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Cómo darse de baja de autónomo (paso a paso)

Cómo darse de baja de autónomo (paso a paso)

En este artículo no solo te explicamos cómo cursar la baja de autónomo paso a paso, sino que también preguntamos: ¿merece la pena darse de baja para darse de alta más tarde?

Ser autónomo tiene muchísimas ventajas… Pero también tiene una desventaja clarísima: la incertidumbre. El trabajador por cuenta propia, a diferencia de aquel que trabaja por cuenta ajena, muchas veces no sabe si mañana tendrá trabajo y podrá seguir generando dinero.

Resulta comprensible que de vez en cuando te preguntes si, en caso de que el mundo laboral te depare algún revés (es decir: una época de vacas flacas en la que tu facturación caiga en picado), puedes darte de baja de autónomos con facilidad. O si, por el contrario, vas a tener que enfrentarte a un tsunami de papeleo insufrible.

¿Alguna vez has tenido esa duda? Te la despejamos en este artículo. Porque, al final, cualquier ayuda para autónomos siempre es bienvenida.

Requisitos a cumplir

Una aclaración inicial: en este artículo no vamos a tratar la baja de autónomos por incapacidad temporal (es decir: enfermedad o accidente), sino la baja por motivos general. Antes de nada, eso sí, si quieres darte de baja de autónomo, lo primero que tienes que saber es que tienes que estar al día con Hacienda.

Esto significa que, antes de iniciar los trámites correspondientes para cursar el cese de actividad, desde la Seguridad Social existen tres requisitos que se imponen a los trabajadores autónomos.

  1. No tener deudas pendientes con la Agencia Tributaria. Esto es básico.
  2. Si, además de ser autónomo también eres administrador de una sociedad, se te pedirá justificar los motivos de tu baja en una escritura pública.
  3. En el caso de que hayas cotizado por lo menos un año para la prestación por cese de actividad (es decir: el tan cacareado paro de los trabajadores por cuenta propia), deberás justificar cuáles son las razones económicas de peso para cesar tu actividad.

Proceso para darse de baja de autónomo

Antes de nada, vamos a quitarte el miedo de encima: no tienes nada que temer, porque el proceso para darte de baja de autónomo es rápido y sencillo. Eso sí, deberás hacer efectiva tu baja en dos lugares diferentes: la Seguridad Social y Hacienda. Vemos los dos pasos por separado.

Seguridad Social

En primer lugar, deberás cumplimentar el Modelo TA.0521 con tal de cursar la baja autónomo en la Tesorería General de la Seguridad Social. Siempre puedes acercarte personalmente a una sede de la TGSS para hacer todo el papeleo de forma presencial pero, si dispones de certificado digital y sistema [email protected] PIN, puedes optar por hacerlo de forma telemática.

Es realmente fácil. Para cursar la presentación telemática lo único que tienes que hacer ese acceder a la sede electrónica. Una vez hayas accedido con tus credenciales pertinentes, entra en el apartado ciudadanos, después en afiliación e inscripción y finalmente en baja en el RETA.

Una advertencia final: ten mucho cuidado con la fecha en la que te des de baja. Piensa que, si presentas esta solicitud antes del primer día del mes siguiente (dicho de otra forma: antes de final de mes), igualmente deberás abonar la cuota de la Seguridad Social al completo. Da igual que no hayas tenido actividad ciertos días, porque no se te aplicará ningún descuento de ese porcentaje temporal. Tanto da la fecha efectiva de la baja, tanto da si te das de baja el día 7 como el día 27 de un mes, deberás cubrir tu cuota al completo. Así que tampoco te apresures creyendo que eso implicará pagar menos.

Hacienda

El segundo paso corresponde a hacer efectiva la baja como autónomo ante la Agencia Tributaria. Para ello, deberás presentar el modelo 036 o el 037 (que, de hecho, es una versión simplificada del 036). Y, de nuevo, como en el caso de la Seguridad Social, podrás optar por la presentación telemática a través de la sede electrónica si dispones del certificado digital pertinente.

La mayor complejidad de esta parte del proceso es que Hacienda te pedirá que saldes tanto las cuentas trimestrales como las anuales. Esto significa, por ejemplo, que si te das de baja en abril, se te pedirá la liquidación de impuestos trimestrales de julio. Así que tú mismo deberás sopesar si vale la pena cursar la baja en un mes u otro dependiendo de este factor.

Y una última cosa: Hacienda te da un mes para que presentes la solicitud de baja. Esto implica, por ejemplo, que puedes cursar esta solicitud en julio con fecha de baja del mes de junio. Siempre que no hayas cursado ninguna factura en el mes de julio, claro.

Darse de baja para después darse de alta otra vez: ventajas y desventajas

Pongamos que en agosto todo el mundo está de vacaciones y tu actividad se detiene en seco. Pongamos que se te caen tus clientes principales y no vas a generar ninguna factura hasta que vuelvas a encontrar nuevos trabajos. Pongamos que, contra todo pronóstico, una pandemia como la del coronavirus deja paralizado por completo tu negocio… Todos estos son motivos suficientes para que te plantees el cese de la actividad económica.

La principal ventaja de una solicitud de baja en estas circunstancias (y otras muchas) está bien clara: mientras no generes dinero, no tendrás que afrontar el pago de la cuota de autónomos. Pero, claro, esta ventaja va pareja a ciertas desventajas, y es normal que el trabajador por cuenta propia se pregunte cómo afecta esto a su vida laboral y a lo que ya ha cotizado.

Puedes considerar, entonces, que las principales desventajas de darte de baja de autónomo para darte de alta más tarde son cuatro.

  1. Pérdida de cotización. Si te preocupa tu jubilación, dejar de cotizar de cara al futuro siempre es algo que hay que tener en cuenta.
  2. Pérdida de deducciones. Si te has dado de baja como autónomo, no podrás ni asumir ni deducir gastos. Y si trabajas desde casa, esto no es ningún problema. Pero no poder deducir el alquiler, por ejemplo, sí que puede ser un mal trago considerable.
  3. Pérdida de bonificaciones. Tanto la tarifa plana como las bonificaciones de paternidad y maternidad se perderán en el caso de cursar una baja de autónomo.
  4. Pérdida de tiempo. Obviamente, todo el papeleo tiene un coste administrativo considerable. No estamos hablando de hacer tres clics y ya está: estamos hablando de una serie de pasos que, aunque no son complejos, sí que pueden llevar un tiempo.

Así que, con todo esto sobre la mesa, ¿merece la pena darse de baja para darse de alta más tarde? Como siempre, todo depende de cada situación concreta. Así que, como autónomo, sopesa todas tus posibilidades… Y toma la decisión más sensata.