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Cómo digitalizar una empresa para desanclarla de su pasado

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Cómo digitalizar una empresa para desanclarla de su pasado

Digitalizar la empresa actual es clave para entrar en una dinámica de crecimiento, porque la alternativa al crecimiento, como ya te contamos aquí, es la desaparición.

En este sentido, si queremos crecer, hemos de tener en cuenta que las nuevas tecnologías han cambiado radicalmente la manera de comunicarnos y consumir, pasando de ser consumidores pasivos a convertirnos en productores/consumidores o, como se ha dado en llamar, prosumidores; cocreadores de la marca. Digitalizar la empresa es la forma de adaptarse a esa tendencia para aprovechar el potencial de venta que ofrece la era de la comunicación.

Porque el cliente hoy es digital, como debería serlo la propia empresa. Ésta debe sumarse al camino que ya iniciaron las redes sociales –que revolucionaron la forma de interactuar entre nosotros– y construir una nueva cultura en base a las exigencias del entorno digital. Es la única manera de competir contra negocios similares que ya han emprendido la transformación digital.
¿Qué puntos hemos de tener en cuenta para emprender esta transformación digital?

Omnipresencia del móvil.

A nadie le sorprende ya que millones de personas de todo el planeta estén interconectadas a través de sus dispositivos móviles. Los smartphones y las tablets son extensiones de nuestro propio cuerpo, apenas podemos vivir sin ellas. Esta popularización de la tecnología de bolsillo abre un abanico infinito de oportunidades que las empresas deben ser capaces de aprovechar. Por lo tanto, digitalizar tu negocio y adaptarlo al lenguaje del móvil es casi una obligación.

Formación digital.

Para poder transformar tu empresa necesitas antes conocer los entresijos del entorno digital. Para ello, nada mejor que compartir tiempo y espacio con expertos en la materia, caso de emprendedores y demás mentes creativas del mundo digital.

Para lograr una correcta transformación digital del negocio se precisa un cambio en la gestión de la información, de modo que se tengan a mano las herramientas adecuadas para poder buscar, obtener, evaluar y compartir esta información. El punto último es clave: aprender a comunicar tu negocio en el entorno digital es básico para que éste alcance la reputación deseada.

Ojo con la reputación online.

Lo hemos anticipado en el punto anterior: el prestigio de tu marca en la red hoy en día lo es todo. Esta reputación no depende de ti, sino que se va construyendo a partir de las opiniones que otros usuarios dejan de tu negocio. En este sentido, procura asear cada contenido propio que difundas y cuida las relaciones tanto como te sea posible.

Ese esmero en la sociabilización quizás se traduzca en ‘fans’ que recomiendan tu marca sin que les invites a ello. Procura detectar a estos usuarios y aprovecha su influencia ante otros clientes potenciales. Las personas confiamos más en lo que nos dicen nuestros amigos que en un anuncio publicitario, por tanto estas recomendaciones terminarán siendo la publicidad más efectiva.

Personalización de contenidos.

Internet se ha convertido en un inmenso contenedor de información que lucha por obtener un poco de visibilidad. El contenedor está colapsado, la única manera de que nuestra información atraiga algún click es diferenciarla de otras aparentemente similares. En determinados sectores, la mayoría, hemos de tener en cuenta que las personas ya no quieren leer textos largos y abstractos, sino que prefieren obtener pequeñas píldoras de información con contenido valioso y muy adaptado.

Análisis de datos.

La cuadratura del círculo digital, el dominio del Big Data. Actualmente es tan importante saber recolectar cantidades ingentes de datos como tener la habilidad de medirlos después. El correcto análisis del Big Data se traduce en oportunidades económicas, pues nos lleva a localizar y explotar mejor una determinada demanda aún por satisfacer. Para completar la transformación digital de tu empresa, el dominio del Big Data es un factor imprescindible.

Digitalizar

Una vez que hemos visto los aspectos a tener en cuenta en el proceso de transformación digital de una empresa, pasaremos a ver qué pasos hemos de dar para completar ese proceso. A continuación, seis puntos básicos que deberían incluirse en cualquier plan de transformación digital:

Analiza a los clientes.

Ver qué está haciendo la competencia es importante, pero a veces se pierde el foco en lo esencial: evaluar los hábitos de consumo de nuestros clientes, ahora muy centrados en el entorno digital.

Transforma la cultura de tu empresa.

Olvida los viejos procesos analógicos y adopta las dinámicas del mundo digital. Un ejemplo interesante: gestionar el negocio a través de una plataforma tan sencilla y elegante como Holded.

Define un plan de acción.

La adaptación al entorno digital precisa una nueva forma de hacer las cosas, pero antes de emprender acciones sin sentido, conviene trazar un plan nítido y efectivo. Para tal fin puedes rodearte de expertos en la materia.

Invierte recursos en formación.

No puedes tener un negocio digital sin personal que esté preparado para trabajar en el entorno digital. No es que sea demasiado complejo, pero requiere cierto conocimiento. Por eso, procura formar a los trabajadores convenientemente en el nuevo entorno en el que se van a desplegar.

Emplea metodologías ágiles.

El mercado digital se caracteriza por su flexibilidad y su agilidad. Desenvolverse bien dentro de él supone adaptarse a sus reglas, por tanto, procura adoptar metodologías que sigan estos dos principios básicos de Internet.

Mide los resultados.

Lo hemos dicho antes: un dato bien medido es una enorme oportunidad de negocio. Y al contrario, un dato en bruto no sirve de absolutamente nada. Dota a la empresa de la capacidad para almacenar datos y analizarlos después para que éstos redunden en beneficio propio.