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Consejos para hacer una newsletter efectiva

Consejos para hacer una newsletter efectiva

Este artículo te ofrece cuatro consejos para conseguir que la newsletter de tu e-commerce sea lo más efectiva y optimizada posible.

Las redes sociales van y vienen y, de hecho, la red social que es monarca hoy mañana puede que sea una plebeya (si no es que directamente está muerta). Eso significa que todos los “followers” que hayas conseguido puede que en el día de mañana no te sirvan de demasiado… La newsletter, sin embargo, además de la reina del e-commerce, es algo que dura para siempre.

Si alguien te da su mail para que le envíes tu newsletter, no dependerás de redes sociales y algoritmos del montón para hacerle llegar tu información: podrás entregársela directamente. Es por eso mismo por lo que una buena base de datos es a día de hoy mucho más ansiada que una cantidad inmensa de seguidores en redes sociales.

Y es por eso que, a continuación, este artículo te ofrece cuatro consejos básicos que te ayudarán a construir la newsletter más efectiva, esa que tu e-commerce necesita.

 

 

Piensa (y repiensa) el asunto

El 33% de las personas que reciben una newsletter deciden si lo abren o no partiendo del interés que le genere su asunto… ¿No te parece entonces que estas escasas palabras que coronan el correo electrónico merecen una inversión de esfuerzo y tiempo casi al mismo nivel que el cuerpo de la newsletter?

Al fin y al cabo, el asunto de una newsletter es una especie de gancho publicitario, de anzuelo que ha de conducir hacia nuestro e-commerce a todo aquel que reciba el mail en su bandeja de entrada. Así que dale vueltas y más vueltas (y todavía más vueltas) hasta que encuentres el asunto pluscuamperfecto, porque al final te va a compensar.

 

Cuida (y estructura) tu contenido

Da igual si el asunto de tu newsletter es atractivo y si el diseño está optimizadísimo: si el contenido que envías no tiene el valor suficiente, perderás la confianza de quien lo recibe. Y esta decepción incluso puede desembocar en una decisión de baja que corte la vía de comunicación con tu e-commerce… No te interesa, ¿verdad?

Entonces cuida tu contenido y envía solo información que aporte algún tipo de valor añadido a quien vaya a recibir tu newsletter. Además, procura estructurar tu contenido siguiendo una pirámide invertida de valores en la que lo más importante ha de situarse en la parte superior de la newsletter y lo menos importante puede quedar para el final. Así te aseguras que, si alguien abandona el barco antes de tiempo, por lo menos se haya quedado con lo más relevante.

 

Trabaja en un diseño depurado

No creas que el diseño es algo que debes dejar para los expertos. Al fin y al cabo, un buen diseño es aquel que hace que brille tu contenido, y eso es algo que puedes apreciar tú mismo (y de lo que puedes opinar si es que dejas esta tarea en manos ajenas).

Una vez te pongas a trabajar en el diseño de tu newsletter, ten en cuenta consejos básicos como evitar el exceso de imágenes (que pueden saturar y desviar la atención del texto y los links en él incluidos) o cuidar la tipografía (que ha de ser agradable y de lectura fácil). También es básico asegurarte de que tu newsletter tiene un diseño “responsive” que se adapte a todo tipo de dispositivos: ordenadores de sobremesa, portátiles, tablets, teléfonos…

 

Evita convertirte en “spam”

Esto es, más que probablemente, lo más complejo a la hora de hacer una newsletter: ¿cómo evitas convertirte en “spam” para todos aquellos que reciban la información y el contenido de tu e-commerce? La primera regla de oro es sencilla: no te pases con la frecuencia de envío, porque eso es lo primero que suele saturar de las newsletters más descuidadas.

Pero un usuario puede llegar a considerar que tus correos son “spam” no solo por la frecuencia, también por lo repetitivo de su contenido, por lo insustancial de su información o por el exceso de tretas desleales que busquen el click fácil. Piénsalo: si tu newsletter es algo que no te gustaría recibir en tu propia bandeja de correo, ni se te ocurra pulsar el botón de “enviar”.