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¿Qué son los servicios outsourcing?

¿Qué son los servicios outsourcing?

El outsourcing es una práctica cada vez más extendida en la actualidad empresarial… Y, si te preguntas por qué, necesitas leer este artículo.

Señores, señoras, ¡cómo nos gusta un anglicanismo! Porque, al fin y al cabo, bien podríamos estar hablando de externalización o de subcontratación. De esta forma, más o menos todo el mundo sabría por dónde van los tiros… Pero un anglicanismo siempre gusta y complica a la vez. Por eso mismo este artículo se va a dedicar a despejar incógnitas.

Y es que, como la vida empresarial ya no es suficientemente compleja (por mucho que te dejes ayudar por un software de gestión empresarial como el ERP Holded, por ejemplo), nos empeñamos en complicárnosla más todavía añadiendo términos anglosajones. Así, a lo loco.

Pero no te preocupes, porque a continuación te lo explicamos qué es el outsourcing y todo lo relacionado con este concepto.

Definición de outsourcing: ¿qué es?

Etimológicamente hablando, nos estamos refiriendo a un término anglosajón que une las palabra «out» (fuera) y «source» (fuente). Así que, obviamente, a lo que nos estamos refiriendo es a la subcontratación o externalización del producto o el servicio de un tercero. De alguien que, obviamente, es externo a la empresa.

Partiendo de esta definición, queda claro que existen muchos tipos diferentes de externalización… Aunque, a grandes rasgos, podríamos hablar directamente de cuatro tipos diferentes de outsourcing.

  1. Off-shoring. También conocida como «deslocalización», se refiere a la contratación de terceros en países extranjeros en los que la mano de obra es menos cara.
  2. In-house. ¿»Dentro de casa»? Sí, exactamente. Porque en este caso de subcontratación se le requiere al externo que preste su servicio dentro de la empresa contratante.
  3. Off-site. Justo lo contrario a «in-house», este tipo de externalización se presta fuera del negocio contratante.
  4. Co-sourcing. En tiempos en los que el co-working arrasa, también existe esta opción de outsourcing en la que ambas parte comparten tanto las responsabilidades como los propios riesgos de la actividad realizada conjuntamente.

Las empresas y el outsourcing

¿Te parece que todo lo que hemos explicado hasta ahora es interesante pero todavía no tienes claro si es una opción interesante para tu negocio? No pasa nada, es normal. Estamos hablando de un concepto que, si no te lo has planteado nunca, puede resultar un poco abstracto.

Sobre todo porque, a lo mejor, lo que te estás preguntando es cuáles serían los beneficios de la externalización en tu empresa. A continuación te hablamos de seis ventajas que pueden hacer que la balanza se acabe decantando hacia el outsourcing o subcontratación en tu caso concreto…

  1. Reducción de costes fijos. Las tareas externalizadas dejan de ser un coste fijo para una empresa y pasan a ser un coste variable. Dicho de otra forma: solo pagarás el trabajo cuando lo necesites y evitarás tener empleados a tiempo completo a los que estés pagando horas o temporadas de trabajo flojo.
  2. Mayor profesionalización. Si lo que necesitas es cubrir una tarea especifica, nada mejor que contratar a un especialista en ella que la solucione de la forma más rápida posible.
  3. Control de costes. Cuando subcontratas una tarea, estás contratando un trabajo finalizado sin importar que tenga costes adicionales o no (a no ser, claro, que esa eventualidad se haya pactado entre las dos partes). Esto significa que tendrás un control mayor sobre los costes y evitarás sorpresas.
  4. Flexibilidad total. ¿No estás contento con el trabajo que has contratado a una fuente de outsourcing? Pues la cambias. Sin jaleos de contratos fijos ni nada por el estilo.
  5. Tecnología punta. Las empresas y profesionales que ofrecen sus servicios subcontratados saben que tienen que ser lo más seductores posibles, y eso suele traducirse en que siempre cuentan con la tecnología más puntera. Una tecnología de la que puedes (y debes) aprovecharte. Sin lugar a dudas.
  6. Aumento de la productividad. Un externo sabe que su valor está en hacer una tarea bien y rápido. No está ocho horas al día en tu empresa llenando todo su horario como quiere: sabe que ha de ser óptimo y, por lo tanto, su productividad siempre será mayor.

¿Has visto como el outsourcing no es algo abstracto? Más bien es una realidad cada vez más extendida que, sin lugar a dudas, deberías plantearte implementar en tu negocio.