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El arte de delegar y cómo puede beneficiar a tu PYME

El arte de delegar y cómo puede beneficiar a tu PYME

Las finanzas de tu PYME van viento en popa… ¿Es el momento de delegar? ¿Por qué deberías hacerlo? ¿Cómo conseguirlo con éxito?

Tu PYME va viento en popa, está creciendo tal y como tenías previsto (e incluso un poquito más), tienes las finanzas controladas… Es el momento, entonces, de que revises los flujos de trabajo y la estructura de tu empresa. Y es el momento, sobre todo, de que plantees la posibilidad de empezar a delegar parte de tu trabajo.

Sí, es un paso dificilísimo. Cuando te has acostumbrado a tenerlo todo bajo control y que todo vaya bien, el pánico de que todo vaya mal cuando te alejes mínimamente es demasiado acongojante… Y, sin embargo, es algo que necesitas hacer si quieres que tu PYME crezca. A continuación te explicamos por qué y cómo hacerlo.

 

¿Por qué es importante el arte de delegar?

Para empezar, delegar es importante a la hora de liberar tu tiempo. ¿No te parece que dedicas parte de tu día a tareas menos relevantes que, si no ocuparan parte de tu tiempo, te permitirían trabajar en hacer crecer tu PYME? Claro que sí.

Pero, de hecho, delegar es importante no solo como beneficio directo para ti. También es un beneficio directo para tu equipo, ya que estimula la productividad al dar alas a las habilidades de los miembros de tu empresa y al permitirles adquirir nuevas competencias que les resultarán vigorizantes y estimulantes. Además, si un miembro de tu equipo siente que delegas en él, sentirá confianza y seguridad. Y eso solo puede repercutir positivamente en el crecimiento de tu PYME.

En resumidas cuentas: delegando detectarás las fortalezas y debilidades de tu equipo para así incentivarlas o paliarlas según convenga. Y, sobre todo, delegar estimulará el compromiso de los miembros del equipo. Como suelen decir los ingleses: esto es un puro win win.

 

¿Cuándo deberías delegar?

Para empezar, es necesario aclarar los conceptos: delegar no es lo mismo que asignar. Cuando asignas un trabajo a un empleado, sea relativo a las finanzas, a la producción o a cualquier otro área de tu PYME, le instruyes para realizar una tarea concreta. Ahora bien, en un proceso de delegación, ese empleado tiene que ser muy consciente de que está recibiendo la responsabilidad de ocuparse de parte de tu trabajo.

Con esto claro, hazte las siguientes preguntas: ¿es necesario que estés al cargo de una tarea concreta o alguien de tu equipo podría llevarla a cabo (incluso con mayor dedicación y mejores resultados)? ¿Esta tarea puede ayudar a que alguno de tus empleados use sus propias habilidades? ¿Tienes tiempo para realizar el traspaso de poderes?

Las respuestas a estas preguntas te indicarán si debes delegar o no esa tarea concreta. Y, de hecho, una vez decidas que delegar es lo mejor que puedes hacer, tocará realizar la pregunta final: ¿cuánta cantidad de control y poder quieres transferir a tu empleado? Dependiendo de esto, la delegación será más o menos profunda.

 

¿Qué has de tener en cuenta a la hora de delegar?

Ya está: has decidido que una de tus tareas puede ser delegadas… ¿Qué has de hacer a continuación? Lo primero de todo es identificar al miembro de tu equipo que mejor puede realizar el trabajo y, sobre todo, sopesar si la asunción de esta nueva tarea puede ir en detrimento del trabajo que ya tenga asignado.

Una vez detectada esta persona, es el momento de convencerle para que asuma el compromiso: háblale de que será algo positivo para la empresa, que acabará repercutiendo en las finanzas y que todos saldréis ganando. Cuando le hayas convencido, eso sí, deberás ser claro y específico sobre el nuevo trabajo que va a asumir. No tengas miedo a perder una cantidad de tiempo considerable en explicarle todo el proceso e incluso en hacerlo las primeras veces junto a él, porque esa es la única forma de evitar sorpresas en el resultado final.

Por último, un consejo que es un poco obvio pero en el que nunca está de más hacer hincapié: una vez has delegado tu trabajo a un empleado, es necesario que le apoyes, que le ayudes y, sobre todo, que le demuestres tu aprecio. Concéntrate en lo positivo, premia sus logros y, solo a partir de lo positivo, aborda lo negativo y todo aquello que se pueda limar. Delegar no es algo que salga bien a la primera… Pero, a la larga, no hay nada más beneficioso para una PYME y sus finanzas.