Proyectos

Sistemas ERP: ejemplos y usos dentro de una empresa

Sistemas ERP: ejemplos y usos dentro de una empresa

¿Necesitas unos buenos «ejemplos de ERP» para entender las posibilidades de los sistemas Enterprise Resource Planning? Aquí tienes un buen puñado.

ERP. Tres siglas mágicas que, de un tiempo a esta parte, se han convertido en un imprescindible del vocabulario de las empresas que apuestan por la tecnología para optimizar su funcionamiento. Es el momento, entonces, de que dediquemos un post al corazón de los sistemas ERP: casos prácticos y usos que pueden ayudarte a comprender con más claridad este concepto.

Aunque, un momento, detengámonos. ¿Tiene todo el mundo bien claro qué es exactamente un ERP? Antes de centrarnos en mostrar ejemplos de ERP, por si acaso, recurramos a la necesaria definición: ERP son las siglas de Enterprise Resource Planning. Y, como su nombre anglosajón indica, es un software que ayuda a una empresa a que planifique sus recursos.

Pero dicho así queda un poco parco, ¿verdad? Así que mejor desarrollémoslo un poco más: un ERP es un software pensado para ayudar a una empresa a que controle absolutamente todos los flujos de información generados en las diferentes áreas de la organización. Es este un software, entonces, que integrará los diferentes departamentos poniendo a su disposición una única base de datos en la nube en la que trabajar en tiempo real.

Finanzas, compras, ventas, logística, recursos humanos, CRM… Todo esto pasa por este sistema y, de hecho, es mejorado gracias a sus herramientas. ¿Te estás preguntando entonces cuál es el mejor software ERP? Sigue leyendo, porque te ofreceremos bastantes claves para que decidas por ti mismo.

ERP: ejemplos

¿Cómo abordar los «ejemplos de ERP» (llamémoslos así de forma informal)? La mejor forma de hacerlo es ligando dichos ejemplos a sus propias características, lo que nos conducirá a dividir estos sistemas según su diseño y según su instalación.

ERP según diseño

Si abordamos los diferentes casos prácticos de ERP según el diseño, encontramos dos posibilidades: los sistemas a medida y las soluciones estándar. Como todo lo que es «a medida» en este mundo, los primeros implican un coste más elevado para la empresa que opte por ellos, ya que implica encontrar una empresa que sepa adaptar el sistema a tus necesidades (aunque ni que decir tiene que esta adaptabilidad siempre jugará a favor del negocio). Esta sería la opción de las grandes empresas, que apuestan por tecnologías como SAP o Microsoft Dynamics.

Por el contrario, las soluciones estándar suelen ser softwares modulares que resultan más baratos y que pueden ser implantados en una empresa con mayor facilidad. Se suelen contratar por módulos según las necesidades del negocio, y lo cierto es que existen soluciones realmente especializadas. Este es el recurso más accesible para pymes, y Holded vendría a ser el ejemplo pluscuamperfecto.

Sistemas ERP: ejemplos y usos dentro de una empresa
ejemplos de ERP

ERP según instalación

Según el tipo de instalación, podemos hablar de dos tipos de «ejemplos de ERP»: el local o el que se encuentra en la nube. ¿Qué es exactamente un ERP local? Aquel que está instalado en el propio sistema informático de una empresa, que tiene una nube propia en la que trabajan sus empleados.

Lo más habitual, sin embargo, son los sistemas que funcionan en la nube externa a la empresa, lo que implica que un trabajador pueda acceder a él incluso desde un sistema informático que no esté dentro de las propias facilidades. ¿Pros y contras? Pues puede que sea un sistema menos seguro, pero también es muchísimo más versátil y cómodo.

Usos de sistemas ERP

¿Necesitas más «ejemplos de ERP» para verlo un poco más claro? Pues abordemos estos ejemplos a partir de los propios departamentos de una empresa que pueden usar ciertos módulos concretos…

  • Inventario. Las herramientas de gestión del inventario pueden ayudarte a cuantificar los objetivos de stock y a hacer un seguimiento minucioso de los artículos de tu almacén.
  • Compras. Automatiza tus compras basándote en las necesidades de tu inventario.
  • Ventas. Optimiza el flujo de ventas desde la generación de presupuestos hasta la gestión de pedidos y facturación.
  • Finanzas. Administra el capital empresarial a partir de una visión panorámica de la tesorería de tu compañía.
  • CRM. Gestiona las relaciones con tus clientes anticipándote a sus necesidades y visualizando oportunidades gracias a las automatizaciones.
  • Recursos humanos. Utiliza un software especializado para gestionar los registros de los empleados, las nóminas e incluso sus perfiles laborales.

Y estos son solo algunos de los «ejemplos sobre ERP» más vistosos. Pero has de tener en cuenta que softwares como por ejemplo Holded están mejorando continuamente sus prestaciones y añadiendo módulos para cubrir las nuevas necesidades que surgen día sí y día también en el seno de las empresas modernas.