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¿Cómo logró Slack salir a bolsa en 2019?

¿Cómo logró Slack salir a bolsa en 2019?

Slack acaba de anunciar que saldrá a bolsa en este año 2019… Así que es necesario preguntarse: ¿cómo lo ha conseguido exactamente?

Hace unos días, Slack anunciaba su salida a bolsa… Sorprendiendo a propios y a extraños. O, por lo menos, sorprendiendo a los propios y a los extraños que no han seguido en los últimos años el ascenso meteórica de esta app que, en un tiempo récord, ha conseguido convertirse en uno de los casos de éxito más impresionantes de la actualidad.

Pero empecemos por el principio, mucho antes de esta entrada en bolsa, y preguntemos (por si todavía queda alguien que no lo sepa): ¿qué es exactamente Slack? Dicho en pocas palabras, Slack es una app de mensajería especializada en comunicación interna de equipos profesionales.

La aplicación se lanzó en febrero del año 2014 y consiguió hacerse con una plataforma de 15.000 usuarios iniciales. Lo que no está nada mal. Pero es que, desde entonces, las cifras no han hecho más que incrementarse: en 2015 ya superaba los tres millones de usuarios. Y, a día de hoy, cuenta con más de 8 millones de usuarios activos diarios entre los que 3 millones pagan por su servicio.

¿Impactado? Pues esto se ha acabado traduciendo en un dato realmente impresionante: en octubre de 2018, Slack tenía un balance general de unos 900 millones de dólares en efectivo. Lo que, en comparación a los 221 millones de dólares de 2017 es, fundamentalmente, una burrada. Y también es el principal motivo por el que la empresa ha decidido descorchar el año 2019 con su salida a bolsa.

En resumidas cuentas, podría decirse que Slack es un caso a estudiar si lo que quieres es triunfar en el mundo online… Y, por eso mismo, este artículo lanza dos preguntas al aire: ¿cómo ha conseguido triunfar Slack? ¿Y cómo ha conseguido salir a bolsa?

 

¿Cómo ha conseguido triunfar?

Para empezar: como en muchos otros casos similares, el triunfo de Slack no ha sido un pelotazo surgido de la nada. Más bien lo contrario. Antes de triunfar con su servicio de mensajería, el equipo de Slack venía de darse un batacazo empresarial considerable al intentar lanzar un videojuego online basado en tecnología Flash titulado “Glitch”.

El proyecto fue un fracaso estrepitoso, pero fue un fracaso que el equipo fue capaz de traducir en lección empresarial para conseguir abordar su próximo proyecto con éxito. Y ese proyecto, basándose en la tecnología de chat primitivo de IRC, fue precisamente Slack.

¿Cuál ha sido el secreto del éxito de esta app? Sus propios creadores, cuando les preguntan, suelen apuntar hacia tres pilares básicos que muchos otros negocios online pueden (y deberían) aplicar:

  1. Identificar una necesidad del mercado (y explicarla en términos positivos). Según los creadores de Slack, la gran pregunta no es “¿cómo gano dinero a partir de mis clientes?” sino más bien “¿cómo puedo mejorar la vida de mis clientes?“. Ellos detectaron que la mayor parte de sus clientes potenciales no usaban un sistema de chat profesional o que usaba sistemas frustrantes. Y se pusieron a trabajar en ello.
  2. Centrarse en pocas cosas, pero perfeccionarlas hasta la excelencia. Los sistemas megalomaníacos que solucionan mil problemas de la vida del usuario no existen. Siempre fallan de alguna forma u otra. Así que lo mejor es centrarse en solucionar pocos problemas, pero en solucionarlos de forma excelente.
  3. Apostar por el freemium. Slack se ha convertido en uno de los grandes precursores del sistema freemium: ofrece tu tecnología gratis y, una vez hayas convencido a tus clientes potenciales, sube las apuestas con una versión con funcionalidades extras que sean de pago. No falla. Todo el mundo quiere probar algo antes de comprarlo, ¿no?

 

¿Cómo ha conseguido salir a bolsa?

La gran sorpresa de la salida a bolsa de Slack no ha sido tanto la salida en sí misma, sino el modelo con el que lo ha conseguido. Y es que, contra la manera tradicional, Slack presentó de forma confidencial un borrador de declaración de registro ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC en sus siglas anglosajonas) para un listado público. Si consigue este listado público, por cierto, será la segunda tecnología en hacerlo después del gigante Spotify.

La cuestión es que, en vez de vender acciones a precio fijo, este listado implica que los accionistas puedan vender sus acciones directamente en la oferta pública. La principal ventaja de este modelo es que las empresas evitan las tarifas de los bancos de inversión y también los períodos de bloqueo para los accionistas con información privilegiada.

¿Una opción revolucionaria? Pues, por lo menos en lo concerniente a empresas online, parece ser que sí. Así lo prueba que el método de Slack vaya a ser copiado en breve por Uber, Lyft, Airbnb y Palantir. Así que ya se puede afirmar en voz alta: estamos ante el futuro de la bolsa.