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Planificación financiera: fases, claves y ejemplos

Planificación financiera: fases, claves y ejemplos

La planificación financiera es un proyecto gigantesco sin el que, sin embargo, una empresa no puede funcionar bien. Te lo explicamos todo sobre este plan.

Una advertencia antes de entrar en materia: un plan de finanzas no es algo que vaya (o vayamos) a solucionar con un único artículo en este blog. Estamos hablando de un concepto muy complejo que merece una inversión de tiempo y esfuerzos empresariales bastante gigantesco… Así que tomemos este artículo como una visión panorámica de esta planificación, porque entrar en detalles nos llevaría la vida.

Al fin y al cabo, en este caso concreto, la profundidad es algo que llegará cuando vayas entrando en cada una de las fases que vamos a exponer a continuación. Empieza, eso sí, por hacerte con el mejor programa de facturación posible, porque este paso hará que todo lo que venga después sea algo mucho más sencillo.

Y, como en esta ocasión estamos enfrentándonos a un proyecto titánico, dejémonos de preámbulos y ataquemos al hueso: ¿qué es exactamente la planificación financiera?

En qué consiste el plan financiero de una empresa

Como punto de partida, podríamos afirmar que el plan financiero de una empresa es un documento en el que se recopila la totalidad de la información económica contenida en el plan de negocio con un objetivo bien claro: estudiar la viabilidad del negocio no solo a corto y medio plazo, sino también en el futuro.

De esta forma, todo buen plan de finanzas ha de contemplar cuatro grandes áreas económicas:

  1. Objetivos del negocio.
  2. Estrategias planificadas para alcanzar los objetivos.
  3. Recursos financieros imprescindibles para que las estrategias funcionen.
  4. Fuentes económicas con las que financiar los recursos.

Como puedes observar, todas las áreas están ligadas las unas con las otras de forma casi circular. Porque así debe funcionar una empresa: como un círculo perfecto en el que todo está interconectado.

Fases de la planificación financiera

¡Stop! Antes de meternos en las fases de la planificación financiera, te advertimos de que a partir de este punto deberás operar siempre en base a tres valores básicos: la coherencia (no operes con números falsos ni con quimeras económicas), el realismo (tus objetivos deben ser alcanzables) y la sencillez (sin complicarte la existencia empresarial de forma innecesaria).

Con esto interiorizado, ya puedes abordar las tres grandes fases de todo plan de finanzas…

  1. Análisis económico financiero. Analiza pormenorizadamente la contabilidad de tu empresa, certificando que todos los números contemplados sean correctos y estén completamente actualizados.
  2. Presupuestos. Una vez con la contabilidad controlada, es el momento de ponerla a mover en tres presupuestos básicos: de venta, de tesorería y de inversión.
  3. Búsqueda y gestión de fuentes económicas. Aquí llega lo complejo: ¿cómo encontrar la financiación para adquirir recursos que hagan funcionar las estrategias de tu planificación financiera? Si es una empresa en marcha, probablemente la consecución de los objetivos implique la generación de ganancias con las que financiar los recursos. Pero, si estás partiendo de cero, la cosa se complica hasta el infinito y más allá.

Fase inicial: análisis financiero de una empresa

Las fases de presupuestos y financiación dependen de cada empresa, pero el análisis financiero es algo común a todos los negocios. Por eso mismo, lo mejor será hacer un alto en el camino para verlo con mayor detenimiento.

Lo primero que tienes que tener claro en este punto de la planificación financiera son los costes que maneja tu negocio. Esto implica controlar dos tipos de costes diferentes:

  • Costes fijos. Aquellos que tendrás que afrontar tengas ganancias o no, ya que no van asociados a la producción, sino más bien al funcionamiento de una propia oficina. El ejemplo perfecto sería el alquiler de tu local.
  • Costes variables. Aquellos que dependen de tu producto o servicio y que variarán dependiendo de su producción y venta. El ejemplo más común sería la materia prima que se usa para manufacturar un producto concreto.

Con ambos costes en la mano, podrás calcular el punto de equilibrio de tu empresa, también conocido como punto muerto. Este concepto se refiere al número de unidades de tu producto o servicio que necesitas vender para no perder dinero. Esto significa que, a partir de ese punto muerto, tu negocio empezará a generar beneficio y dejará de tener pérdidas.

Plan financiero en un negocio: ejemplo práctico

Ya lo hemos dicho al principio de este artículo: la planificación financiera es un documento realmente titánico que, además, cambia en cada empresa. Un ejemplo práctico de la totalidad de un plan financiero merecería un libro por sí mismo… Así que abordemos alguna de sus partes más ejemplificables.

Por ejemplo, la fase de presupuesto de ventas. En este caso, lo único que tendrás que hacer es crear una base de datos en la que cada columna recoja los valores de cada mes y en el que cada línea contemple los siguientes conceptos extraídos de la cuenta de resultados:

  • Cifra de negocios.
  • Aprovisionamientos.
  • Otros ingresos de explotación, desgranando gastos de personal, otros gastos de explotación y amortización de inmovilizado.
  • Otros resultados.
  • Resultado final de la explotación.
  • Ingresos financieros, teniendo en cuenta los gastos financieros.
  • Resultado financiero final.
  • Resultado antes de impuestos, indicando el impuesto sobre beneficios.
  • Resultado final del ejercicio.

Dicho así, de forma descontextualizada, puede parecer complejo… Pero a poco que hayas tratado con una cuenta de resultados, sabrás de lo que estamos hablando. Al final, todo es ponerse y profundizar poco a poco en cada una de las fases que hemos mencionado en este artículo. Porque repetimos: una planificación financiera no se hace de la noche a la mañana ni se soluciona con un artículo. Pero esto ha servido como buen comienzo, ¿no te parece?