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Estrategias para modernizar un pequeño negocio

Estrategias para modernizar un pequeño negocio

¿Crees que tu pequeño negocio se está quedando obsoleto? Pues atiende a estas estrategias que te ayudarán a modernizar tu empresa.

A la velocidad que corren los tiempos modernos, está claro que lo de “renovarse o morir” ya no solo es una verdad como un templo de grande, sino que además es una verdad que cada vez corre a una velocidad más impactante. ¿Tienes un pequeño negocio y crees que se está quedando obsoleto y que precisamente por eso necesitas “renovarlo o morir”?

Pues para eso mismo te traemos este artículo. Nuestra intención es ofrecerte todas las claves y herramientas para que puedas establecer un conjunto de estrategias básicas con las que modernizar tu pequeño negocio. Empecemos centrándonos en cinco grandes líneas de acción…

 

Renueva tu producto o servicio

Esto es lo primero: si crees que tu pequeño negocio se está quedando obsoleto, probablemente sea porque has empezado a considerar que el producto o servicio que ofreces se está quedando atrás y ya no resulta tan rompedor, novedoso, único e imprescindible como era en un principio. Pero no te alarmes, porque todo envejece… Y solo es necesario volver a sacarle brillo.

Coge tu producto o servicio y aplícale una buena sesión de chapa y pintura tanto por dentro como por fuera: trabaja en un nuevo packaging, mejora sus funcionalidades, actualiza sus propiedades… Y, claro, también revisa los precios, porque es probable que el tiempo lo haya convertido en un producto o servicio caro y probablemente tengas que ajustar su coste.

 

Lávale la cara a tu pequeño negocio

El producto o servicio es el corazón de tu empresa, pero también tienes que aplicar el mismo proceso de chapa y pintura a todos los rincones de tu negocio. Empieza por tu propio espacio, ya sea una tienda o una oficina: redecóralo para que tu equipo y los visitantes externos sepan que están en una empresa moderna.

Y no solo eso, sino que también puedes recurrir a otras estrategias que también implican un lavado de cara para tu pequeño negocio. Piensa, por ejemplo, en renovar el logo, adaptar tu web a las nuevas tendencias de usabilidad, moderniza la estética de la imagen gráfica… Son pequeños detalles que, sumados, acaban creando una verdadera sensación de frescor y novedad.

 

Revaloriza a tu equipo

Los seres humanos somos así: si pasamos mucho tiempo en un mismo puesto de trabajo, tendemos a anquilosarnos. La relajación es inevitable, y con ella viene la correspondiente sensación de quedarse atrás. Pero, ojo, porque este tipo de actitudes no siempre son culpa exclusiva de los trabajadores y, de hecho, siempre deberías intentar incentivar a modernizarse en la medida de lo posible.

Puedes optar por la terapia de choque de rejuvenecer a parte de la plantilla para que aporte sangre fresca a tu pequeño negocio. Y, si no, también puedes intentar formar a tus empleados para que renueven y amplíen sus conocimientos. Aunque, ¿por qué no mezclar ambas estrategias?

 

Amplia los horizontes de tu pequeño negocio

Esta es, más que probablemente, la estrategia a la vez más compleja y necesaria para toda empresa. Porque, la verdad, ampliar los horizontes de tu pequeño negocio no es algo que debas plantearte cuando notes que se está quedando obsoleto, sino que más bien es una preocupación que siempre deberías tener sobre la mesa.

A ese respecto, varias son las líneas de acción que puedes seguir para ampliar los horizontes: puedes localizar el público de tu competencia directa e intentar captar su atención, puedes buscar nuevos canales de venta con los que llegar a clientes potenciales que no estén todavía en tu radar… Pero repetimos: esto es algo que, si te preocupa siempre, mantendrá joven a tu empresa.

 

Explora las nuevas tecnologías

Parece un consejo de perogrullo, pero no lo es: el mundo se está convirtiendo en un lugar difícil de entender si no es a través de al tecnología. Y, por lo tanto, siempre deberías estar atento para incorporar todos los avances tecnológicos posibles a tu pequeño negocio.

Al fin y al cabo, aplicar un avance tecnológico antes que tu competencia va a ser un factor diferencial que te proporcione un mayor éxito. Y no solo eso: la tecnología te servirá para hacer más fácil el trabajo de tus empleados, para optimizar procesos de producción y un largo etcétera que no deja de renovarse día sí y día también. Y que, en consecuencia, debería obligar a tu pequeño negocio a renovarse día sí y día también.