Contabilidad

Presupuesto maestro: ¿qué es y por qué es tan importante?

Presupuesto maestro: ¿qué es y por qué es tan importante?

¿Te da miedo la grandilocuencia de un concepto tan maximalista como el del presupuesto maestro? Este artículo te va a quitar el miedo de encima.

Habrá a quien esto de hacer presupuestos le parezca magia… No es de extrañar: ¿realizar predicciones que se acaben cumpliendo? Más todavía: ¿realizar predicciones en un campo tan sumamente volátil y dificultoso como la contabilidad? E incluso llevado a un extremo: ¿realizar predicciones cuando no hablamos de un presupuesto cualquiera, sino de uno maestro?

Si las preguntas anteriores te han dejado mal cuerpo, necesitas urgentemente seguir leyendo este artículo en el que despejaremos todas las incógnitas que puedas tener. Ahora bien, nuestra primera advertencia siempre es la misma: tanto para estos menesteres como para otro similares, tu vida mejorará ostensiblemente si das con un buen programa de facturación para autónomos y pymes.

A partir de ahí, lo único que tienes que hacer es comprender bien qué es un presupuesto maestro… y ponerte las manos a la obra con él. Te damos todas las claves para que salgas airoso de este entuerto.

¿Qué es un presupuesto maestro?

No hay escapatoria: resulta del todo imprescindible que absolutamente todas las áreas de tu empresa pasen por todo un conjunto de procesos de planificación: producción, compras, ventas, marketing, administración… ¡Ninguna se queda fuera a la hora de proyectar sus propios presupuestos!

Pues bien, el punto culminante de todos estos procesos, ese documento maestro que reúne todos los presupuestos existentes, no es otra cosa que el presupuesto maestro. A su vez, este es un documento que se divide en dos grandes áreas: el presupuesto de operación y el presupuesto financiero.

Y, a partir de aquí, siguen las subdivisiones: el presupuesto de operación se divide en todo un grupo de presupuestos más específicos. Aquí constarían, por ejemplo, el presupuesto de ventas (en el que constarían tus previsiones al respecto de las cantidades que proyectas vender) y el presupuesto de compras (o lo que es lo mismo: ¿cuánto dinero tendrás que invertir en materia prima y mano de obra para alcanzar el objetivo económico de tu presupuesto de ventas?).

Dicho de otra forma más sencilla: el presupuesto de operación determina cuál será tu ganancia. Y, dentro del presupuesto maestro, es una operación más compleja que la del presupuesto financiero, que no se refiere a otra cosa que a las cantidades dinerarias con las que cuentas a corto plazo para que tu negocio opere. En resumen: tu situación financiera.

¿Cómo se elabora un presupuesto maestro?

Ahora que ya sabes en qué consiste este documento, seguramente te estés preguntando: muy bien, ¿pero cómo se elabora un presupuesto maestro? ¿Cómo lo hago exactamente? Siguiendo los cinco pasos de los que vamos a hablarte a continuación…

  1. Define tu equipo presupuestal. Obviamente, para realizar un buen presupuesto maestro tendrás que asignar la tarea a los trabajadores más cualificados dentro de cada una de las áreas de tu negocio. El departamento de contabilidad será el que marque el ritmo, evidentemente, pero cada área ha de responsabilizarse de sus propios presupuestos.
  2. Aísla los puntos clave de tu presupuesto. Esto no es difícil, ya que los factores críticos son dos: por un lado, las ventas y la producción; y, por el otro, los costes e ingresos estimados.
  3. Recopila toda la información. Cada departamento (con sus responsables designados) deberá recolectar y consolidar toda la información necesaria para la elaboración de los presupuestos. Y aquí entran tanto estadísticas como análisis de factores tan importantes como la competencia o el mercado laboral en el que nos movemos.
  4. Elabora tu presupuesto maestro. La idea principal es sencilla: tu documento maestro debería recopilar todos los presupuestos y documentos de cada departamento, incluyendo movimientos tan vitales como el Balance General, El Estado de Resultados o el flujo de efecto.
  5. Analiza y aprueba el presupuesto. Una vez cerrado el documento, entrarán en la partida la alta gerencia o el consejo de administradores, quienes evaluarán el trabajo general, pedirán cambios o reajustes en el caso de que observen algún fallo o debilidad… y, finalmente, aprobarán el presupuesto.

Y ya está. No tiene más misterio. Al fin y al cabo, hay una cosa que ya debería haberte quedado clara después de este artículo… Que llevamos todo el rato hablando de algo muy parecido a lo que ocurre en «El Señor de los Anillos»: el presupuesto maestro es un presupuesto para controlarlos a todos.