscal: presente en cada factura, permite a la AEAT verificar su autenticidad al instante.
  • Envío de registros a la AEAT: los registros de facturación deben enviarse a Hacienda de forma automática, o el software debe estar homologado como colaborador para la remisión.
  • Gestión de impuestos por destino: el sistema debe aplicar correctamente el IVA según el destino (Península, Canarias, Ceuta y Melilla, intracomunitario vía OSS o exportaciones).

Este último punto es especialmente relevante en Shopify, donde una misma tienda puede vender a clientes de Canarias, de la UE o de fuera de la UE, cada uno con un tratamiento fiscal distinto.

En la práctica, esto significa que Shopify gestiona la venta y otro sistema se encarga de generar y registrar la factura.

¿Desde cuándo estás obligado?

Tras varios aplazamientos, el último fijado por Hacienda el 5 de octubre de 2026 para hacerlo coincidir con la factura electrónica, la fecha es la misma para todos:

Si eres...Tu fecha límite es...
Contribuyente del Impuesto sobre Sociedades (SL, SA)Octubre de 2028
Autónomo en estimación directaOctubre de 2028
Comunidad de bienes o entidad en atribución de rentasOctubre de 2028

Hay otro plazo que ya está en vigor y que te afecta indirectamente: desde el 29 de julio de 2025, quien desarrolla y comercializa software de facturación en España solo puede vender productos que cumplan el reglamento. Es la razón por la que el App Store se ha llenado de apps de Verifactu en los últimos meses.

Antes de tu fecha puedes entrar de forma voluntaria en el sistema y empezar a remitir registros a la AEAT. Si de todas formas vas a cambiar de herramienta, merece la pena hacerlo con margen y no en diciembre. Los plazos y las particularidades por perfil están desarrollados en Verifactu para autónomos y en Verifactu para pymes.

¿Qué te juegas si no adaptas la tienda?

La Ley General Tributaria sanciona con hasta 50.000 euros por ejercicio la tenencia o el uso de un sistema de facturación que no cumpla el reglamento, y con hasta 150.000 euros por ejercicio a quien fabrique, comercialice o distribuya ese software. El importe no depende de la facturación, así que una tienda pequeña se expone al mismo tramo que una grande.

El problema aparece cuando tu sistema de facturación no puede generar los registros que exige Verifactu.

¿Cuáles son las tres vías para adaptar tu Shopify?

Hay tres vías diferentes para cumplir con Verifactu desde Shopify.

Vía 1: una app de facturación del App Store

La app se instala sobre la tienda, escucha los eventos de pedido y genera la factura con su registro, su huella y su QR. Es la opción más rápida y la más barata, y para una tienda que solo necesita facturar suele bastar.

Tiene límites que debes tener claros: no lleva tu contabilidad, no cubre las ventas que hagas por otros canales y depende de un equipo normalmente pequeño. Si quieres comparar el panorama de aplicaciones disponibles, lo repasamos en las mejores apps de facturación para Shopify.

Vía 2: conectar Shopify a un ERP o a un software de facturación

Aquí el pedido viaja de Shopify al software de gestión, que es el que actúa como SIF, emite la factura y la remite. Es la vía natural si ya llevas contabilidad, controlas stock o vendes también en marketplaces o en tienda física, porque unifica toda la facturación en un solo sitio.

Además, tiene otra ventaja adicional: el mismo sistema que factura es el que presenta tus impuestos, así que ya no tendrás que hacer conciliación entre dos herramientas. Cómo se plantea la conexión lo detallamos en cómo integrar un sistema de facturación con tu tienda online.

Pro tip

Holded se integra con Shopify de forma nativa, así que ambas herramientas trabajan juntas para cumplir con Verifactu. Cada cambio o devolución genera automáticamente su factura rectificativa y queda correctamente documentado frente a Hacienda. Verás más documentos, pero el cumplimiento con la normativa está garantizado.

Vía 3: desarrollo a medida vía API

Si tienes Shopify Plus y una lógica fiscal que ninguna herramienta estándar cubre, puedes construir tu propio flujo contra la Admin API y contra los servicios de la AEAT. Es la opción más flexible y también la más exigente, porque implica gestionar certificados digitales, reintentos y errores de envío.

Con esta vía asumes algo que en las otras dos recae en un tercero: pasas a ser el productor del sistema y eres tú quien responde de su conformidad. Los aspectos técnicos los desarrollamos en API Verifactu.

¿Qué vía te conviene más?

Las tres opciones cambian bastante en tiempo de instalación, coste y lo que puedes hacer con ellas. En esta comparativa te resumimos los criterios fundamentales.

App del App StoreERP o software conectadoDesarrollo propio
Para quiénTienda que solo necesita facturarQuien ya lleva contabilidad, stock o varios canalesShopify Plus con lógica fiscal propia
Puesta en marchaMinutosDíasSemanas o meses
Coste orientativoCuota mensual por tramos de facturasLa suscripción del software de gestiónDesarrollo más mantenimiento continuo
Incluye contabilidadNoSíNo
Cubre otros canalesNoSíSegún el desarrollo
Firma la declaración responsableEl desarrollador de la appEl fabricante del softwareTú, como productor del SIF
Riesgo principalApp joven, sin recorrido ni soporte fiscalConfigurar mal la regla de borradoresAsumes toda la responsabilidad del sistema

Cómo saber si la solución que eliges cumple de verdad

El fabricante del software es quien firma una declaración responsable en la que certifica que su sistema cumple el reglamento. Eso te deja la comprobación a ti. Antes de tomar una decisión, pide cuatro cosas por escrito:

  • La declaración responsable de conformidad del sistema, con el nombre y el NIF de quien la firma.
  • Quién es el titular del certificado digital con el que se firman los envíos a la AEAT y dónde se custodia.
  • Qué pasa con tus registros si dejas de usar el servicio, porque la obligación de conservación sigue siendo tuya.
  • Si cubre anulaciones y facturas rectificativas, no solo la emisión normal.

Si prefieres partir de opciones con recorrido, en nuestro post los mejores software para cumplir con Verifactu encontrarás distintas alternativas con su encaje por perfil.

Los cinco puntos donde se rompe el cumplimiento en Shopify

Instalar la solución es la parte fácil. Los incumplimientos aparecen después, en casos concretos del día a día que casi nadie revisa hasta que llega un requerimiento.

1. El checkout no pide el NIF

El checkout estándar de Shopify pide nombre, dirección de envío y correo. No pide NIF ni razón social, y sin esos datos no puedes emitir una factura completa. Si vendes a empresas, aunque sea de forma ocasional, necesitas capturarlos.

Tienes dos caminos. Puedes añadir un campo opcional de NIF en el checkout, con el coste de fricción que eso supone, o que la solución de facturación lo pida solo cuando hace falta, mediante un enlace posterior a la compra. La segunda opción protege la conversión y es la que mejor funciona en tiendas mayoritariamente B2C.

2. Factura simplificada o factura completa

La factura simplificada, equivalente al viejo ticket, se puede emitir cuando el importe no supera los 400 euros con IVA incluido, y hasta 3.000 euros con IVA incluido en ventas al por menor, que es el caso de la mayoría de las tiendas online. Eso cubre buena parte de tus pedidos.

Ahora bien, cuando el destinatario exige sus datos para ejercer un derecho fiscal, la factura simplificada tiene que incluir su NIF y su domicilio. Eso significa que un cliente puede pedirte la factura completa después de haber comprado, y tu sistema debe poder emitirla y registrarla sin romper la cadena.

3. Devoluciones y reembolsos parciales

Cada devolución exige su factura rectificativa con su propio registro. Con una devolución total el flujo es sencillo. Es más peligroso el caso de reembolso parcial: el cliente devuelve una unidad de un pedido de tres o le abonas los gastos de envío, y ahí muchas configuraciones no generan nada.

Comprueba, antes de tu fecha límite, que un reembolso parcial desde el panel de Shopify dispara la rectificativa correspondiente. Es la comprobación que más incumplimientos silenciosos evita.

4. Pedidos en borrador y facturas sin aprobar

Una factura en borrador no se ha emitido ni se ha remitido a la AEAT, aunque el pedido esté cobrado y el producto enviado. Si tu configuración deja las facturas pendientes de aprobación manual y nadie las aprueba, tienes ventas cobradas sin registro de facturación.

También hay que revisar qué ocurre con los pedidos editables. Un pedido de Shopify se puede modificar después de cobrado y esa flexibilidad choca de frente con el principio de inalterabilidad. La regla es sencilla: en cuanto el pedido genere una factura, los cambios dejan de ser ediciones y pasan a ser rectificativas.

5. Canarias, Ceuta y Melilla, ventas a la UE y exportaciones

Si vendes fuera de la Península y Baleares, el régimen fiscal cambia y el registro tiene que reflejarlo. Canarias aplica IGIC; Ceuta y Melilla, IPSI. En ambos casos la venta va sin IVA. Las ventas B2C a otros países de la Unión Europea entran en el régimen OSS con el tipo del país de destino a partir de los 10.000 € anuales de ventas a distancia intracomunitarias; por debajo puedes seguir repercutiendo IVA español salvo que renuncies al umbral. Las ventas B2B intracomunitarias van exentas si el NIF-IVA del cliente valida contra VIES. Y las exportaciones fuera de la UE van exentas.

Tu sistema de facturación tiene que identificar estas situaciones y aplicar el tratamiento fiscal correspondiente. Una app que solo contemple la venta peninsular con IVA te dejará registros mal calificados en cuanto tengas un pedido de Tenerife.

Shopify POS: las ventas en tienda física también cuentan

Si además de la tienda online vendes en físico con Shopify POS, esas ventas son igualmente facturas y necesitan su registro. No hay un régimen distinto para el punto de venta.

Revisa tres cosas. Que el ticket incorpore el QR, ya sea impreso, en pantalla o enviado por correo. Que la numeración de las facturas del POS y las del canal online esté resuelta, ya sea con series separadas o compartidas. Y que la solución que has elegido cubra realmente el POS, porque algunas apps solo escuchan los pedidos web y dejan el mostrador fuera.

Ocho comprobaciones antes de tu fecha límite

Estas son las ocho comprobaciones con las que puedes auditar tu tienda esta misma semana.

  1. Apunta tu fecha: octubre de 2028, tanto si tributas por impuesto de sociedades como en el resto de casos.
  2. Pide la declaración responsable de conformidad de la app o del software que uses o que vayas a usar.
  3. Decide cómo captas el NIF y la razón social de los clientes que necesiten factura completa.
  4. Haz una prueba de reembolso parcial y comprueba que se genera la factura rectificativa.
  5. Revisa si quedan facturas en borrador sin aprobar y quién se encarga de aprobarlas.
  6. Comprueba el tratamiento de Canarias, Ceuta y Melilla, las ventas OSS y las exportaciones.
  7. Incluye el Shopify POS en el alcance si vendes también en tienda física.

Aún tienes tiempo antes de que Verifactu entre en vigor: haz las pruebas y comete los errores en el periodo voluntario para tenerlo todo solventado antes de que la fecha te obligue.

Isabel Rubio

Redactora de Contenidos

Isabel Rubio es redactora de contenidos en Holded, enfocada en emprendimiento y estrategias empresariales para pymes.

Recibe cada semana lo mejor del blog en tu bandeja

Consejos de facturación, contabilidad y gestión para pymes. Únete a más de 900.000 suscriptores.