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11 min de lectura

¿Cómo afecta Verifactu a las facturas simplificadas?

Si emites tickets a diario y te ha pillado de improviso la nueva normativa, tranquilo: la factura simplificada sigue existiendo con Verifactu, solo cambia cómo la registra tu software.

¿Cómo afecta Verifactu a las facturas simplificadas?
Isabel Rubio

Actualizado el

Si tienes una tienda, un bar o una peluquería, lo más probable es que tu día a día se mueva con facturas simplificadas o tickets. La inminente llegada de Verifactu hace surgir dudas sobre si hay que cambiar la forma de trabajar, si te sirve el mismo TPV o si toca tirar todo y empezar de cero.

La buena noticia es que no es así. La factura simplificada no desaparece con Verifactu. Lo único que cambia es que el software que la genera tiene que registrarla de forma inalterable y trazable y, en su caso, remitirla a Hacienda.

Aquí te contamos cómo se relaciona la factura simplificada dentro de Verifactu, qué requisitos nuevos cumple, quién está obligado y quién no, y cómo adaptar tu TPV sin complicarte.

Holded, el programa de gestión adaptado a Verifactu.

Holded es un software que te permite crear, gestionar y enviar facturas fácilmente en la nube, garantizando el cumplimiento legal del Reglamento Verifactu.

¿Qué es una factura simplificada o ticket?

Una factura simplificada es un documento mercantil que acredita una operación económica con menos requisitos formales que una factura completa, pensada para operaciones de bajo importe o de alto volumen con consumidores finales.

Está regulada por el Reglamento de Facturación, en concreto por su artículo 4.2, y popularmente se la conoce como "ticket", aunque fiscalmente son cosas distintas: el ticket es el soporte físico o digital, la factura simplificada es el documento con validez fiscal.

¿Cuándo puedes emitirla? Hay dos umbrales de importe, siempre con IVA incluido:

  • 400 € con carácter general, para cualquier operación que no supere esa cantidad.
  • 3.000 € en sectores autorizados por la AEAT: hostelería, transporte de personas y mercancías, ventas al por menor, peluquerías, tintorerías, aparcamientos, autopistas de peaje y otras actividades de venta directa al público.

Hay operaciones en las que la factura simplificada no es válida aunque el importe encaje: cuando el destinatario necesita una factura completa para deducirse el IVA, en entregas intracomunitarias, en inversión del sujeto pasivo y en ventas a distancia de bienes. Si el cliente te pide factura con su NIF para la declaración, tienes que emitir factura completa.

Los datos obligatorios de una factura simplificada son menos que los de una factura ordinaria:

  • Número y, si procede, serie.
  • Fecha de expedición.
  • NIF y nombre o razón social del emisor.
  • Descripción de los bienes entregados o servicios prestados.
  • Tipo impositivo aplicado y, opcionalmente, la mención "IVA incluido".
  • Contraprestación total.

No es obligatorio identificar al destinatario, salvo que este lo solicite para deducirse el IVA. Por eso la factura simplificada es el documento habitual en el comercio minorista y la hostelería.

¿Cómo afecta Verifactu a la factura simplificada?

Verifactu no cambia cuándo puedes emitir una factura simplificada ni qué datos debe llevar: la normativa fiscal que regula este documento sigue siendo la del Real Decreto 1619/2012. Lo que añade Verifactu es una capa técnica de control, regulada por el Real Decreto 1007/2023: el software que genera la factura simplificada tiene que registrarla de forma íntegra, inalterable y trazable.

Cada vez que emites un ticket, el programa de facturación genera un registro de facturación con su identificador, fecha y hora, y una huella digital (hash) encadenada al registro anterior. Ese encadenamiento impide modificar o borrar un ticket sin dejar rastro, que es justo lo que persigue la AEAT con este sistema: evitar la manipulación de los registros contables.

Verifactu afecta a la factura simplificada exactamente al mismo nivel que la factura completa. No hay trato especial por ser un ticket. Si tu actividad te obliga a usar un sistema informático de facturación, los tickets que emitas tienen que cumplir los mismos requisitos de integridad y trazabilidad que cualquier otra factura.

¿Quién está obligado y quién está exento de Verifactu?

La implantación de Verifactu tiene dos hitos clave, según el calendario establecido por la Agencia Tributaria:

  • Julio de 2025: desde esa fecha solo se comercializan programas de facturación que cumplen con el Reglamento Verifactu.
  • Octubre de 2028: las empresas, los autónomos y el resto de obligados deben emitir sus facturas con un software compatible con Verifactu. Hacienda fijó esta fecha el 5 de octubre de 2026 para hacerla coincidir con la factura electrónica.

Verifactu aplica a todos los autónomos y empresas que emiten facturas con sistemas informáticos en España, con independencia del sector o el volumen. No obstante, hay exenciones concretas.

Si eres un autónomo en régimen de estimación directa simplificada y emites tus facturas de forma manual (sin software), no estás obligado a Verifactu. Tampoco aplica a quienes llevan la contabilidad con sistemas que ya cumplen normativa equivalente en territorios forales, como TicketBAI en el País Vasco.

¿Y si estoy en recargo de equivalencia, régimen simplificado o en el de agricultura, ganadería y pesca?

En los regímenes de recargo de equivalencia, régimen simplificado o agricultura, ganadería y pesca, no estás obligado a emitir factura ni factura simplificada, así que el reglamento no te afecta. Existen excepciones basadas en los artículos 3.1 y 26 del Reglamento de Facturación, así que merece la pena repasarlas con tu asesor para confirmar tu caso concreto.

¿Y los tickets de tu caja registradora? Si entregas justificantes de venta que no son facturas completas ni simplificadas, porque no estás obligado a facturar, esos documentos quedan fuera de Verifactu. La normativa no los prohíbe: puedes seguir emitiéndolos de forma voluntaria, y tu caja registradora no tiene por qué considerarse un sistema informático de facturación (SIF) a efectos del reglamento.

Ahora bien, en el momento en que emitas una factura o una factura simplificada con un programa informático, aunque lo hagas de forma voluntaria, ese software sí es un SIF y sí tiene que cumplir Verifactu. La obligación no depende de tu régimen, sino de si estás facturando con un sistema informático.

¿Es obligatorio enviar los tickets a Hacienda en tiempo real?

No necesariamente. Verifactu contempla dos modos de funcionamiento, y tú decides (junto con tu asesor) cuál encaja con tu negocio:

  • Modo Verifactu, con envío automático: el software transmite cada registro de facturación a la AEAT en tiempo real o de forma periódica. El ticket lleva código QR y el cliente puede verificar la operación al instante.
  • Modo No Verifactu, sin envío: el software genera y almacena los registros inalterables, pero no los remite a Hacienda de forma proactiva. Quedan a disposición de la administración si los solicita.

Ambas opciones son válidas. La diferencia práctica es que el modo Verifactu da al cliente una comprobación inmediata, mientras que el modo No Verifactu te ahorra la conexión con la AEAT pero te obliga a conservar los registros en condiciones de poder entregarlos si Hacienda los pide.

Para negocios con TPV, que emiten cientos de tickets al día, como restaurantes o comercios, la adaptación técnica es el punto delicado. El TPV tiene que generar el registro inalterable y, si optas por el envío, conectar con la plataforma de la AEAT o con un sistema Verifactu que ya esté integrado. Confirma con tu proveedor si el software está adaptado antes de que llegue la obligatoriedad.

¿Qué datos debe llevar una factura simplificada con Verifactu?

Una factura simplificada bajo Verifactu mantiene los campos obligatorios del Reglamento de Facturación y suma los elementos técnicos del nuevo sistema. Además de los datos de siempre, si el software trabaja en modo Verifactu (con envío a la AEAT), el ticket debe incorporar:

  • Un código QR que permite al cliente comprobar en la sede electrónica de la Agencia Tributaria que el registro de la venta existe.
  • Una huella digital o hash encadenado al registro anterior, que garantiza la inalterabilidad.
  • El mensaje "Generada conforme a Verifactu" o una indicación equivalente, cuando aplique.

La diferencia entre factura completa y simplificada en el registro Verifactu está sobre todo en el tipo de documento declarado. El sistema distingue ambos tipos en los campos del registro, lo que permite a la AEAT saber qué documento respalda cada operación. La factura completa exige identificar al destinatario (nombre, NIF, domicilio); la simplificada, no, salvo que el cliente la necesite para deducir.

CampoFactura completaFactura simplificada
Datos del emisorObligatoriosObligatorios
Datos del destinatarioObligatoriosOpcionales (salvo deducción de IVA)
Importe máximoSin límite400 € general / 3.000 € sectores
Registro Verifactu (hash)SíSí
Código QRSí (modo Verifactu)Sí (modo Verifactu)

Cómo adaptar tu TPV o software de facturación a Verifactu

No hace falta rehacer tu sistema de cobro desde cero. Estos son los pasos para cumplir con Verifactu:

  1. Revisa tu TPV o programa de facturación. Contacta con tu proveedor y confirma si está adaptado a Verifactu o si tiene una actualización prevista.
  2. Decide el modo de envío. Con tu asesor, elige entre el modo Verifactu o No Verifactu.
  3. Verifica la homologación. Un software homologado por la AEAT garantiza que el registro cumple los requisitos técnicos del Reglamento.
  4. Forma al equipo. Quien cobre en el TPV tiene que saber que el ticket sale con QR y que no se puede modificar ni borrar sin dejar rastro.

El módulo de facturación de Holded emite facturas simplificadas conforme a Verifactu, con registro inalterable, encadenamiento de hash y código QR, por lo que la adaptación no supone cambiar la rutina de cobro.

Ejemplo de factura simplificada bajo Verifactu paso a paso

Para verlo en concreto, imagina una peluquería que trabaja solo con clientes particulares y emite tickets al final de cada servicio. El negocio usa un software homologado para Verifactu.

Al terminar un servicio de corte y peinado de 35 € con IVA incluido (21 %), el programa genera una factura simplificada con estos datos:

  • Número: S-2026-0423
  • Fecha: 10 de junio de 2026
  • Emisor: Peluquería Ejemplo S.L. (NIF B00000000)
  • Concepto: Servicio de corte y peinado
  • IVA incluido (21 %)
  • Total: 35,00 €

En ese mismo instante, el software calcula el hash encadenado con el registro anterior, genera el registro de facturación y, si está configurado en modo Verifactu, lo transmite a la AEAT. El ticket que recibe la clienta incluye un código QR para verificar la operación en la sede de Hacienda. Si la clienta pidiera factura completa para deducir el IVA de su empresa, el sistema emitiría una factura ordinaria con sus datos identificativos, siguiendo el mismo proceso de registro.

El flujo completo ocurre en segundos y sin pasos manuales para el negocio. El software hace el registro y el encadenamiento de forma automática en cada emisión.

¿Qué pasa si no adaptas tus tickets a Verifactu?

No adaptar tu sistema de tickets a Verifactu es una infracción tributaria con multa fija, independientemente de tu volumen de facturación. La normativa, recogida en el artículo 201 bis de la Ley General Tributaria, sanciona el simple hecho de tener o usar un software que no cumpla los requisitos, sin necesidad de que Hacienda demuestre que has cometido fraude.

Si eres el negocio que emite los tickets (comercio, hostelería, autónomo con TPV), te expones a una multa de hasta 50.000 € por cada ejercicio en el que se acredite que usas un sistema de facturación que no se ajusta a Verifactu o que ha sido manipulado. Y es acumulable: si el incumplimiento se arrastra varios años, la sanción se aplica año por año.

La normativa también va contra el software de doble uso. El fabricante o distribuidor que produzca o comercialice un programa que permita llevar doble contabilidad, borrar registros o alterar datos se enfrenta a 150.000 € por cada ejercicio fiscal y por cada tipo de sistema no conforme, más 1.000 € por cada equipo o instalación en la que se detecte el incumplimiento.

A esto se suman las sanciones ya existentes por facturación irregular: hasta el 1 % del importe de las operaciones por errores formales, el 2 % (o 300 € por factura) por no expedir o conservar tickets, y hasta el 75 % del importe de las operaciones cuando se emiten facturas con datos falsos. Adaptar tu TPV a tiempo sale mucho más barato que cualquiera de estos escenarios.

¿Cómo dar el siguiente paso?

Si emites facturas simplificadas o tickets en tu actividad, confirma que tu software de facturación cumple la nueva normativa: si no está adaptado, tienes margen hasta octubre de 2028, pero adelantarse evita prisas y errores de configuración.

Y si quieres una solución que ya cumple sin preocuparte por nada más, Holded emite facturas simplificadas con registro inalterable, hash encadenado y código QR, sin que tengas que cambiar tu forma de cobrar.

Isabel Rubio

Redactora de Contenidos

Isabel Rubio es redactora de contenidos en Holded, enfocada en emprendimiento y estrategias empresariales para pymes.

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