Facturación

Cobra antes tus facturas con una plantilla corporativa

Cobra antes tus facturas con una plantilla corporativa

¿Quieres acelerar el proceso de cobro de tus facturas? Te explicamos cómo conseguirlo usando una plantilla corporativa.

Si hacer tus facturas es una tarea que todavía consiste en abrir tu plantilla de Word y cambiar cuatro palabrejas y dos cantidades numéricas, eso significa que corres un serio peligro de que tus pagos se retrasen. Porque el tiempo avanza de forma imparable, y lo que toca ahora es pasarte a las plantillas de facturas. Especialmente, y si eres una empresa, a la plantilla corporativa.

Imposible que esto te suene a chino: las plantillas se han impuesto en la gestión empresarial (y en muchos otros campos de la vida laboral moderna) como un método infalible para automatizar y optimizar ciertas tareas. Y, si hay un área que puede -y debe- beneficiarse de esta automatización esa es, precisamente, la facturación.

Así que, por si todavía no estás familiarizado con esta práctica, en este artículo queremos explicarte cómo cobrar antes tus facturas usando una plantilla corporativa. Empecemos por el principio de todo: una pequeña definición.

 

¿Qué es una plantilla corporativa?

¿Qué es exactamente una plantilla corporativa? Podemos decir que es una de las múltiples opciones de plantilla que suelen ofrecer los softwares de facturación integral (muchos de ellos incluidos dentro de softwares de gestión de empresa tan punteros como el que ofrecemos en Holded). Existen muchos tipos de plantillas: básicas, personales y también, claro, corporativas.

La plantilla corporativa será aquella que nos ayude a generar todo un conjunto de facturas con los mismos elementos y con una estética acorde al imaginario de nuestro negocio. Esto significa, fundamentalmente, que a cualquier cliente le bastará un golpe de ojo para identificar la factura como nuestra y, sobre todo, tendrá a su disposición de forma clara toda la información necesaria para pagarnos el importe solicitado. Cuanto antes, mejor.

 

¿Qué campos debes incluir en esta plantilla?

Existen todo un conjunto de campos que debería incluir tu plantilla corporativa y que, por lo tanto, tú deberías completar de forma religiosa. Estos campos son:

  1. Logo de tu empresa. Que se vea bien, a un simple vistazo, para que el cliente identifique la factura como tuya en una milésima de segundo.
  2. Imaginario corporativo. Seguro que el imaginario de tu empresa está conformado por todo un conjunto de elementos gráficos y visuales (tipografías, colores, motivos recurrentes…) que redondean la identidad final de tu negocio. Lleva cuantos más elementos puedas de este imaginario hacia tu plantilla corporativa.
  3. Pie de página. Añade en este campo cualquier tipo de información que pueda resultar útil para tus clientes.
  4. Términos y condiciones. No dejes espacio para la imaginación: si a tu cliente le surge alguna duda al respecto de tu factura o del proceso de pago, ten por seguro que lo paralizará por completo hasta que aclare lo que le preocupa.
  5. Registro mercantil. En el caso de que aplique.

 

¿Cómo mejorará tus cobros?

Si has leído entre líneas en el apartado anterior, seguro que ya te ha quedado bien claro que existen dos formas fundamentales en las que una plantilla corporativa puede ayudarte a mejorar tus cobros. La primera de ellas es, sin lugar a dudas, consiguiendo que tu cliente identifique tus facturas sin problemas, velozmente y de forma óptima. En el caso de que tenga que buscarla, no tendrá excusa posible.

Pero, sobre todo, tus facturas se verán aceleradas cuando esta plantilla corporativa incorpore en tus facturas de forma automática todo un conjunto de elementos informativos destinados a eliminar de la ecuación cualquier tipo de duda que pueda surgirle a tu pagador. Que nunca más se pare un proceso de cobro porque el cliente pueda aducir que hay algo no entiende o que no has dejado claro. Si optas por este tipo de plantillas, podrás mostrarte totalmente intolerante con las excusas de impago.