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Cómo gestionar tus envíos nacionales e internacionales

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Cómo gestionar tus envíos nacionales e internacionales

La gestión de los envíos nacionales e internacionales es un punto esencial en el éxito de una ecommerce, y las estadísticas así lo avalan: según el Observatorio Nacional de Telecomunicaciones, el 32% de los compradores españoles considera que lo más importante en una tienda online son los tiempos de entrega.

En este artículo aportamos algunos consejos para reducir los tiempos de entrega en cualquier envío previsto, sin importar cuál es el punto de partida y si la ecommerce está montada en Shopify, Prestashop o cualquier otra plataforma destinada a tal efecto.

Sé transparente con los gastos de envío: no obligues al usuario a registrarse para poder conocer estos gastos. Muchas veces, cuando un cliente se interesa por un producto de una determinada ecommerce, el dinero que le va a costar el envío sobrevuela siempre su mente. Si no se es transparente con esa cantidad puede ocurrir que disuadamos al usuario.

Aportar el coste desde el principio: retomando el punto anterior, la mejor opción siempre es ofrecer la cifra de los gastos de envío en la misma ficha del producto. Es ahí donde se suele generar el interés de un cliente hacia un determinado producto.

Flexibilidad absoluta: es muy importante que la ecommerce que realice envíos dentro de las fronteras del país –o al extranjero– ofrezca diversas opciones de entrega, contando con una horquilla de servicios que irá del básico al exprés o premium. Asimismo, se puede habilitar la recogida gratuita en tienda para quien quiera desplazarse hasta ella. Con los horarios ocurre lo mismo; hay que ofrecer un buen margen de horarios para que el envío no se convierta en un lastre de venta.

Mucha información, y dividida por regiones o países: Cuando los clientes escogen la forma de envío, es bueno ofrecer que se puedan consultar de nuevo los detalles relacionados con la compra. Asimismo, si las tarifas que se cobran son distintas para Badajoz y Segovia, o para Portugal y el Reino Unido, conviene tener a la vista una tabla de precios en el que se precisen esas diferencias.

El negocio no está en el envío: Una empresa no puede intentar ganar dinero con sus sitema de gastos de envío. Los clientes suelen estar muy informados de todo lo relacionado con los gastos de envío de los negocios, y cualquier estrategia para cargar sobrecostes será vista con una mezcla de decepción y rechazo absoluto.

Optimizar los precios por tamaños y pesos: el precio de envío se puede ajustar bastante teniendo en cuenta el tamaño y el peso del producto que sale del almacén. Por ello, es necesario especificar siempre ambos datos, para de este modo poder ofrecer un tipo de entrega más o menos ágil. Cuando el material a enviar es muy pesado, se puede negociar una tarifa fija a consensuar con la empresa de mensajería.

No te demores: los envíos, siempre que se pueda, hay que realizarlos al día siguiente de haberse hecho el pedido. Incluso si se ha pagado por un servicio básico, trata de no retrasar el envío del producto. Sobre todo hay que tener en cuenta que, si la compra llega antes de lo previsto, siempre que se le avise, el cliente estará muy satisfecho; por el contrario, si llega tarde, es muy posible que en la siguiente compra elija otra ecommerce.

Siempre es preferible llegar antes que prometer y no cumplir: si ofreces plazos irreales para diferenciarte de la competencia y nunca los cumples, entonces tu negocio está en serio riesgo de perder toda la cliente. Promete solo plazos que puedas cubrir de manera holgada o con absoluta seguridad. La fiabilidad es tal vez la característica más valorada en los negocios de Internet.

Implementa el tracking: la democratización de la compraventa online ha hecho que se avance en las posibilidades de ésta; que, con la satisfacción al cliente siempre en el horizonte, se ofrezcan servicios cada vez más novedosos. En este sentido destaca el tracking, la posibilidad de seguir el envío del producto adquirido desde que sale del almacén hasta que nos llega a casa. Ese seguimiento reduce la ansiedad por la llegada del paquete y permite que el usuario tenga un mayor control sobre su compra.