Proyectos

Cómo trazar un plan de mantenimiento preventivo

Cómo trazar un plan de mantenimiento preventivo

Te lo explicamos todo sobre el plan de mantenimiento preventivo, una medida vital para asegurar la buena salud de todas las empresas.

No hace falta meterse en definiciones sesudas para intuir que la pregunta “¿qué tipos de mantenimiento puedo implantar en mi empresa?” tiene dos respuestas básicas. Por un lado, puedes intentar prevenir problemas futuros. Y, por el otro, puedes esperar que surja el problema e intentar solucionarlo. Vamos a centrarnos en el primero de estos dos métodos.

Porque, al fin y al cabo, todos tenemos interiorizado lo de “más vale prevenir que curar”, y ese es el corazón de este tipo de mantenimiento. Un corazón que, como suele ser habitual, latirá mucho más sano si usas el software ERP Holded para dar cohesión a todas las áreas de tu negocio y que trabajen en tiempo real en la nube.

Nada mejor que esto para conseguir que un buen plan de mantenimiento preventivo funcione a las mil maravillas.

Ventajas de un buen plan de mantenimiento preventivo

¿Es necesario, entonces, definir propiamente este concepto? Por si acaso, hagámoslo: nos estamos refiriendo al tipo de mantenimiento consagrado a detectar problemas a tiempo y a corregirlos. La herramienta básica en este eventual serán, obviamente, las inspecciones periódicas realizadas por expertos cualificados.

Y, si te estás preguntando cuáles son las principales ventajas a la hora de implantar un sólido plan de mantenimiento preventivo, a continuación te las desgranamos una a una…

  • Reducción de costes.
  • Disminución de problemas (ya que se palían con antelación).
  • Reducción de probabilidad de un periodo de inactividad en el negocio causado por algún problema en concreto.
  • Reducción de errores en el flujo de trabajo de la empresa.
  • Mejoría de la fiabilidad de los equipos.
  • Reducción de los costes de reparación.
  • Disminución de lesiones en los trabajadores.

Diferencias entre mantenimiento preventivo y correctivo

¿Sabes eso que apuntábamos en el primer párrafo de este artículo sobre un tipo de mantenimiento que se dedique a solucionar los problemas una vez surgen? Pues ese es precisamente el mantenimiento correctivo, que vendría a ser la otra gran opción en oposición a los planes preventivos.

La principal diferencia entre ambos, como ya se desprende de lo que hemos afirmado, está en su propia naturaleza: un mantenimiento preventivo se dedicará a identificar los problemas por anticipada y hacer todo lo posible para que no ocurran, mientras que un plan correctivo está destinado a resolver un fallo que ya se ha producido.

Esto implica que, mientras que en un plan preventivo se consagrará a conservar el equipo en su estado inicial, el mantenimiento correctivo se dedicará más bien a repararlo y devolverlo a su estado inicial después de un problema. Lo que, a priori, implica mayor despreocupación por parte de la empresa.

Ni que decir tiene que, lógicamente, estos planes correctivos son mucho más habituales que los preventivos porque, al fin y al cabo, la prevención es más costosa logísticamente que la correción… Aunque, si te lo paras a pensar, la prevención siempre te evitará costes y por lo tanto te saldrá más barata que la corrección.

¿Cómo debe hacer el mantenimiento preventivo en una empresa?

Después de todo lo expuesto, ¿has decidido que lo que más le conviene a tu empresa es un buen plan de mantenimiento preventivo? Pues a continuación tienes los nueve pasos que deberías seguir para implantarlo…

  1. Define tus metas y objetivos. Lo principal aquí es evitar los parones en tu empresa y la reducción del coste del mantenimiento, pero seguro que puedes afinar mucho más estas metas dependiendo de la naturaleza de tu negocio.
  2. Determina un presupuesto. Piensa, por cierto, que ninguna empresa apuesta por un mantenimiento cien por cien preventivo o cien por cien correctivo. Lo que suele aconsejarse es invertir un 80% del presupuesto en un plan preventivo y el resto en mantenimiento correctivo.
  3. Realiza un inventario del equipo que ha de mantenerse. Aquí es donde un buen software ERP te servirá de gran ayuda, ya que te permitirá generar fichas personalizadas.
  4. Revisa cualquier tipo de mantenimiento anterior que se haya llevado a cabo en tu empresa. Las conclusiones que saques de esta revisión seguro que te ayudan a definir un mejor plan de mantenimiento preventivo para el futuro.
  5. Infórmate sobre las obligaciones legales en cuanto a riesgos laborales, lugares de trabajo y mantenimiento de equipos.
  6. Reparte los roles profesionales correspondientes. Designa a los responsables de cada una de las tareas necesarias para que el mantenimiento se lleve a buen término.
  7. Planifica el mantenimiento. Desgrana la planificación en tareas y establece timings estrictos que deberán seguirse a rajatabla.
  8. Ejecuta tu plan de mantenimiento.
  9. Revisa tu plan cada cierto tiempo. Seguro que, en base a la experiencia que vayas adquiriendo, podrás ir añadiendo mejorías que te encaminen hacia el plan pluscuamperfecto para tu empresa.

Plan de mantenimiento preventivo: ejemplo

Para acabar de verlo claro, ¿qué mejor que un par de ejemplos de mantenimiento preventivo? Pongamos, por ejemplo, una empresa de transportes cuya carretera de entrada es especialmente transitada por camiones y vehículos de gran tamaño. Al coincidir con el cambio de temporada de frío a calor, el asfalto se deteriora siempre de forma alarmante, por lo que será necesario que el plan preventivo de la empresa establezca todos los dispositivos necesarios para que la carretera siempre se encuentre en buen estado al llegar esa época especialmente difícil.

Otro ejemplo. Imagina que tienes una empresa de mensajería urbana y que tus mensajeros se mueven, especialmente, en camionetas. Como es de esperar, estas camionetas tienen un tiempo de vida útil, por lo que tu plan de mantenimiento debería investigar ese tiempo para alargarlo lo máximo posible y, sobre todo, para impedir que una avería en una de las furgonetas la deje inactiva y, por lo tanto, detenga el flujo de entregas.

¿Ya ha quedado un poco más claro qué es un plan de mantenimiento preventivo? ¿No crees que gracias a este artículo ya tienes todas las herramientas para implantarlo en tu empresa?