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Esto es lo que tus emojis dicen de ti (y de tu empresa) 🔥🔥

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Esto es lo que tus emojis dicen de ti (y de tu empresa) 🔥🔥

Los emojis se han apropiado de nuestra comunicación. Te guste o no, las caras amarillas, los monos tapándose ojos, boca y orejas, o la flamenca del vestido rojo han entrado en todas las esferas de nuestra vida; ya sea el entorno laboral o el privado.

Lejos de entorpecer y suplantar nuestras habilidades comunicativas,  los emojis añaden matices anteriormente inexplorados en los intercambios a distancia, incorporando estados de ánimo en un mensajes textuales casi siempre planos. El emoji aporta contexto sobre nosotros mismos. Nos define.

“¿Cómo estás?” es una pregunta sencilla, directa, sin otra intención; pero si añadimos una cara sonriente y sonrojada entonces el mensaje cambia, se vuelve cálido.

En un artículo publicado por la revista Trends On Cognitive Sciences –del que se hace eco la CNN, un equipo de psicólogos argumenta que a medida que nuestras interacciones diarias se vuelven más digitales, los científicos se beneficiarán al poder estudiarlas más a fondo.

Gracias a esta profusión en el uso de emojis, un equipo de investigadores de la Universidad de Edge Hill en el Reino Unido cree que hemos mejorado la satisfacción en la comunicación a distancia, ya que éstos permiten emplear rasgos de la comunicación verbal, como los gestos y las expresiones faciales, dentro del entorno digital.

Yendo al significado, ¿qué tratan de decirnos estos emojis? Basta un simple vistazo para intuir sus intenciones: al ver la popular cara redonda con dos lágrimas saltando de los ojos y la risa en la boca abierta, podemos hacernos una idea de que a la otra persona le ha hecho gracia nuestra interacción. O al revés, si asoman lágrimas sobre una boca doblada hacia abajo, entonces hemos provocado lástima.

Las palabras por sí solas no funcionan de este modo. “Diferentes regiones del cerebro se iluminan cuando estás mirando emojis”, opina Linda Kaye, psicóloga encargada de dirigir el estudio elaborado por la Universidad de Edge Hill. “Vemos algo neurológicamente diferente, lo que implica que los emojis funcionan como la comunicación no verbal”.

Según Kaye, los emojis hacen las veces de un tipo de comunicación –en el espacio físico– que proporciona una ventana a nuestra persona. Aporta sutilezas que dicen si somos o no empáticos, si somos accesibles. Si somos mucho más que nuestras palabras.

Cuando no puedes ver a la persona con la que te comunicas, un emoji es una opción efectiva a la hora de expresar emociones, y la elección de emoji puede alterar drásticamente el significado de nuestra comunicación. Por ejemplo, un “acabo de caer por las escaleras” puede ser dramático si va acompañado de un emoji triste, o puede ser anecdótico si se complementa con el emoji de la risa con lágrimas.

La misma frase acompañada de emojis distintos tiene significados completamente dispares, y exige reacciones igual de diferentes; coherentes. El emoji aclara cómo se siente la persona con una precisión cercana a la expresión gestual.

En tu caso, ¿utilizas muchos emojis? Para los investigadores liderados por Kaye eso significa que eres una persona agradable. El estudio vincula la utilización de emojis a la amabilidad del mismo modo que se piensa, en base a estudios relacionados, que las personas con mayor registro de expresiones faciales y entonaciones tienen las habilidades sociales más desarrolladas.

En la misma línea, el equipo de investigadores concluyó que quienes utilizan más emojis son más empáticos, una característica que a su vez les hace más accesibles. “Este dato habla sobre cómo nos estamos entendiendo unos a otros y cómo es probable que interactuemos con otras personas”, resolvió Kaye.

Al profundizar en los detalles, los investigadores observaron que las personas con más prejuicios hacia sí mismas tenían menos probabilidades de utilizar emojis tristes. “Descubrimos que las personas con auto-prejuicios están negativamente relacionadas con los emojis tristes”, resolvió Kaye. “Cuantos más plenamente conscientes son de sí mismas, menos utilizan estos emojis”.

En cuanto al escenario en el que utilizamos emojis, el estudio encontró que el 80% de las personas los utilizamos en los mensajes de móvil, el 76% en Facebook y solo el 15% en correos electrónicos. Es una tendencia que pronto cambiará: poco a poco los emojis dejarán de ser una opción para integrarse en nuestros mensajes como lo hacen los signos ortográficos.

Hoy en día, la combinación texto-emoji es la manera más productiva que tenemos de comunicarnos a distancia –cuando no lo hacemos por voz o vídeo, claro–. Así lo destacó Kaye poniendo el ejemplo de la web de citas Match.com, donde los resultados de las encuestas muestran un éxito mayor al encontrar coincidencias cuando las personas emplean emojis de manera regular.
Los emojis nos acercan a los demás y también nos definen. Nos muestran más accesibles, más cálidos. ¿Y qué nivel de aprovechamiento puede hacer una empresa de esa percepción general?