Contabilidad

Cómo hacer el asiento de cierre contable

Raül De Tena

Ya deberías estar pensando en abordar el asiento de cierre contable para este ejercicio fiscal… Y aquí te lo explicamos todo al respecto.

Se acerca fin de año… Y en la cabeza de todo emprendedor se acumulan todas esas tareas contables necesarias para dar carpetazo al ejercicio fiscal anual y abrir vía hacia el futuro próximo. Sí, se hace cada año. Pero eso no lo convierte en un trámite más fácil. Por eso, en este artículo queremos explicártelo todo al respecto de uno de los conceptos contables de cierre más importantes.

Porque, como siempre, seguro que ya tienes los deberes hechos, conoces la regulación al respecto e incluso cuentas con el mejor programa de contabilidad para abordar este tipo de actividades. Hasta aquí, bien. Pero entonces llega el momento de ponerse manos a la obra… y de abordar lo que hemos venido a abordar aquí y ahora: el asiento de cierre contable.

¿Es necesario, entonces, definir este concepto desde el principio? Hagámoslo por si acaso y recordemos que este es un término que se refiere al cierre de la cuenta de una empresa y análisis de sus resultados. Un proceso que culmina, obviamente, informando a la Administración de la situación de la empresa en sí misma.

Si eres de los que se asustan cuando hay que presentar documentación oficial al Estado, sigue leyendo… Porque este artículo te va a quitar el miedo del cuerpo.

¿Cómo hacer el asiento de cierre contable?

Si te planteas el asiento de cierre contable como una especie de plan por fases, debes saber que tendrás que abordar un total de ocho pasos. Te los explicamos uno a uno a continuación…

  1. Balance de comprobación de suma y saldos. Deberás comprobar que los datos de contabilidad coinciden al cien por cien con lo que haya quedado definido en el Libro Diario de tu negocio para certificar que no existen errores en los libros de la empresa.
  2. Revisión del cuadro de cuenta del Plan General Contable. Todo Plan General Contable debe incluir un cuadro de cuentas que contemple todos los elementos de la contabilidad de un negocio. El asiento de cierre contable solo será posible si se certifica que no hay ningún error en ninguna de sus áreas: la financiación básica, el activo no corriente, las existencias, los acreedores y deudores por operaciones comerciales, las cuentas financieras, las compras y gastos, las ventas e ingresos, los gastos imputados al patrimonio neto y los ingresos imputados al patrimonio neto.
  3. Recuento de existencias. Es necesario dar parte de todas las existencias que no hayan sido consumidas (y que estas cuadren con el número de existencias en poder de la empresa).
  4. Reclasificación de deudas y créditos. Para seguir correctamente el proceso de asiento de cierre contable, deberás recopilar todas las deudas y créditos pendientes de cobrar (es decir: aquellas que deberás afrontar en el próximo ejercicio contable).
  5. Ajustes por periodificación. Regulariza todos tus gastos periodificados y anticipados (por ejemplo: si pagas por adelantado el alquiler de tu local, por mucho que lo pagues en diciembre, realmente contabilizará el próximo año).
  6. Regularización de ingresos y gastos. Los ingresos y los gastos ya se han mencionado en el Plan General Contable pero, llegados a este punto, es necesario realizar una diferencia entre ambos conceptos a la vez que regularizar las cuentas de patrimonio neto (o lo que es lo mismo: la diferencia entre los gastos y los ingresos imputados al patrimonio neto).
  7. Amortizaciones e inmovilizado material de la empresa. Computa el valor de las amortizaciones de tu negocio y súmale el inmovilizado material.
  8. Cierre de los libros contables. ¿Ya has completado correctamente los siete pasos anteriores? Pues es el momento de dar por finiquitado el asiento del cierre contable cerrando los libros contables de tu empresa (es decir: el libro de inventarios y las cuentas anuales, además del libro de registro de facturas en el caso de los autónomos y el registro contable en el de toda empresa).

Y ya está. No tiene más misterio. Ocho sencillos pasos y no tendrás que temer al cierre de contabilidad.

Asientos de cierre contable: ejemplos

Hay que reconocer, sin embargo, que existen varios pasos del plan de ataque mencionado anteriormente que pueden resultar particularmente complejos. Veamos entonces la mejor forma de entender los asientos de cierre contable: ejemplos y más ejemplos.

Ejemplo de asiento de regularización y cierre

¿El punto que más te preocupa es el número 6, referente a la regularización de ingresos y gastos? Debes saber, entonces, que el asiento de cierre contable relativo a la regulación se refiere a la diferencia entre ingresos y gastos de un negocio.

El resultado hará que la empresa se encuentre dentro de dos posibles escenarios. Por un lado, en el caso de haber tenido más ingresos que gastos, hablamos de que el negocio ha tenido un resultado positivo que le pondrá en posición de acreedor. Sería el caso, por ejemplo, si resulta que hemos facturado 30.000€ pero hemos tenido gastos de 10.000€, lo que arroja una diferencia de 20.000€ a nuestro favor

Por otro lado, si el resultado es negativo, ya pasamos a hablar de pérdida. Pongamos que hemos facturado 30.000€, como en el párrafo anterior, pero que para poner en marcha nuestro negocio hemos necesitado 33.000€. Esto indica que nuestra empresa ha tenido una pérdida de 3.000€. Y que las cosas no van demasiado bien para nosotros, claro.

Ejemplo de asiento de pérdidas y ganancias

El otro concepto complejo a la hora de abordar la regularización de ingresos y gastos dentro del cierre contable es el asiento de pérdidas y ganancias. Este es, dicho de otra forma, el proceso en el que cuadramos las compras y gastos por un lado y las ventas e ingresos de una empresa por el otro con la intención de llegar a un balance final de cero.

Pero tampoco te asustes en este punto, ya que totalmente igual a asiento de regularización y cierre pero con otros datos del Plan General Contable. Pongamos que has realizado compras y gastos por un valor de 5.000€, mientras que has realizado ventas e ingresos por el valor de 30.000€. En este caso, tendrás que celebrar unas ganancias de 25.000€… Aunque, si resulta que para ingresar 30.000€ has tenido que emplear 35.000€, las pérdidas serán de 5.000€ y deberás replantearte la viabilidad de tu negocio.

Esclarecidos estos dos conceptos, ¿no te parece ya que el asiento del cierre contable es mucho más fácil de lo que parece a primera vista?

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