Fiscalidad

¿Qué tipo de impuestos debe pagar una empresa?

¿Qué tipo de impuestos debe pagar una empresa?

Tener una buena idea es la base de toda nueva empresa… El resto son complicaciones. Pero son complicaciones a las que hay que prestar la atención debida porque, sin ellas, esa buena idea puede quedarse en absolutamente nada. Y una de las complicaciones que suele traer a los emprendedores de cabeza es, admitámoslo, cómo abordar el tema de los impuestos.

El punto de partida a este respecto es una sencilla pregunta: ¿qué tipo de impuestos ha de pagar mi empresa? La respuesta inmediata empieza con una puntualización: los impuestos que hayas de pagar dependerán directamente del tamaño de tu empresa. A este respecto, hay que distinguir entre las microempresas (con un máximo de 10 empleados en plantilla), las pequeñas empresas (entre 11 y 49 empleados), las medianas empresas (entre 50 y 250 empleados) y las grandes empresas (con más de 250 empleados).

Todos estos tipos de empresa tienen un impuesto común el archiconocido IVA, que opera de la misma forma independientemente del tamaño de la entidad empresarial. Pero existen otros tres impuestos que sí que dependen del tamaño de la empresa: el Impuesto de Sociedades, los impuestos regionales y locales y las cotizaciones a la Seguridad Social. A continuación abordamos cada uno de ellos por separado.

 

El IVA

Cuidado: que el IVA sea común a todas las actividades económicas (también para los autónomos) no significa que sea igual para todo el mundo. Existen, de hecho, tres tipos diferentes de IVA: el IVA superreducido del 4% (aplicable a artículos de primera necesidad, libros o medicamentos de uso humano), el IVA reducido del 10% (productos alimenticios y bienes de uso agrícola, forestal o ganadero, medicamentos para uso veterinario, agua, productos farmacéuticos, compraventa de viviendas, transportes y similares) y, finalmente, el IVA del 21% (aplicable al resto de productos y servicios que no puedan ampararse en los dos casos anteriores).

 

El Impuesto de Sociedades

El tipo general del actual Impuesto de Sociedades es del 25 y está vigente desde el día 1 de enero de 2016. Eso sí, es necesario puntualizar que el Impuesto de Sociedades varía dependiendo de los tipos reducidos, especialmente si consideramos los casos de los emprendedores (ya sabes: se considera emprendedora cualquier empresas con menos de dos años de existencia), las cooperativas, las PYMES y las microempresas.

Desde 2015, de hecho, existen dos tipos reducidos del 15% para emprendedores, ya que el tipo preferente aplicable durante dos años a este tipo de sociedades se fija en 10 puntos menos que el general. Piensa que, en este caso en concreto, quedan excluidas las sociedades patrimoniales.

 

Los impuestos regionales y locales

Aquí viene cuando todo se complica, ya que los impuestos regionales y locales no podrían ser más variables en el caso de España. País Vasco y Navarra, por ejemplo, son las autonomías en las que las empresas se ven obligadas a destinar un mayor porcentaje de su margen bruto a impuestos: las PYMES tributan más de la mitad de lo ganado (entre el 50,97% y el 50,31%), mientras que las grandes empresas pagan impuestos de más del 63% del margen bruto.

El extremo contrario sería el de Aragón y Castilla-La Mancha, donde las PYMES pagan un 49,5% de impuestos y las grandes empresas un 61,5%. A primer vistazo, pueden parecer unas diferencias mínimas, pero estas diferencias mínimas son las que trastocan toda la economía de una empresa, sobre todo de una empresa emprendedora.

 

Las cotizaciones a la Seguridad Social

En nuestro país, el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social acaba incluyendo más de tres cuartas partes del total de impuestos a pagar por todas las empresas. En el caso concreto de las PYMES esos impuestos representan el 78%, mientras que las grandes empresas rondarían el 92%.

La principal consecuencia de esto es que el  Impuesto de Sociedades es reducido en comparación al total a pagar por una empresa. En el caso de las PYMES, este impuesto representa un 7%; mientras que en el de las grandes empresas ascienda hasta un 16%. Y las tasas municipales son incluso más reducidas: un 0,83 para PYMES y un 5,05 para grandes empresas. Pero ya sabes lo que se dice: todo suma. Y mucho más cuando se trata de enfrentarse a los impuestos.