Contabilidad

Bienes de Inversión: ¿cómo amortizarlos?

Bienes de Inversión: ¿cómo amortizarlos?

¿Qué son exactamente los bienes de inversión? ¿Te sale a cuenta amortizarlos? ¿Cómo puedes deducirlos? Te lo explicamos todo en este artículo.

Una de las mayores preocupaciones de todo autónomo y toda empresa (sobre todo, de las pymes) es responder a la pregunta: ¿qué puedo amortizar y desgravar para aliviar mi economía? En la respuesta a esta urgente cuestión, este tipo de bienes pueden jugar un gran papel. Y en este artículo te explicamos por qué.

Al fin y al cabo, resulta de lo más interesante que conozcas qué bienes de inversión son los más rentables para autónomos y pymes. Y, así, a su vez, también sabrás cuáles son los bienes en los que resulta más adecuado invertir para mejorar los resultados financieros de nuestra aventura empresarial.

Pero, antes de entrar con las amortizaciones, y antes de que empieces a buscar programas de contabilidad para sacar provecho de ellos, empecemos por el principio y preguntemos: ¿qué son los bienes de inversión?

¿Qué son los bienes de inversión?

Definición técnica: los bienes de inversión son los productos (es decir: los bienes) que una empresa o autónomo adquiere (es decir: invierte en ellos) con la intención de obtener algún tipo de beneficio empresarial. Este beneficio suele contemplarse a largo plazo, más allá de un año fiscal.

Definición de andar por casa: son las cosas que compramos pensando que va a ayudarnos a obtener un beneficio de alto nivel. Un beneficio que, dicho a las claras, debería ser un aumento de los ingresos económicos de la empresa en cuestión.

¿Qué es un libro de registro de bienes de inversión?

Si nos fiamos de la Agencia Tributaria (y, en serio, si hay alguien de quien nos podamos fiar a este respecto, es precisamente de la Agencia Tributaria), el libro registro de bienes de inversión es aquel libro registro que «deberán llevar los sujetos pasivos que tengan que practicar la regularización de las deducciones por bienes de inversión«.

Esto significa que este será un libro en el que deberán quedar registrados los siguientes puntos…

  • Bienes de inversión individualizados.
  • Datos precisos para identificar facturas y documentos de Aduanas de todos los bienes registrados.
  • Cada bien de inversión deberá ir acompañado de la fecha de comienzo de su uso, la prorrata anual definitiva y la regularización anual de las deducciones (esto último, solo si opera).

Bienes de inversión: ejemplos

Un bien de inversión se define por su utilidad a la hora de ayudarte a generar beneficios. Por eso mismo, el ejemplo pluscuamperfecto a este respecto es, sin lugar a dudas, el ordenador que compras para trabajar en él y sin el que, más que probablemente, no tendrías ingreso alguno. Lo mismo sirve para el teléfono móvil.

Pero luego están también muchos otros ejemplos que ya son más complejos, tal y como cualquier tipo de mobiliario para tu oficina, tu vehículo (en el caso de que lo uses para trabajar), cualquier tipo de software para ayudarte con tus tareas administrativas, la maquinaria necesaria para la producción de tu producto… Vas entendiéndolo, ¿verdad?

¿Cómo amortizarlos?

Los bienes de inversión son (a priori) deducibles. Lo que significa que podemos amortizarlos, obteniendo así deducciones tanto por su IVA como por el precio neto por el que hemos adquirido el producto. Eso sí, para poder amortizarlo, hay una regla de oro: el precio del bien tiene que haber superado los 300€.

Ahora bien, tampoco podrás amortizarlos en los plazos y porcentajes que te vengan en gana. Al fin y al cabo, la Administración Tributaria ha establecido todo un conjunto de tablas de amortización en las que constan 30 tipologías de bienes y en las que puedes encontrar el porcentaje máximo amortizable y el plazo máximo en años que puedes elegir.

Lo primero que tendrás que hacer es deducir el IVA de tu bien. Tendrás que hacerlo en el trimestre en el que hayas adquirido el producto, pero también debes tener en cuenta que esto no es algo que vayas a amortizar a la larga: lo deduces todo de una en el trimestre que te pertoque.

A partir de ahí, ya puedes establecer las condiciones de la amortización de tus bienes de inversión. Con las mencionadas tablas de la Agencia Tributaria en la mano, deberás computar qué nos ha costado y fraccionar ese importe en los plazos que prefieras, ya sean mensuales (lo más recomendable, la verdad) o anuales.

Y ya está. No tiene mayor dificultad, la verdad. ¿O es que pensabas que iba a ser algo complicadísimo que te iba a desalentar? ¡Ni mucho menos! Por algo será que lo hace todo el mundo…