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Ventajas de la jornada intensiva en pymes

Ventajas de la jornada intensiva en pymes

Jornada intensiva: ¿sí o no? En este artículo te hablamos de la también llamada jornada continua para que decidas si sería beneficiosa para tu empresa.

Cada vez son más los partidarios de la semana laboral de cuatro días en vez de cinco… Y, aunque esto suene a verdadero sueño (que, además, se está probando que repercute positivamente en la productividad), antes de llegar a algo tan avanzado es necesario que aclaremos otro concepto que nos queda más cercano: la jornada continua.

Porque, al fin y al cabo, nos encontramos ante uno de los deseos más intrínsecos de todo trabajador, y esto es algo que no se puede decidir usando tan solo la herramienta de gestión de recursos humanos Holded, por muy completa que esta sea. Es necesario darle muchas vueltas al concepto antes de decidir si ba a ser beneficioso o no para tu negocio.

Para ayudarte a tomar esta decisión, en este artículo queremos explicártelo todo sobre la jornada intensiva.

¿Qué es la jornada intensiva?

Empecemos, sin embargo, definiendo correctamente qué es la jornada intensiva en el ámbito laboral: ¿a qué nos referimos cuando afirmamos que es intensiva? Básicamente, es cualquier jornada de trabajo diario que se realice sin pausa alguna. Y, cuando decimos «sin pausa alguna», esto significa que el descanso para comer también quedará excluido.

Ahora bien, la ley también contempla que, si la jornada continua dura más de seis horas, será obligatorio realizar una pausa de 15 minutos como mínimo, ya que será la empresa la que decidirá si quiere hacerla más larga o no. El truco a este respecto es que, a no ser que en el convenio se indique lo contrario, este descanso no será remunerado ni será considerado trabajo efectivo.

¿Cuáles son sus ventajas?

A lo mejor estás pensando que la jornada intensiva va a tener un impacto negativo en la productividad de tu negocio. Si es así, debes saber que este tipo de práctica se asocia comúnmente a cinco grandes beneficios…

  1. Incremento de la motivación. Al ocupar menos tiempo de su día, el empleado acude a la empresa con mayor felicidad y con la mente abierta para ser más eficaz.
  2. Aumento del rendimiento. Al estar más feliz, el trabajador rendirá más. Pero es que este rendimiento mejorado no solo se basa en la felicidad, sino en el hecho de que, al saber que tiene menos tiempo para realizar sus tareas, el empleado se organizará de forma mucho más efectiva.
  3. Disminución del estrés. La jornada reducida ayuda a tener más tiempo de ocio, y esto tiene un impacto positivo infinito en la sensación de estrés de los trabajadores.
  4. Reducción del absentismo. Al no ocupar todo el día del empleado, este dispone de más horas para realizar determinadas tareas que, en una jornada completa, le obligarían a solicitar permisos para absentarse.
  5. Mejora de la imagen empresarial. Todos los beneficios mencionados más arriba tienen una consecuencia final incontestable: la empresa es mejor percibida tanto interna como externamente.

Ley del trabajo en España

La jornada de trabajo (en general, no solo la continua) está regulada por el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores. Aun así, la jornada intensiva no está amparada en la Ley del trabajo en España, sino en los diferentes convenios colectivos que son los encargados de regularla y, sobre todo, de definir tanto sus meses de aplicación como sus particularidades.

Puede darse la eventualidad de que el convenio no regule este tipo de jornada para nada. En este caso, será cada empresa la que decida si aplicarla o no. Lo que significa que, de entrada, no hay ningún tipo de obligación legal para que la jornada se reduzca en ningún momento del año.

Un último apunte: obviamente, por mucho que un negocio opte por aplicar la jornada intensiva en algún momento u otro, deberá ajustarse al cómputo anual de horas estipulado. Si, por el contrario, la empresa decide trabajar menos horas de las estipuladas, siempre puede justifica esta decisión como beneficio del empleado.

Jornada intensiva en verano

La duración de la jornada intensiva de verano será, entonces, variable según el convenio: algunos la contemplan del 1 de junio al 30 de septiembre, otros del 15 de junio al 15 de septiembre, otros solo en julio en agosto… E incluso hay quien solo puede ejercerla en el mes de agosto.

Pero repetimos: la ley no obliga a ningún tipo de jornada en ningún período de tiempo concreto. Así que, al final, todo dependerá de la empresa. Si eres tú quien decide este tipo de cosas, ¿te ha convencido este artículo de las ventajas de la jornada intensiva?