Contabilidad

Los 4 ratios financieros que deberías saber

Los 4 ratios financieros que deberías saber

¿Sabes qué son exactamente los ratios financieros? Aquí no solo te lo explicamos, sino que te hablamos de los cuatro que deberías conocer.

Las cuentas anuales de una empresa sirven para múltiples funciones, pero sobre todo hay que entenderlas como algo totalmente vivo. No como algo que se guarda en un cajón y se archiva, sino como un documento del que extraer múltiples y valiosas informaciones… Y, para ello, nada mejor que usar los ratios financieros.

Al fin y al cabo, un buen uso de estos mismos ratios nos ayudará a esclarecer la situación económica de nuestro negocio, ofreciéndonos una panorámica de nuestro año empresarial y, sobre todo, poniendo sobre la mesa nuestra situación de solvencia. Algo que absolutamente toda empresa debería desear.

Por eso mismo, este mismo artículo abordará los cuatro tipos de ratios financieros que todo empresario y/o emprendedor debería conocer. Eso sí, antes de ello, lo mejor será asentar las bases y definir de forma clara el concepto del que estamos hablando.

 

¿Qué son los ratios financioneros?

Un ratio, sea este financiero o no, es una relación o división entre dos elementos que suele ser expresado en forma de porcentaje (o, en su defecto, en forma de tanto por uno). Vamos, que este es un concepto matemático básico… que complicaremos a continuación al meterlo en la esfera empresarial.

De esta forma, los ratios financieros son aquellos que obtenemos a partir del análisis contable de la cuenta anual de una empresa. Son ratios que interpretan la situación económica de un negocio comparando diferentes masas patrimoniales del balance de situación. Y si todo esto te suena a chino, tranquilo, que una vez abordemos diferentes ratios financieros seguro que lo ves todo mucho más claro.

 

Solvencia

El ratio de solvencia es un indicador que mide la capacidad de un negocio para hacer frente a sus deudas. Es un ratio que se expresa como la relación entre Activo y Pasivo usando la siguiente fórmula:

RATIO DE SOLVENCIA = ACTIVO / PASIVO

El resultado obtenido será indicativo de si los bienes de un empresa serían capaces de cancelar las deudas y obligaciones. Por lo tanto, su valor óptimo debería ser el de 1.5. Por encima de este ratio, la empresa puede afrontar las deudas sin problemas; por debajo, nos encontramos con problemas de solvencia.

 

Liquidez

El ratio de liquidez muestra la capacidad de una empresa para afrontar el pago de sus deudas a corto plazo (teniendo en cuenta que suele considerarse como corto plazo cualquier plazo inferior a un año). Aquí las masas patrimoniales que intervienen son el Activo Corriente y el Pasivo Corriente, lo que arrojaría la siguiente fórmula:

RATIO DE LIQUIDEZ = ACTIVO CORRIENTE / PASIVO CORRIENTE

Ten en cuenta que el Activo Corriente se refiere a la suma de las existencias, la tesorería y los derechos de cobro a corto plazo. El Pasivo Corriente, por su parte, engloba las deudas a solventar en menos de un año. Su valor óptimo, entonces, se sitúa en 1.

Pero, ojo, porque este es uno de esos ratios financieros con truco. Podrías pensar que un ratio de liquidez muy superior a 1 es algo positivo… Pero no. Este tipo de ratios elevados, en este caso concreto, podrían ser indicativos de un exceso de activos ociosos de los que no se obtiene ni se podría obtener rentabilidad.

 

Endeudamiento

El ratio de endeudamiento calcula la proporción en que un negocio depende de terceros (como, por ejemplo, entidades bancarias, accionistas o acreedores). Su fórmula pone en relación la deuda total con el valor de los recursos propios de la siguiente forma:

RATIO DE ENDEUDAMIENTO = PASIVO / PATRIMONIO NETO

En este caso, hablamos de Pasivo como el total de las deudas reclamables a terceros, mientras que el patrimonio neto se obtiene a partir de la suma de todos los recursos que la empresa no ha de devolver en plazo alguno (es decir: capital social, reservas, etc.). Aquí la cosa se complica, ya que el ratio de endeudamiento ideal estaría entre 0.4 y 0.6. O dicho de otra forma: las deudas de una empresa han de suponer entre el 40% y el 60% de sus recursos propios.

 

Tesorería

El ratio de tesorería mida la capacidad de solvencia de una empresa a corto plazo. Guarda similitud, entonces, con otro de los ratios finacieros que ya hemos tratado: el ratio de solvencia. La diferencia es que aquel mide la solvencia en general, y este, repetimos, en un período de tiempo inmediato de máximo un año. Se calcula siguiendo la siguiente fórmula:

RATIO DE TESORERÍA = DISPONIBLE + REALIZABLE / PASIVO CORRIENTE

Puede parecer el más complicado de los ratios financieros, pero en verdad no es para tanto si sabemos que el disponible es el dinero del que la empresa puede disponer de forma inmediata y que el realizable son los derechos de cobro que podrían ser transformados en dinero de forma veloz. Su valor recomendado es, entonces, de 1.

¿No te han venido unas ganas tremendas de correr a por tus cuentas anuales para empezar a aplicarle ratios para obtener un balance general?